
















Julie Jargon / Meghan BobrowskyThe Wall Street Journal
Actualizado
Los adolescentes tendrán pronto una experiencia muy diferente en Instagram y Facebook. Estos cambios en las plataformas son un componente clave del acuerdo de 18.000 millones de dólares alcanzado por Meta Platforms con 48 estados de EEUU para mejorar la protección de los menores en la red.
Las nuevas funciones que se activarán automáticamente en las cuentas de usuarios de entre 13 y 17 años incluyen límites de tiempo diarios, restricciones de acceso nocturno y funcionalidad reducida durante el horario escolar. Para comprender si estos cambios contribuirán realmente a una experiencia más segura en estas aplicaciones de redes sociales, hablamos con altos ejecutivos legales y de producto de Meta, así como con expertos en seguridad en línea.
Meta asegura que estas funciones se desplegarán durante los próximos seis meses. Este es un desglose de lo que conseguirán las nuevas medidas de seguridad y de los puntos en los que podrían quedarse cortas.
El scroll infinito por las redes sociales es una de las grandes preocupaciones de los padres y Meta ha acordado establecer un límite diario de dos horas para los adolescentes en Instagram y Facebook, así como bloquear las aplicaciones entre medianoche y las seis de la mañana. (La mensajería directa seguirá estando disponible).
Los adolescentes no podrán modificar estos ajustes sin el permiso de un padre o tutor que supervise su cuenta. Sin embargo, la compañía quiere crear unas condiciones de igualdad en el sector para evitar que los adolescentes simplemente migren a aplicaciones de la competencia. Como parte de las condiciones del acuerdo, Meta está pidiendo a TikTok, YouTube y Snap que acepten aplicar los mismos límites diarios de tiempo y las mismas restricciones nocturnas en sus aplicaciones. Si esas plataformas no cumplen en un plazo de cinco años, Meta levantará sus propias limitaciones.
Para saber más

También habrá un «modo escuela» que silenciará las notificaciones durante el horario escolar. (Los padres podrán flexibilizar esta restricción). Tanto los adolescentes como sus padres podrán desactivar también la reproducción automática de vídeos, que genera un flujo de contenido prácticamente interminable, aunque esta función no estará desactivada por defecto.
Ofrecer restricciones que los adolescentes puedan pedir a sus padres que flexibilicen genera un conflicto entre padres e hijos, afirma Josh Golin, director ejecutivo de Fairplay, una organización sin ánimo de lucro dedicada a la seguridad infantil. A su juicio, esto contradice la propia idea de establecer ajustes de seguridad predeterminados.
Sin embargo, si ningún adulto supervisa la cuenta de un adolescente, no habrá nadie con quien este pueda negociar.
Meta ocultará automáticamente a los adolescentes el número de likes y reacciones que pueden ver tanto en sus propias publicaciones como en las de otros adolescentes. Los defensores de la seguridad online celebran este cambio, ya que las comparaciones en las redes sociales pueden generar inseguridad y dudas sobre uno mismo. (En relación con la autoestima, los adolescentes también quedarán automáticamente protegidos frente a los filtros de maquillaje extremo, además de todos los filtros que ya están bloqueados).
Otra de las grandes preocupaciones de los padres es qué contenidos muestra el algoritmo de Instagram a sus hijos. Los feeds que utilizan inteligencia artificial para optimizar la interacción y que dan prioridad a contenidos más llamativos frente a publicaciones más personales de amigos y familiares han sido señalados con frecuencia como uno de los factores relacionados con los problemas de salud mental de los adolescentes.
Ahora habrá una opción para que los adolescentes —o sus padres— puedan desactivar las recomendaciones algorítmicas. Pero el feed basado en algoritmos estará activado por defecto, algo que ha suscitado las críticas de los expertos en seguridad.
«Optar por un feed no personalizado depende exclusivamente de que los adolescentes o sus padres hagan ellos mismos ese cambio», afirma Golin. «No creo que la mayoría de los adolescentes entiendan lo que eso significa, y mucho menos que hagan uso de esa opción».
Los menores suelen mentir sobre su edad cuando crean cuentas en las redes sociales. En los últimos años, las compañías han adoptado herramientas de inteligencia artificial para determinar la edad probable del usuario. Si estas herramientas detectan a usuarios que dicen ser adultos pero que en realidad tienen entre 13 y 17 años, las restricciones se aplicarán automáticamente. Meta asegura que invertirá en tecnología más avanzada para detectar y eliminar las cuentas de usuarios menores de 13 años, que están prohibidas.
Meta también utiliza diferentes señales para determinar si la persona que supervisa una cuenta de adolescente —y que, por tanto, puede desactivar restricciones importantes como los límites de tiempo— es realmente su padre o madre. Por ejemplo, si la cuenta del supuesto progenitor se crea utilizando el mismo dispositivo o dirección de correo electrónico que utiliza el adolescente, se considera una señal de alerta.
Pero Meta reconoce que no dispone de un sistema infalible para impedir que los adolescentes creen —o pidan a otra persona que cree— una cuenta falsa de supervisión parental.
Otra forma habitual que tienen los adolescentes de esquivar las restricciones consiste en crear cuentas secundarias de Instagram que sus padres desconocen. A partir de ahora, los padres recibirán una notificación cuando un adolescente vincule una cuenta secundaria, pero esta medida no se aplicará a las cuentas adicionales que los adolescentes ya tengan creadas.
Los controles parentales se han convertido, en general, en una carga excesiva para las familias, especialmente a medida que los adolescentes utilizan múltiples aplicaciones para comunicarse con sus amigos. Los defensores de la seguridad online llevan tiempo argumentando que las compañías tecnológicas deberían diseñar directamente sus productos para que fueran seguros para los adolescentes.
La anterior iniciativa de Meta para hacer más seguras las cuentas de los adolescentes no exigía controles parentales, aunque permitía a los padres activar restricciones adicionales, como límites de tiempo, y supervisar las relaciones sociales de sus hijos.
Estas nuevas restricciones parecen elevar el nivel de implicación que se exige a los padres, algo que, según los defensores de la seguridad online, puede aumentar los riesgos para los adolescentes de familias con menos recursos.
«Los controles parentales solo funcionan en un hogar en el que hay un adulto que dispone de tiempo, conocimientos técnicos, un teléfono inteligente y una cuenta en la plataforma, que domina el idioma en el que se ofrecen estas herramientas y que mantiene una relación estable con el menor», afirma Katharina Kopp, subdirectora del Center for Digital Democracy. «Los niños que cuentan con todo eso suelen ser precisamente los que ya están mejor protegidos».
Contenido con licencia de The Wall Street Journal. Traducido del inglés por Rodrigo Terrasa
此内容由惯性聚合(RSS阅读器)自动聚合整理,仅供阅读参考。 原文来自 — 版权归原作者所有。