


























Daniel Gómez-Fontecha Fortuna (Región de Murcia)
Actualizado
Camino del término municipal de Fortuna, en la Región de Murcia, un pequeño letrero en una rotonda indica el desvío hacia la Urbanización de Las Lamparillas. Es una mañana laborable y no hay muchos coches que se acerquen por allí. Tampoco existe un motivo para hacerlo, pues no hay mucho que visitar en la zona.
La carretera lleva hasta una calzada empedrada y estrecha desde donde se puede observar la dimensión del fracaso o, más bien, del derroche.
El paisaje es lo más parecido a un desierto. Suelo blanquecino y arenoso, piedras que dificultan el paso, arbustos, verjas rotas, conejos y lagartijas revoloteando por el recinto y muchos sueños perdidos entre el hormigón y el ladrillo que se vislumbra en el horizonte.
Desde lo alto de una pequeña colina todavía se puede vislumbrar el que antaño debía ser letrero de la promoción, con un número de teléfono en color gris y con un fondo blanco que dibuja lo que parece un mapa con multitud de calles y caminos. La paradoja habla por sí misma, pues ninguna imagen podría representar mejor lo que acabaría siendo esta finca, un lugar totalmente abandonado a su suerte y quebrado a nivel financiero.
Las condiciones en las que se encuentran las viviendas varía en función de su localización, a medida que la construcción avanza se puede observar cómo lo que al principio eran chalets adosados prácticamente terminados y con, a priori, unas lujosas condiciones de habitabilidad, a falta de las puertas, las ventanas, el paisaje se va transformando poco a poco en meros esqueletos y tabiques que, fruto de la paralización repentina de las obras, quedaron así.
También llama la atención los restos de escombros en el suelo y los palés de ladrillos que se vislumbran sobre algunas plantas de los edificios.
La construcción de esta urbanización, que hoy luce desangelada , se inició en el año 2007, en plena burbuja inmobiliaria cuando la compañía EuroHause, la filial del grupo empresarial San Antonio, se lanzó a construir en esta parcela viviendas dirigidas, especialmente, a ciudadanos británicos aficionados al golf que quisieran fijar su residencia en España pero que no pudieran permitirse comprar una vivienda cerca de la costa.
El nombre elegido no podía ser más sugerente: Fortuna Hill Nature and Residential Golf Resort.
El grupo inversor proyectó la construcción, según el despacho de abogados LexLegis, de 3.737 viviendas, para las cuales los compradores llegaron a depositar cantidades cercanas a los 50.000 euros para asegurarse la propiedad. Todo se perdió en el mes de enero del año 2009, con el estallido de la crisis económica la empresa constructora se declaró en concurso de acreedores tras no poder pagar unas deudas de 120 millones de euros y todos aquellos que adquirieron una propiedad en Fortuna Hill acabaron perdiendo su casa y su dinero.
Un año más tarde, la empresa constructora, presentó en el Juzgado de lo Mercantil número 3 de Alicante su solicitud de liquidación después de haber ejecutado únicamente el 17% de las viviendas.
Fuentes del Ayuntamiento de Fortuna han explicado a Crónica que, entre los años 2004 y 2006, se iniciaron los trámites urbanísticos para la construcción del proyecto con la concesión de varias licencias de obra a la empresa constructora pero que, con la crisis económica, el proyecto se quedó sin desarrollo y paralizado.
La última novedad al respecto, apuntan, sucedió hace "cuatro o cinco meses", entre finales de 2025 y principios de 2026, cuando "varios técnicos" acudieron a informarse sobre cómo poder reactivar las obras de construcción y edificación. Aun así, recalcan, "no hay ningún documentado presentado". "Vamos a esperar a ver que quieren hacer", añaden.
Con anterioridad a esa fecha no se tiene constancia de que haya existido otro tipo de interés en el terreno y desconocen si alguno de los compradores ha podido, por vía legal, poder recuperar el dinero perdido. En este sentido, indican que la urbanización de Las Lamparillas continúa siendo propiedad privada y, por tanto, el consistorio, "no se ha planteado nada" al respecto.
Otro caso similar que también se puede encontrar en la Región de Murcia es el complejo inmobiliario Trampolín Hills Golf Resort, ubicada en Campos del Río.
Esta macroconstrucción, iniciada en el año 2005, prometía levantar más de 2.500 viviendas de lujo en un entorno paradisiaco con campos de golf, zonas verdes y otros muchos servicios. Miles de personas -4.000 según recoge el diario La Opinión- pudieron haber resultado afectadas por esta falsa 'tierra prometida' que acabó ahogada por la crisis inmobiliaria.
A día de hoy, más de dos décadas después y con el problema de la vivienda situado como el número uno entre las preocupaciones de los murcianos, observar paisajes como estos resulta, para muchos, desolador. El presidente autonómico, Fernando López Miras, prometió en el año 2023 la construcción de 3.100 viviendas de protección oficial y continúa en negociaciones con Vox para aprobar una Ley de Vivienda Asequible para facilitar el acceso al alquiler.
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*La serie 'Crónica... de las grandes chapuzas' se publica cada domingo en el suplemento CRÓNICA de la edición impresa de EL MUNDO.
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