


























Durante casi dos décadas, el MacBook Air ha sido fácil de recomendar porque no sólo era el ordenador que mejor encajaba con la mayoría de usuarios en todo tipo de tareas. También era el Macbook más barato. Si querías un ordenador de Apple para cualquier trabajo que no fuera profesional o semiprofesional, era prácticamente la única opción.
Ya no. Desde marzo, el MacBook Neo de 699 euros es la puerta de entrada al ecosistema Mac, y eso obliga a mirar al nuevo MacBook Air M5 con otros ojos. La pregunta ya no es si es buen ordenador (spoiler: lo es) sino para quién está pensado.
He probado el modelo de 15 pulgadas durante las últimas semanas y la sensación es que el equipo en sí es excelente, el mejor MacBook Air que Apple ha fabricado a pesar de que los cambios respecto a la version anterior son pocos. Pero muchas personas a las que lo habría recomendado por ser una opción segura y más que suficiente, ahora tienen en el Neo una experiencia muy parecida.

No exactamente igual, y en este voy a centrar parte del texto de esta prueba. El MacBook Air sigue teniendo ventajas evidentes incluso para usuarios domésticos sin grandes necesidades de edición de vídeo (generalmente mejor servidos por los MacBook Pro).
El diseño, eso sí, no ha cambiado un milímetro respecto al M4. El modelo de 13 pulgadas pesa 1,24 kilos. El de 15, algo más de 1,5. Apple ofrece los mismos cuatro colores (azul cielo, medianoche, blanco estelar y plata) y mantiene los dos puertos Thunderbolt 4 en el lado izquierdo, el jack de auriculares en el derecho y el conector MagSafe para la carga.
La pantalla Liquid Retina de 13,6 o 15,3 pulgadas sigue siendo nítida y suficientemente brillante para casi cualquier escenario, pero no tiene ProMotion ni el acabado con nano-textura que Apple reserva para los MacBook Pro y que lo hace más legible a plena luz del día. La cámara frontal de 12 megapíxeles con Center Stage hace bien su trabajo en videollamadas. El teclado y el trackpad siguen siendo, para mí, los mejores que se pueden encontrar en un portátil y son uno de los elementos diferenciadores frente al Neo. El trackpad es más grande y tiene mejor sensación táctil y el teclado está retroiluminado.
El cambio principal frente al modelo del año pasado es el chip M5. Mantiene la configuración de 10 núcleos de CPU del M4, pero estrena una arquitectura gráfica nueva con un acelerador neuronal en cada núcleo de GPU, pensado para tareas de inteligencia artificial y raytracing. El ancho de banda de memoria ha subido de 120 a 153 GB/s, un 28% más, y los SSD son aproximadamente el doble de rápidos en lectura y escritura que los del modelo anterior.
Gracias a él, en pruebas sintéticas, el M5 Air consigue cifras bastante buenas. Las mejoras sobre el M4 rondan el 11% en núcleo individual y un 14% en tareas multinucleo. Es también un ordenador mucho más capaz a la hora de jugar a juegos de alta demanda gráfica. En Shadow of the Tomb Raider, por ejemplo, el M5 Air alcanza 43 fotogramas por segundo, frente a los 36 del M4, por ejemplo. La velocidad del SSD también se nota en todo tipo de escenarios, como abrir Final Cut Pro o copiar una carpeta de fotos.
Hay un detalle que puede pasar desapercibido pero que es importante. Este MacBook llega con el chip N1 de conectividad inalámbrica que Apple ha diseñado internamente. El MacBook Air es uno de los primeros Mac de Apple con Wi-Fi 7 y Bluetooth 6.
La autonomía no ha cambiado de forma significativa. Apple promete 15 horas de navegación web y 18 horas de reproducción de vídeo. En mis pruebas, reproduciendo una película descargada en bucle con el brillo al 50%, el equipo aguantó casi 18 horas y media antes de apagarse.
Al no tener ventilador, el Air es también completamente silencioso. Bajo carga sostenida (exportar un vídeo de 20 minutos en 4K, compilar un proyecto grande) se calienta y el rendimiento se reduce ligeramente para evitar problemas térmicos. Si tu trabajo consiste en hacer ese tipo de tareas todo el día, el MacBook Pro es claramente mejor opción. Para el resto del mundo, el Air es más que suficiente y es el otro punto donde destaca frente al Neo. Aunque el A18 Pro es un buen procesador (a pesar de ser de móvil), es en tareas sostenidas intensivas como la exportación o transcodificación de vídeo, donde claudica con facilidad.
El MacBook Air de 13 pulgadas con 16 GB de memoria y 512 GB de SSD cuesta 1.199 euros, cien más que el M4 el año pasado. El de 15 pulgadas arranca en 1.499 euros. Apple justifica la subida con el doble de almacenamiento de partida, lo que técnicamente es cierto: ahora todos los modelos vienen con 512 GB, frente a los 256 GB que ofrecía la generación anterior por menos dinero.
Pero el contexto ha cambiado. Por 699 euros el MacBook Neo, un equipo con chip A18 Pro y autonomía de 16 horas, cubre las necesidades del 80% de los compradores de un Mac. Ese 80% se incluye estudiantes y gente que vive en navegadores y aplicaciones de productividad básica y que hasta el año pasado, si querían un Mac, sólo podían mirar al Air.
Ahora este es un equipo destinado a un público más reducido. Si necesitas la pantalla de 15 pulgadas, si trabajas habitualmente con edición de foto o vídeo, si quieres más de 8 GB de memoria sin ataduras, si valoras el rendimiento sostenido y la conectividad Thunderbolt para monitores externos, si necesitas un
teclado retroiluminado... el MacBook Air sigue siendo la elección obvia. Si solo usas Safari, Mail, una aplicación de notas y Slack, el Neo es más que suficiente. Y si te dedicas a tareas profesionales exigentes como renderizado 3D, programación, vídeo profesional, es más recomendable ir directamente al MacBook Pro con M5 Pro o M5 Max.
El MacBook Air M5 es probablemente el portátil más equilibrado del mercado en su rango de precio. La combinación de rendimiento, autonomía, peso, calidad de construcción y software no la iguala ningún PC con Windows. Y, paradójicamente, ya no tiene una competencia clara fuera de Apple. Muchos PC han tenido que subir el precio este año debido a la escasez de memoria y SSD, lo que convierte a los Mac, sorprendentemente, en la opción más asequible en muchos casos.
Su rival está en su propia casa. Apple ha colocado el Neo tan cerca del MacBook Air en experiencia básica de uso, que el Air necesita argumentar mejor su existencia.
La compañía ha tomado la decisión consciente de no canibalizarlo subiendo el precio, en lugar de ajustarlo a la baja. Quien quiera lo mejor sin entrar en el territorio Pro, lo encontrará aquí. Lo que ha desaparecido es el reflejo automático de comprar un Air sin pensarlo. Al mismo tiempo eso puede darle alas al Air, en futuras versiones, para redefinir lo que es y lo que puede ofrecer.
此内容由惯性聚合(RSS阅读器)自动聚合整理,仅供阅读参考。 原文来自 — 版权归原作者所有。