





























Con la llegada del verano, el helado se convierte en el postre favorito de los hogares españoles. Según un estudio de Just Eat, un 85% de los encuestados lo incluye en su alimentación durante los meses estivales. Pero no sólo en estos días de calor triunfa este refrescante producto, también en invierno, gracias a que nuestro país vive un auténtico boom en la proliferación de negocios que apuestan por la calidad, las técnicas artesanales y la originalidad. He aquí 12 heladerías a tener en cuenta esta temporada.

Esta heladería cien por cien argentina cuenta con tres locales en Madrid (Malasaña, Plaza de España y Chueca). Elaboran helados a diario en un obrador en Carabanchel con maquinaria italiana, sin bases industriales y usando leche de proximidad ecológica. Es el tributo de Hernán Rodríguez Oviedo a su padre, Toto, maestro heladero argentino con tradición desde 1972.En los locales fusiona esa herencia con productos ecológicos y técnicas artesanales. "Hemos lanzado una línea de paletas. Se llaman PBH (Palito Bombón Helado), y ya hemos sacado tres sabores: vainilla y chocolate intenso, almendra y chocolate con leche y New York Cheesecake. En breve lanzaremos un cuarto sabor: palomitas, toffee y chocolate gold", revela Hernán. "Tenemos también un sabor nuevo que está ganando rápidamente muchos fans, el stracciatella de plátano, a base de helado de plátano con trocitos de chocolate intenso". Precio: desde 3,50 euros.
Dónde: Varios locales en Madrid; totoicecream.com.

La carta de presentación de esta heladería madrileña se sustenta en el helado artesanal, ecológico, sin gluten, sin azúcar añadido y apto para veganos. Elba, la fundadora, cuida cada detalle y los elabora con bases preparadas cada día con productos naturales y cucuruchos veganos. Para este verano asegura que lo que más se está vendiendo es el helado artesano de una bolita, seguido de las horchatas en sus dos tamaños. ¿Los sabores más populares? Pistacho, chocolate amargo, kéfir con higos, mango, fresa, ron con pasas y su estrella: el de chocolate con ron y whisky. En cuanto a veganos, el de chocolate 70% cacao, el de chocolate con avellanas, el de limón con albahaca y el de té chai y el mango. Precio: desde 2,50 euros.
Dónde: De la Ruda, 15, Madrid.

Continuamos en la capital para descubrir esta heladería artesana con seis locales fundada en 2013 tras un viaje a la India. Carmelo Rodríguez y Carlos Sotomayor crearon lo que coloquialmente se llama el helado "a la plancha". Se elabora artesanalmente en su obrador, y su gran elemento diferenciador es que "después lo trabajamos en una plancha de frío de cuarzo en la que se añaden toppings como caramelo, miel, frutas frescas, cookies y otros que hacemos también nosotros", cuentan. En cuanto a los sabores que más éxito tienen están: el de sorbete de sandía, el de pistacho, coco y el de brownie. Precio: desde 3 euros.
Dónde: Varios locales; misturaicecream.com.

Desde su apertura en 2020, Maison Glacée se ha consolidado como un referente de heladería artesanal en Madrid, combinando tradición, calidad y creatividad. "Uno de los elementos que nos distingue es nuestro icónico cucurucho artesanal, elaborado a mano cada día para asegurar su frescura y crocancia", cuentan desde la empresa. Entre sus productos estrella destacan el pistacho & amarena, que mezcla la suavidad y riqueza del pistacho con el toque dulce y ácido de la cereza amarena; el de avellana de Piamonte elaborado con este fruto seco seleccionado de dicha región italiana y el puro Venezuela, hecho con cacao de ese país al 90%. Como novedad, han incorporado "sorbetes refrescantes como el de maracuyá, el de mandarina y el de mojito". Precio: desde 4 euros.
Dónde: Ibiza, 42 y Alcalá, 77, Madrid; maisonglacee.com.

Creada por Natalia Morales y Javier Ezquerro, tiene el objetivo de traer a la capital el verdadero espíritu de las islas helénicas. Comercializan orgullosos el auténtico yogur griego natural en forma de helado, "elaborado de manera artesanal a base de la receta tradicional, con la mejor leche y kéfir como materias primas de excepción". El resultado es un helado diferente de textura suave y acabado cremoso, con tres tamaños y más de 20 toppings para añadir. Se comenta que la cantante Dua Lipa visitó este local en Madrid. Los más demandados esta temporada son el de sorbete de cereza, el de arándanos y el de pistacho; para los más dulceros, el de chocolate con sal que, como ellos mismos explican, "esta última realza el sabor del chocolate haciéndolo más intenso todavía". Precio: desde 4 euros.
Dónde: Ortega y Gasset, 44, Madrid; mykagreek.com.

Es una empresa familiar cuyo objetivo es elaborar y comercializar los famosos helados italianos artesanales sin emplear conservantes y utilizando los mejores ingredientes, la gran mayoría de ellos traídos directamente desde el corazón de Italia. Los sabores que más venden siguen siendo el de dulce de leche; el de pistacho, que ha ganado varios premios; el de limón y el de mango, aunque este año, aparecen tres nuevos que vienen con ganas de arrasar: "el Cocco Artico con coco, chocolate blanco y miel con dulce de leche y merengue crujiente; el Caramello Salato con caramelo cremoso con sal marina y el de Sinfonia di Agrumi, una mezcla de pomelo, limón, naranja y mandarina". Precio: desde 3,90 euros.
Dónde: Villanueva 31, Madrid; ladolcefina.es.

Cien por cien artesanal, la firma posee ya seis heladerías en Madrid (dos de ellas en centros comerciales). Para elaborar los helados de la marca, fundada por una familia ítalo-española, emplean buena materia prima, como los lácteos de la sierra de Madrid o los frutos secos italianos. Entre sus novedades están el Spritz de fresa con un toque cítrico; el cremino torinese hecho con capas de chocolate blanco, con leche y una pasta de avellanas; la piña con brisa de menta y el cri cri 3 en raya (un homenaje al mítico juego con tres miniconos recubiertos de chocolate belga y servidos en una base especial estilo tres en raya). Precio: desde 3 euros.
Dónde: Joaquín Bau, 1; Príncipe de Vergara 266 y cuatro locales más en Madrid; bibiebibo.es.

Nos trasladamos a Barcelona para descubrir esta heladería fundada por varios amigos. "Nació de cuatro personas, una amistad y de una idea tan simple como poderosa: hacer helado como se hacía antes, pero con una marca que lo contara como nunca. Creemos en esta combinación: tradición y creatividad, técnica y emoción. Esa mezcla de oficio y de visión, de lo artesanal y lo contemporáneo", explica Bárbara Bruno, una de las socias. Para ello hacen los helados con producto de cercanía, procesos lentos y recetas reales sin usar aditivos ni atajos. "Sólo fruta fresca, leche, frutos secos y el tiempo que haga falta para que el sabor sea el protagonista", añade Bárbara. Este verano, el de vainilla con granizado de pistachos y el de sorbete de naranja con menta son los más demandados. Precio: desde 2,90 euros.
Dónde: Gala Placidia, 2, Barcelona.

Esta firma de helados alicantina con esencia mediterránea es propiedad de una empresa familiar y nació siendo un obrador artesano de venta ambulante hasta que, "en 2013, dimos el salto con el nacimiento de Heladerías Cassata". Cuenta con dos tiendas propias (una en Elda y otra en Alicante) y otras dos en franquicia (en Villena y Toledo). ¿Su lema? "Innovamos sin perder la esencia de nuestros antepasados", explican. Si por algo son conocidos es porque son bajos en materia grasa y aptos para veganos, tienen un alto porcentaje de proteínas, con base de agua y únicamente fruta como ingrediente principal, "y los chocolates, siempre con los mejores ingredientes belgas", puntualizan. Precio: desde 4 euros.
Dónde: varios locales en Alicante; cassatahelados.com.

Saltamos a Logroño, a esta heladería de las de toda la vida, donde el proceso de elaboración se cuida hasta el mínimo detalle. Su propietario, Fernando Sáenz corrobora ese buen hacer con varios premios a sus espaldas, entre ellos el último de manos de la Academia Internacional de Gastronomía el Prix au Chef Pâtissier 2025. Con evocadores nombres, los sabores tendencia son Sombra de Higuera, Paseo de Verano, Lías de vino blanco fermentado en barrica o Mandarina Shikwasa, pero también tienen éxito otros sabores, como el de crema de limón con aceite de Alfaro o el de yogur con hierbaluisa y cítricos. Precio: desde 2,50 euros.
Dónde: Portales, 24, Logroño.

Creada por el pastelero Jordi Roca y su mujer, Alejandra Rivas, sus helados artesanos parten de una fórmula sencilla y creativa. Además de en su Girona natal, la marca cuenta con tiendas en Barcelona y Madrid (en el mercado de San Miguel). El de sabor de chocolate sigue siendo uno de los más demandados, como reconoce Jordi: "Todo un clásico que lleva con nosotros desde el primer día, elaborado a base de chocolate artesanal de Casa Cacao Girona". Este año, lo acompañan con toppings de peta-zetas, galleta de chocolate y cobertura de chocolate. Precio: desde 3,25 euros.
Dónde: Varios locales; rocambolesc.com.

Para finalizar esta ruta, volvemos a Madrid, donde hace apenas unas semanas ha abierto sus puertas en el barrio de Chamberí esta heladería artesanal con inspiración mediterránea. Para ello utiliza productos frescos de temporada. Su mensaje es muy claro: "Cada helado es una obra de arte que busca sorprender", cuenta su dueño, el argentino Julián Santiago Muguerza. Entre los que más gustan están el de pistacho, el de chocolate y el de fresa. Precio: desde 3 euros.
Dónde: Plaza de Santa Bárbara, 6, Madrid; colossogelato.com.
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