Profesor de Estética en la Universidad Autónoma de Madrid y analista de la cultura contemporánea, del trap al 15-M, en sus libros y su canal de Youtube. Fue uno de los miles que recibieron al Papa durante su última visita a España

Ernesto Castro (Madrid, 1990).ARABA PRESS
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- ¿Cómo se ve el mundo actual desde los ojos del filósofo?
- Ni idea. Supongo que se refiere al Filósofo por antonomasia. Por desgracia, no se conservan los ojos momificados de Aristóteles. Y aunque se conservasen, dudo que uno pudiera ponérselos y quitárselos a modo de gafas de sol. Si me pregunta por mis ojos, creo haber visto que 'El Mundo' es un periódico; creo, ¿eh? ¡Solo creo!
- ¿Y, estrechando el foco, España?
- De nuevo, si son mis ojos los que están en juego, creo haber visto que España es un país europeo. Es solo mi creencia, ¡mi opinión, ojo!
- ¿En qué diría que ha cambiado Ernesto Castro desde su conversión al catolicismo y en qué diría que sigue siendo el mismo?
- Sigo siendo más alto de lo que la gente se cree. Puede que haya incluso crecido en estatura. ¡Solo en estatura, cuidado!
- ¿Por qué tendemos a ver actualmente procesos como el que usted ha experimentado no desde la sinceridad sino desde la reacción a un problema grande, o bien como 'performance' o como 'boutade'?
- Eso habrá que preguntárselo a ese nosotros del que usted se hace portavoz. ¿Por qué me pide razones para justificar lo que usted (y a saber cuántos más) piensa? Ustedes sabrán. Como humilde profesor de Estética, podría enrollarme durante horas sobre lo que es una 'performance', tanto en las artes escénicas como en la filosofía del lenguaje, pero no es eso por lo que me pregunta. Solo un apunte: la diferencia entre el teatro y el 'happening' o 'performance' es que en este último ocurren cosas de veras, nadie interpreta un papel, todo es presente, actual y va en serio. Acordémonos de San Ginés, el de los churros. Fue un actor romano que se convirtió mientras interpretaba un papel satírico en una obra de teatro que, en teoría, se burlaba del cristianismo; en la práctica, le transformó internamente sin querer. Entonces dejó de ser un verdadero actor para convertirse en un verdadero personaje o 'perfórmer'. La distinción entre persona y personaje huelga decir que solo se la creen los psicópatas.
- En su caso, ¿podría tratar de señalar cuál fue el momento clave de su conversión?
- El encuentro con la Virgen de Montserrat en enero de 2025.
- Se tiende a situar determinadas elecciones que usted ha hecho (veganismo, posicionamientos sociopolíticos, algunas manifestaciones de la postmodernidad) como incompatibles con el cristianismo. ¿Cómo lo ve usted?
- Mi primer libro -del verano de 2011, de cuando estábamos en el 15M- se titula 'Contra la postmodernidad'. Con eso ya está dicho todo. Por lo demás, me gustaría saber en qué parte del Evangelio se prohíbe el veganismo y se instituye el Santo Sacramento del Serranito. No, desde luego, en Mc 7,18: "Esto decía, haciendo limpios todos los alimentos". Diría más: uno de los primeros que habló de esto de no tratar a los animales como bestias -de no volvernos nosotros más bestias que ellos- fue San Francisco de Asís. Pero ya se sabe que ese pobre santo medieval fue un posmo... ¡un posmoderno del siglo XIII!
- ¿Qué le parece el relato de que el dinero / el capitalismo han ocupado el lugar del cristianismo?
- Eso no se lo cree ni Dios.
- En la reciente visita del Papa usted señaló que el catolicismo estaba de alguna manera presente en su producción hasta la fecha. Y citaba su libro 'El trap'. ¿Podría ampliarlo un poco más? Porque por una parte tenemos el 'Perdóname Dios', de Pxxr Gvng, pero también está la fascinación por el Diablo por parte de Yung Beef, a quien usted le hizo una de las mejores entrevistas que se recuerden.
- Gracias por sus elogios, pero ya se ve que en el arte de la entrevista la competencia no está muy reñida, que digamos. Solo decir que no se puede ser satánico sin creer en un Dios contra el cual se rebela "Satán" (palabra que en hebreo significa literalmente "el Adversario", "el que se opone"). ¿Y contra qué se va a oponer, contra qué va a "adversarse" el Diablo?
- ¿Qué puede hacer un agnóstico que quiere creer y no lo consigue?
- La fe es un don, una gracia divina, no un derecho humano ni una vocación vital ni un proyecto de automejora personal. Si Dios no toma la iniciativa, no hay nada que hacer.
- ¿Diría que se está operando un cambio en España respecto a la manifestación pública de la fe? ¿Qué le parece que se caracterice como "moda"?
- "La moda es hermana de la muerte", escribió Leopardi. Esa voz viene del latín 'modus', de donde proviene 'modernidad' y tantas otras palabras que remiten al cambio de tiempos y modos verbales. ¿"Hace falta ser absolutamente moderno", como versificó Rimbaud? No, no hace falta. Por suerte, estar a la moda es de las pocas enfermedades que cura el tiempo.
- ¿Hasta qué punto la reciente visita del Papa es muestra de un renacer católico?
- Desde el año 1964, en que el Papa se subió por vez primera a un avión, Sus Santidades han volado a casi 200 países; entre ellos, Irán, Tailandia, Japón o Sudán. ¿En todos esos países se ha dado un renacer católico? Para que se dé un Renacimiento, primero tiene que darse un Nacimiento, digo yo. Para eso viaja el Santo Padre, se supone, en palabras del propio clero: "para sembrar la semilla", "para fecundar con la palabra", "para dar mucho fruto"... ¡A ver si es verdad! A ver si el condón mental de las noticias estupidizantes de actualidad no nos preserva en nuestro cinismo y escepticismo.
- También se tiende a ver la religiosidad desde el conflicto agonista. Es decir, que los católicos estarían amenazados frente al avance del islam o del protestantismo evangélico. ¿Cómo lo ve usted?
- Lo veo con mis ojos aristotélicos; con mis ojos de filósofo aún no momificado. Lo veo y doblo la apuesta: los musulmanes, "confesando adherirse a la fe de Abraham, adoran con nosotros a un Dios único, misericordioso". No lo digo yo, lo dice 'Lumen gentium', constitución dogmática de nuestra Iglesia; nuestra y de los sedevacantistas que, para su propia escisión frente al cuerpo místico del Señor, quieren nombrar obispos con independencia del Vaticano. ¡Allá ellos! Ellos sabrán lo que hacen... ¡y contra quién "protestan"!
- ¿Qué tiene que decir, según usted, el catolicismo respecto a los conflictos asociados con el fenómeno de la inmigración?
- Como soy nuevo en esto del cristianismo, aún no he llegado a esa parte del Nuevo Testamento en que Jesús aboga por la "Prioridad Nacional". ¿Alguien podría hacerme el favor de decirme dónde está esa perla de sabiduría nacionalista? No, desde luego, en Mt 25,35: "Porque fui forastero y me acogisteis...". ¿O se halla en las epístolas de San Pablo? No, desde luego, en Efe 2,19: "Ya no sois extranjeros ni advenedizos, sino conciudadanos de los santos y miembros de la familia de Dios". Qué raro que el "apóstol de los gentiles" no esté a favor de levantar fronteras aún más altas, aún más electrificadas y financiadas por la Europa de la sublime democracia, ¿no? ¿La voz del pueblo es la voz de Dios? No, no siempre.
- ¿Cómo puede ayudar Jesucristo a orientarnos en el nuevo escenario de IA e inmediatez?
- Por suerte, Jesucristo no es Google Maps. Que cada quien sepa dónde está su Norte y su Oriente. Este pecador lo tiene claro clarinete.























