Intérprete de cine y TV, debuta ahora como directora con su primera película. 'En silencio. La resiliencia de Isco Alarcón' es un documental sobre la recuperación tras una lesión de su marido, futbolista del Betis, que presentó en el Festival de Cine San Sebastián y en el de Sevilla.

Sara Sálamo (Santa Cruz de Tenerife, 1992).)ARABA PRESS
Darío Prieto San Sebastián
Actualizado
- Viendo las imágenes de la película me viene una idea: Usted está muy enamorada de su marido, ¿verdad?
- Cuando acabé la peli me gusta ponerle la etiqueta de documental romántico. Yo pensaba que no era nada romántica, pero al ver el resultado final dije: ‘Jo, la verdad que sí’. Sí, estoy muy enamorada.
- ¿Cómo lo quería contar?
- Esto no deja de ser mi primera película y quería narrarlo desde un punto de vista muy concreto, con un estilo determinado. Por eso es una producción hecha totalmente a pulmón, donde no hay ‘partners’ más allá del Betis, para poder hacerlo como yo deseaba. Por supuesto, estaba muy pendiente de las cuestiones técnicas, pero por otro lado, había una cuestión personal íntima dentro de la ‘peli’, donde me gustaba ser honesta y mirar de la forma real con la que miro en mi día a día. No sentar al protagonista y hacerle una entrevista al uso, entrar en cuestiones más morbosas o tipo ‘reality’, o sentar a toda la familia alrededor para decir cómo es Isco.
- Hay una escena en la que usted se sorprende de que Isco juegue con anestesia.
- Muy al contrario de lo que pueda parecer, esto no es una ‘peli’ sobre fútbol. Para nada. Para mí, es un retrato humanista y siento que a cualquier persona le puede pasar lo que le ha pasado a él: Estás en el mejor momento de tu vida, viene una enfermedad o algo que tú no eliges y... ¿Cómo te repones de eso? ¿Cómo lo afrontas? ¿Qué sucede alrededor? Es trasladable a cualquier tipo de trabajo. Siento que esto es algo que no se sabe, lo de que tienes que ir a trabajar sí o sí, que para ello se deba hacer lo que haga falta.
- ¿A usted le ha ocurrido?
- He estado trabajando embarazada con 40 de fiebre por una gripe A que me pegaron en un rodaje. Y había amenazas: "Si no vienes, habrá consecuencias graves". Sí, pasa también en mi trabajo y en todos aquellos donde se está jugando mucho dinero y se emplea un equipo muy grande de gente. Si eres una pieza imprescindible para ese día, te tienes que aguantar. Esto lo saben también muchos autónomos. Hay trabajos en los que la salud, curiosamente, ocupa un lugar secundario en muchos momentos.
- ¿Cómo se lleva con su imagen de actriz activista?
- Hay personas que tenemos un carácter un poco más reivindicativo, que somos así de cuna y que no nos cuesta. Pero he visto a compañeras y compañeros pasarlo realmente mal teniendo que dar respuesta a cosas en las que no les apetece hablar y que durante la promoción de una película se les exige que den respuesta, a veces totalmente fuera de contexto. La gente está esperando a que tengas un discurso impecable, que hayas estudiado sobre temas importantes a nivel social. Está siempre ese morbo. Y la repercusión sobre patinar ahí o no querer mojarte es igualmente fuerte.
- En su caso, últimamente ha estado muy activa en favor de Gaza.
- Una película no es tan importante, aunque tú estés trabajando un año de tu vida, aunque sea tu ilusión. Nada es tan importante como lo que está pasando en Gaza. Realmente no deberíamos estar hablando de otra cosa. No tengo palabras, la verdad, para describir lo que está ocurriendo.
- ¿Cree que una película como ésta puede ayudar a reducir rivalidades como la que hay entre el Betis y el Sevilla?
- Como ahora soy una persona romantiquísima,mme encantaría pensar que sí. Si me preguntas si puede haber un nexo, una empatía y un disfrutar desde otro lugar, te lo firmo ahora. Pero no me considero tan importante. Si dependiera de mí, como una varita mágica, desde luego lo haría, porque disfruto mucho del deporte como espectadora y como practicante. Y me gusta ir a ver el fútbol. Alguna vez he ido con mis hijos y me he encontrado con una persona al lado diciendo barbaridades absolutas delante de un niño de tres años. Le he pedido, por favor, que pare y me ha respondido: "Tápale los oídos". Claro, porque tú dejar de insultar no te lo planteas, ¿no? Ése es el nivel. Y un poco está retratado en la película. Él lo dice: Fallas un penalti y parece que has matado a alguien. No es tan importante. No te puede ir la vida en que tu equipo gane. Y entiendo la pasión y entiendo el fervor y soy la primera que me desgañito viendo el equipo que me gusta. Pero no puede ocurrir que te guste algo por menospreciar, humillar, insultar y violentar a otra persona. Y como madre, me encantaría que se viviera desde otro lugar, porque esto ya se ve incluso en ligas de menores. He estado en estadios donde ves violencia entre los padres, incluso delante de los niños. Y es algo que no deja de sorprenderme.
- ¿Por qué cree que sucede?
- Es guay la parte de poder emular un poco el circo romano donde la gente está harta de su trabajo, de su jefe, de su jefa, del compañero, de lo que le haya pasado... Y vayan ahí el fin de semana a desgañitarse, como puedes ir a un concierto a volcar todo. Pero con unas líneas rojas. Primero, por una cuestión de civismo, porque hay niños, porque es un contexto del deporte y los valores del deporte son contrarios a todo lo que sucede en las gradas. Y también porque no es necesario. Se puede desgañitar uno desde otro lugar mucho más cívico y con mejor educación.
- ¿Qué ha descubierto con el equipo de su marido?
- El Betis es la afición que más viaja. Es impresionante. Te vas por ciudades y ves esa comunidad, ese acompañamiento y cómo lo viven y te hacen ser parte de ellos. Te juro que es muy mágico.
- Hablemos de resiliencia.
- Pues mira, hace unos meses volvió a pasar lo que se cuenta en la película: Se rompió la pierna por el mismo sitio. Así, los espectadores van a poder ver en tiempo real lo que está sucediendo en mi casa ahora mismo, porque está en el mismo proceso. Siempre le digo a Isco que es como una paloma, porque no se queja nunca. ¿Ves todos esos artefactos en los edificios que les ponen para cortarles y amputarle las patas? Y ahí siguen ellas. Pues yo a él le veo igual, con una capacidad de entender que la situación no es la más idílica, pero es la que le ha tocado: Éstas son las cartas que tengo y con ellas vamos a jugar. Es impresionante. Me sorprende muchísimo y me hace pensar qué fue primero, el huevo o la gallina. Si el hecho de salirte de tu casa con 14 años, irte a vivir solo siendo un niño para conseguir tu sueño, todo ese aprendizaje en soledad, todo ese proceso de madurar a la fuerza te hace ser así de resiliente o si esto viene ya en tu carácter y por eso sobrellevas así o tu carrera y has conseguido llegar hasta donde has conseguido llegar.
- ¿Está usted preparada para el embate del machismo futbolero?
- ¿Más de lo que he vivido ya?
- Me llama la atención que, igual que se culpaba a Yoko Ono del final de los Beatles, se le culpe a usted del ‘ablandamiento’ de Isco.
- Ha habido muchas ocasiones en las que esa mujer y yo hemos compartido el titular, sí.
- ¿Y qué le parece?
- Si embisten, que lo hagan después de pagar la entrada en el cine.

























