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Gran Bretaña se ha sumado oficialmente al grupo de países que han decidido pasar a la acción para frenar el impacto negativo de las redes sociales en los menores. El primer ministro, Keir Starmer, ha presentado un paquete de medidas que, según ha garantizado, contempla restricciones aún más severas que las de Australia, pionera mundial en este tipo de regulaciones.
Antes de redactar el borrador, el Gobierno británico lanzó una consulta pública que recibió 116.000 respuestas: nueve de cada diez familias se mostraron a favor de los vetos e, incluso entre los propios jóvenes, dos tercios admitieron que restringir el acceso es necesario para los menores de 16 años. La gran incógnita sigue siendo cómo aplicar estas restricciones que, para ser efectivas, requerirán la colaboración obligatoria de los desarrolladores: los gigantes tecnológicos.
Las plataformas que se prohibirán por completo a los menores de 16 años son las de tipo user-to-user (usuario a usuario); es decir, aquellas que permiten la interacción social y donde cualquiera puede compartir contenidos: las redes sociales tradicionales. De este modo, Snapchat, TikTok, YouTube, Instagram, Facebook y X dejarán de estar accesibles para los adolescentes británicos.
Fuera de este veto se quedan:
Por ahora, no se ha detallado el alcance de un veto adicional sobre las llamadas funciones de riesgo (como las transmisiones en directo o los chats con desconocidos). Debido a esto, el uso de ciertas plataformas de videojuegos (Roblox), espacios de conversación (Discord) o plataformas de streaming en vivo (Twitch) podrían verse severamente limitadas.
Sí. Aunque los detalles definitivos se presentarán en julio, el plan contempla un toque de queda digital nocturno para todos los menores de edad. Este límite también afectará a los conocidos como chatbots románticos (inteligencias artificiales diseñadas para simular relaciones afectivas, sexuales o juegos de rol).
"En las redes sociales, los contenidos en tiempo real dificultan enormemente la moderación del material dañino, mientras que los feeds basados en algoritmos pueden disparar la exposición a contenidos peligrosos, angustiosos o altamente adictivos", señala el comunicado oficial del Gobierno. "La medida de hoy va un paso más allá del trabajo realizado hasta ahora para avanzar más rápido en la protección y el bienestar online de los menores".
Está previsto que el Parlamento británico empiece a debatir el proyecto de ley antes de Navidad. El Gobierno asegura estar trabajando con la máxima urgencia para que el primer paquete de normativas entre en vigor en la primavera de 2027.
La base legal de este veto es la Online Safety Act (Ley de Seguridad en Línea), aprobada por Gran Bretaña en 2023 para proteger a usuarios de todas las edades en la red (una norma equivalente a la Ley de Servicios Digitales de la Unión Europea). El organismo público encargado de supervisar que las plataformas cumplan con las normas es Ofcom.
El reglamento técnico sobre cómo se verificará la edad es el punto más espinoso del plan, ya que exige un equilibrio perfecto entre el control y el derecho a la privacidad. Aunque Ofcom aún se tomará un tiempo para definir la fórmula exacta, todo apunta a que se seguirán los métodos que ya se aplican en las plataformas de contenido para adultos:
La responsabilidad última de que el veto se cumpla recaerá sobre las propias redes sociales. Sin embargo, el Gobierno promete un «sistema altamente eficaz» que en la práctica es vulnerable: el uso de redes virtuales (VPN) permite simular la conexión desde el extranjero y saltarse el bloqueo con facilidad. De hecho, en el Parlamento ya se debate la posibilidad de prohibir también estas herramientas de navegación.
El primer ministro Starmer busca un marco mucho más estricto que el australiano, donde el veto entró en vigor a finales de 2025. En Australia se obligó a las tecnológicas a detectar y cerrar las cuentas de los menores, pero los primeros datos demuestran que los jóvenes esquivan el control fácilmente: el 70% de los menores de 16 años sigue entrando a sus redes sociales.
Esto demuestra que el método de verificación de edad es la pieza clave de todo el engranaje. En la Unión Europea, por ejemplo, se trabaja en un sistema de identidad digital unificado (donde los propios Estados garantizan la edad del usuario sin revelar sus datos privados a las plataformas).
A diferencia del modelo británico en desarrollo, la ley australiana no incluye toques de queda nocturnos y aplica un veto cerrado a diez plataformas: Facebook, Instagram, Snapchat, Threads, TikTok, X, YouTube, Reddit, Kick y Twitch; dejando fuera de la prohibición a aplicaciones tan controvertidas como Discord o Roblox.
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