La compañía está desarrollando un teléfono con el nombre en clave Transformer e integrado con Alexa

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En el año 2014, Jeff Bezos presentó el primer teléfono móvil fabricado por Amazon. Bautizado comoFire Phone, tenía la ambición de plantar cara a Apple y Samsung con algunas características sorprendentes, como una pantalla tridimensional y una integración completa con la tienda online. Catorce meses después de su salida al mercado, Amazon rebajó su precio de 649 a 159 dólares, canceló futuras versiones del producto y asumió una pérdida de 170 millones de dólares por todo ese inventario que nunca fue capaz de vender. Fue uno de los fracasos más sonados en la historia de la tecnología.
Ahora, según ha revelado la agencia Reuters citando a cuatro personas con conocimiento directo del proyecto, Amazon va a intentarlo de nuevo. El teléfono que está desarrollando se conoce internamente como 'Transformer' y depende de la división de dispositivos y servicios de Amazon, la misma que fabrica los altavoces Echo, los libros electrónicos Kindle o los dispositivos Fire TV. La idea es crear un dispositivo móvil que se sincronice con Alexa y sirva como punto de contacto permanente con el ecosistema de Amazon a lo largo del día.
El proyecto forma parte de una visión que Bezos lleva persiguiendo años, un asistente de computación ubicuo controlado por voz e inspirado, según Reuters, en los ordenadores de la serie Star Trek.
Detrás de 'Transformer' están los empleados de ZeroOne, un grupo interno creado hace poco más de un año dentro de la división de dispositivos con el mandato explícito de desarrollar productos diferentes y tecnológicamente avanzados.
Lo dirige James Allard, un veterano de Microsoft que cofundó Xbox, lanzó al mercado Xbox Live y participó en el desarrollo del reproductor de música Zune. Allard se incorporó a Amazon en septiembre de 2024 y está bajo el mando de Panos Panay, otro veterano de Microsoft que dirigió el desarrollo de la línea Surface antes de fichar por Amazon en 2023 para liderar toda su división de hardware.
Panay dejó Redmond frustrado por los recortes en dispositivos experimentales y Allard llevaba más de una década fuera de la empresa. Los dos comparten un historial de productos ambiciosos y una obsesión por el diseño y la integración entre hardware y software.
Según las fuentes de Reuters, tres personas que han trabajado en el proyecto confirman que el teléfono está en desarrollo activo, aunque Amazon aún no ha contactado con operadoras de telecomunicaciones para su distribución, un paso que aún es clave en muchos mercados, incluido el estadounidense.
UN MERCADO COMPLICADO
El momento no es precisamente favorable. Según la consultora IDC, las ventas globales de smartphones caerán un 13% en 2026 debido al encarecimiento de los chips de memoria. Apple y Samsung controlan juntos cerca del 40% del mercado global y el ecosistema de aplicaciones sigue siendo una barrera de entrada para cualquiera que no acepte a Google como socio.
Pero la apuesta, esta vez, es diferente al enfoque que tuvo el Fire Phone, que dependía de un sistema operativo propio sin acceso a Google Play.
La compañía también baraja una versión alternativa simplificada, una especie de teléfono sencillo, como lo primeros móviles, con funciones limitadas orientado a quienes buscan reducir el tiempo de pantalla. También estaría desarrollando, según Reuters, una tableta que por primera vez utilizará Android en lugar de FireOS y que se venderá por unos 400 dólares.

























