La compañía culpa a las "presiones del panorama económico global" y los nuevos precios entran en vigor el 2 de abril. La PS5 Pro se acerca a los 900 euros

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En febrero de este año, el director financiero de Sony, Lin Tao, aseguró que la compañía había acumulado reservas de memoria RAM suficientes para capear el temporal y mantener los precios de la PlayStation 5 estables durante todo 2026. No parece haber sido suficiente. La compañía ha anunciado esta semana una subida global del precio de todas las versiones de la PS5, la PS5 Pro y el mando portátil PlayStation Portal que entrará en vigor el próximo 2 de abril.
La PS5 con unidad de disco pasará de 549 a 649 euros, la edición digital saltará de 499 a 599 euros, y la PS5 Pro, que se lanzó a 799 euros, costará ahora 899 euros. PlayStation Portal sube de 199 a 249 euros.
Es la segunda subida en menos de un año y la tercera desde que la consola se puso a la venta en 2020. a PlayStation 5 ha subido de precio tres veces en Europa desde su lanzamiento en noviembre de 2020, una tendencia inusual y frustrante dado que las consolas históricamente suelen abaratarse con el tiempo.
El primer gran aumento ocurrió en agosto de 2022, cuando Sony, citando las altas tasas de inflación global, elevó la versión estándar con lector de discos de 499 euros a 549 euros y la Edición Digital de 399 euros a 449 euros. Posteriormente, en abril de 2025, se aplicó una segunda subida más discreta que afectó únicamente a la Edición Digital, encareciéndola hasta los 499 euros. En agosto de 2025, Sony aplicó además un aumento de 50 dólares por consola que afectó sólo al mercado estadounidense. La subida, ahora, es mucho más agresiva y, a diferencia de la anterior, golpeará a todos los territorios al mismo tiempo.
TORMENTA PERFECTA
Aunque la compañía sólo ha aludido a "presiones del panorama económico global", la subida parece debida a la escasez mundial de memoria RAM. La explosión de la inteligencia artificial generativa ha desviado una parte enorme de la producción de chips de memoria hacia centros de datos. OpenAI y sus competidores ya han secuestrado, según varias estimaciones, cerca del 40% de la producción global de DRAM. Los precios de los contratos de memoria DRAM han subido más de un 170%. Eso encarece cada consola que sale de las fábricas de Sony.
La situación ha pasado factura a todo el sector. Microsoft ha subido el precio de la Xbox Series X dos veces y la consola con lector de disco cuesta ahora 600 euros en lugar de los 500 euros que costaba cuando llegó al mercado. Nintendo mantiene de momento los 449 dólares de la Switch 2, pero su presidente, Shuntaro Furukawa, ha admitido que una subida está "en consideración".
Las subidas han roto la norma no escrita de la industria. En todas las generaciones anteriores, el precio de las consolas bajaba con el tiempo. EN el caso de Sony llega además en un momento delicado para la relación con la comunidad de jugadores. Los cierres recientes de estudios como Bluepoint Games han generado frustración entre los seguidores más fieles.

































