La startup madrileña de IA crea una memoria personal que permite acceder más rápido a la información dispersa en grupos y chats eternos

Marc Zuckerberg, CEO de Meta, la empresa dueña de WhatsappAFP
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Luzia existe desde marzo de 2023 como una IA conversacional creada desde Madrid y dirigida desde el origen por Álvaro Martínez-Higes. Hoy cuenta con 90 millones de usuarios y su principal mercado es Brasil, país al que el CEO viaja todos los meses para ver al equipo destacado allí, "pues los brasileños necesitan ese contacto del cara a cara". Tan bien le va a la startup española allá que incluso estrena funciones exclusivas en esas latitudes. La más reciente pone en manos de un agente autónomo la gestión de la agenda para reservar cita, por ejemplo, en una peluquería del barrio.
Pero Martínez-Higes dispone en casa de un elenco inquieto de profesionales, comenzando por él mismo, y fruto de esa pulsión surge ahora Spilo, una suerte de memoria personal propulsada por IA y destinada a poner orden en la kilométrica información acumulada por millones de personas en sus diálogos de WhatsApp.
Nadie está libre de la maldición del dato fragmentado y disperso, perdido en interminables grupos de familiares, amigos, padres y madres del colegio de los niños, aniversarios y viajes. Spilo estrenará en una o dos semanas su propia app, pero de momento es posible registrarse en la web e integrar la herramienta a través de un chat. El software clasifica la información, busca fechas, permite elaborar listas (de restaurantes favoritos, destinos soñados, compras pendientes) y contesta raudo a las preguntas del humano al que urge averiguar cuál era el champú favorito de su esposa o en cuánto quedó la oferta de la tienda por esa bici de gravel que tanto le apasiona.
A Meta no le gusta que Luzia le haga la competencia a su propio chatbot de IA, de modo que planteó el año pasado una batalla legal contra la startup con base en Madrid alegando que sus servidores no pueden soportar la demanda que significa hacer correr modelos ajenos en su ecosistema. La segunda triquiñuela ha consistido en multiplicar por 100 las tarifas que aplica a estos terceros especializados en acoplar un software a la base tecnológica de WhatsApp. Por ahora, la justicia brasileña ha tumbado ambas maniobras. Martínez-Higes pronosticaba horas antes de conocerse la decisión que la Comisión Europea seguiría el mismo camino (así ha sido). La suerte es que Spilo no se considera una amenaza en los cuarteles de Mark Zuckerberg y puede operar con normalidad en el entorno de los productos de Meta. No habrá ahí carrera de obstáculos judicial.
Como WhatsApp es un canal universal de comunicación, ganar fieles debería ser fácil para Spilo, que además es una app gratuita, igual que Luzia. El CEO espera alcanzar "relativamente pronto el millón de usuarios". En su nueva versión, Luzia adopta ya Spilo como "su memoria por defecto". La aplicación también puede conectarse a WhatsApp incluso si alguien no se descarga Luzia.
En paralelo, la matriz gana peso y funcionalidades, ya que Martínez-Higes defiende dos filosofías muy compatibles: hacerle fáciles las cosas a la gente y mejorar el producto sin concederse un sólo minuto de relajación. Se han incorporado recientemente habilidades como la posibilidad de mostrar al usuario qué cosas puede hacer recurriendo a diferentes herramientas de IA, ya que casi nadie explota su potencial. Se ha creado una app específica para el próximo Mundial de Fútbol que permite, entre otras cosas, preparar porras. Y, con la iteración más reciente, va a darse al consumidor el superpoder de diseñar por sí solo mini-apps al estilo de Base44.


























