Cambio de chip
Persisten los esc�pticos ante el potencial de una tecnolog�a cuyo impacto real de momento sienten solo unos pocos

El CEO de Anthropic, Dario AmodeiAFP
Actualizado
Audio generado con IA
USAS CHATGPT casi todos los d�as, pero algo no acaba de funcionar. Pides a tu asistente de IA encontrar un correo o resumir una reuni�n. Una vez m�s, se equivoca, se deja lo importante. Alucina, te hace perder el tiempo y te hace cuestionarte si de verdad es tan bueno como dicen o es simplemente otra burbuja, una tesis que siempre ha tenido muchos adeptos, pero que cada vez se plantea m�s.
Aunque todo el mundo da por hecho que la IA dejar� a muchas de sus pioneras por el camino -con OpenAI comprando papeletas- cada vez se agudiza m�s la sensaci�n de que el acceso a una inteligencia artificial con poder real para cambiar la econom�a ya est� aqu�. Lo �nico, que su ascenso est� lejos de ser universal y f�cil, lo que queda bien reflejado en la cita del autor William Gibson: "El futuro ya est� aqu�, solo que no est� igualmente distribuido".
El acceso a la IA se est� convirtiendo en un bien de acceso complejo y que no tardar� en ser m�s caro, porque las nuevas funciones diferenciales requieren cada vez m�s conocimiento, tiempo de c�mputo y tokens, lo que lo aleja del usuario medio que se enganch� a ChatGPT generando im�genes y haciendo itinerarios para n viaje de tres d�as.
Sin embargo, a eso ya nos hemos acostumbrado y el verdadero impacto de la IA est� en herramientas complejas, de pago y que necesitan un tiempo para usarlas correctamente y con seguridad. Es precisamente en lo que se est� especializando Anthropic, que ha adelantado por la derecha a OpenAI. A finales del pasado a�o, la compa��a ten�a unos ingresos anualizados -el c�lculo de los ingresos recurrentes por suscripciones del �ltimo mes multiplicado por 12- de 9.000 millones de d�lares, una cifra que en solo cuatro meses se ha multiplicado por m�s de tres para alcanzar los 30.000 millones de d�lares, una facturaci�n incre�ble para una compa��a con apenas tres a�os de vida. Lo cual le ha obligado a comprar m�s chips para el a�o que viene, para acomodar la demanda.
El anuncio ha venido acompa�ado de Mythos, un nuevo modelo de IA tan potente que ha encontrado brechas de seguridad que llevaban ocultas al ojo humano casi 20 a�os, lo que ha hecho que, de momento, no est� disponible para el p�blico hasta que estos agujeros en aplicaciones muy usadas se cierren. El movimiento tiene mucho de marketing, pero refleja bien la realidad: la IA ya est� preparada para sacudirlo todo.






















