Sin nuevos suministros, la temporada de viajes de verano está en peligro. Algunos países europeos disponen de apenas entre 8 y 10 días de reservas antes de verse obligados a suspender vuelos

Un avión repostando.SHUITTERSTOCK
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La situación del combustible para aviones en Europa es más crítica de lo que se pensaba. Con las existencias actuales —incluyendo los últimos cargamentos llegados por mar desde el Golfo Pérsico—, el queroseno podría agotarse entre la segunda y la tercera semana de mayo. En ese escenario, las reservas estratégicas del continente no serían suficientes para garantizar la operativa aérea durante el verano en varias regiones.
Solo dos países contarían con reservas de emergencia para 90 días, mientras que la mayoría no podría sostener una crisis de más de 30 días. Algunos Estados, de hecho, apenas tendrían autonomía para entre 8 y 10 días. Así lo indican tres fuentes comunitarias consultadas por Corriere.
Se trata de un asunto extremadamente delicado y, por ello, las autoridades evitan pronunciarse públicamente. En Bruselas se confía en que se mantenga la tregua entre Estados Unidos e Irán, lo que permitiría reanudar el tránsito de petroleros por el estrecho de Ormuz.
"El riesgo de escasez de queroseno en Europa ha pasado de ser hipotético a real en cuestión de días", señala una de las fuentes. Otra añade: "Más allá de los NOTAM publicados por algunos aeropuertos italianos, hay otros aeropuertos europeos que llevan días registrando dificultades en el suministro sin hacerlo público".
Según la información recabada, en algunos aeropuertos ya se han impuesto límites de carga —por ejemplo, un máximo de 5.000 kilogramos por avión— o se ha restringido el repostaje de aeronaves privadas para priorizar los vuelos comerciales.
Europa depende del Golfo Pérsico para el 43% de su consumo anual de combustible de aviación. La interrupción del tráfico de petroleros en la zona ha provocado una caída brusca de los suministros justo antes del periodo de mayor demanda.
La situación se agrava porque las refinerías europeas ya operan a plena capacidad, lo que impide aumentar la producción de cara al verano. Por ello, el mes de mayo será decisivo.
Si no llegan nuevos cargamentos, primero se recurrirá a las reservas estratégicas y, posteriormente, podría producirse la interrupción del suministro en aeropuertos de algunos países. Entre los más vulnerables se encuentran varios Estados de Europa del Este y también algunos de menor tamaño en Europa occidental.
Italia dispondría de reservas para entre 30 y 60 días. En declaraciones a este periódico, el presidente de Assaeroporti, Carlo Borgomeo, aseguró que el suministro está garantizado "al menos hasta finales de mayo".
"La situación es muy preocupante, sobre todo porque no parece haber un sentido de urgencia en Bruselas ni una estrategia clara", advierte una de las fuentes. "Se nos dijo que las reservas estratégicas eran importantes, pero solo una pequeña parte corresponde a combustible de aviación".
Los operadores de petroleros han advertido a las autoridades europeas de que no basta con la reapertura del estrecho de Ormuz: también es necesario que disminuyan los costes de aseguramiento de los buques.
Además, incluso cuando se reanuden los envíos, pasarán varias semanas antes de que los cargamentos lleguen a Europa, debido al tiempo necesario para reposicionar los barcos y completar las rutas. En el caso de los grandes petroleros, el proceso podría prolongarse hasta dos meses.
Ante la falta de suministro desde Oriente Próximo y con Asia reservando su producción para consumo interno, la única alternativa inmediata para Europa serían los Estados Unidos. "La cuestión es a qué precio y en qué condiciones", señalan las fuentes.
En los próximos días, Bruselas intentará obtener datos actualizados sobre las reservas reales disponibles. "Europa necesita un plan que contemple medidas de mitigación y establezca claramente cómo repartir el queroseno entre los países", concluyen.





















