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Cuando una negociación deja insatisfechas a todas las partes implicadas, suele interpretarse como una señal de equilibrio. Esa parece ser la conclusión tras la aprobación del nuevo reglamento europeo sobre los derechos de los pasajeros aéreos, un acuerdo que llega después de más de una década de debates y negociaciones. Trece años después de que comenzaran los primeros contactos para reformar la normativa, el Parlamento Europeo dio luz verde a un texto que afectará directamente a más de 1.100 millones de viajeros que utilizan cada año los aeropuertos de la Unión Europea. La prolongada demora en la actualización de la regulación había generado preocupación en Bruselas. El riesgo de que el proceso quedara nuevamente bloqueado llevó a las instituciones comunitarias a acelerar las conversaciones durante los últimos meses.
Además, la próxima presidencia rotatoria de la Unión Europea, que recaerá a partir de julio en Irlanda, también influyó en los tiempos de la negociación. Según fuentes comunitarias, la llegada de un país que alberga la sede de Ryanair podría haber complicado la consecución de un consenso sobre una materia especialmente sensible para las aerolíneas. Sin embargo, el resultado final tampoco ha sido bien recibido por el sector.
Las compañías consideran que el texto aprobado no se adapta a la realidad actual del mercado aéreo. Javier Gándara, representante de diversas aerolíneas que operan en España, entre ellas Iberia, Vueling, Ryanair, easyJet y Air Europa, sostiene que el reglamento ha quedado desfasado debido a los profundos cambios experimentados por la industria durante los años que ha durado su tramitación. En este tiempo, el modelo de negocio de muchas compañías ha evolucionado hacia una mayor segmentación de los servicios. Conceptos como la facturación de equipaje adicional, la selección de asiento, la prioridad de embarque o la compra de comida a bordo se han convertido en prácticas habituales. Según las aerolíneas, la nueva normativa no refleja adecuadamente esta transformación ni las preferencias actuales de los consumidores.



















