Agentes forestales, Guardia Civil y policías locales controlarán las zonas protegidas durante todo el verano

Agentes forestales inspeccionando una zona de La Pedriza
Actualizado
La Comunidad de Madrid ha puesto en marcha una campaña especial de vigilancia para impedir el baño en las zonas protegidas del Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama. Los infractores se enfrentan a sanciones de entre 300 y 3.000 euros, según ha recordado el Gobierno regional, que reforzará los controles durante todo el verano con agentes forestales, Guardia Civil y policías locales.
La iniciativa busca garantizar la seguridad de los visitantes y asegurar el cumplimiento de la normativa medioambiental para preservar la flora y la fauna de estos espacios naturales.
Durante las primeras semanas de la campaña, los controles tendrán un carácter informativo. Sin embargo, conforme avance la temporada estival se comenzarán a tramitar denuncias contra quienes se bañen en lugares no habilitados. El pasado año, los agentes forestales levantaron una veintena de denuncias por este motivo.
La Comunidad recuerda que el baño sólo está permitido en cinco espacios naturales de la región, donde además se realizan controles periódicos de la calidad del agua durante toda la temporada estival. Se trata de las playas fluviales de Las Presillas, en Rascafría; Los Villares, en Estremera; Playa del Alberche, en Aldea del Fresno; y las zonas de El Muro y Virgen de la Nueva, ambas en San Martín de Valdeiglesias.
En estas dos últimas áreas se desplegará un dispositivo de vigilancia y asistencia sanitaria integrado por profesionales del Summa 112 y Cruz Roja, que se reforzará durante los fines de semana y los periodos de mayor afluencia.
Río Manzanares
Fuera de estos espacios, el baño está prohibido en numerosas zonas de la región, especialmente en el tramo del río Manzanares comprendido entre su nacimiento, en el Ventisquero de la Condesa, y el embalse de Santillana, en el término municipal de Manzanares El Real.
El Ejecutivo autonómico advierte de que sumergirse en áreas no autorizadas o desconocidas entraña riesgos de ahogamiento, golpes, cortes, insolaciones y quemaduras, además de la posible exposición a virus, bacterias, hongos y parásitos presentes en el agua.
Para garantizar el cumplimiento de la normativa, durante todo el verano se intensificará la vigilancia en los puntos con mayor afluencia de visitantes. Los controles se concentrarán especialmente en las charcas de La Pedriza, uno de los enclaves más frecuentados durante los meses de calor, donde se realizarán intervenciones aleatorias además de la supervisión diaria que ya llevan a cabo los agentes forestales.
La Comunidad recuerda, además, que la playa de la Virgen de la Nueva, situada en el pantano de San Juan, es la única zona de baño interior de la región que cuenta con Bandera Azul. Este distintivo, concedido por la Asociación de Educación Ambiental y del Consumidor (ADEAC), reconoce la calidad de las aguas, la gestión ambiental y los servicios ofrecidos a los usuarios.
Ubicada en San Martín de Valdeiglesias, esta playa de interior revalida de forma ininterrumpida el galardón desde 2018 y se ha consolidado como uno de los principales destinos de ocio y baño de la Comunidad durante los meses estivales.

























