Para 4
5€/pers.
255kcal/100g
Ingredientes
- 1 solomillo de cerdo
- 1 cebolla ó 4 chalotas pequeñas
- 100 ml de nata para cocinar
- 250 ml de caldo de carne o de ave
- 2 cucharadas de mostaza de Dijon
- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- 5 g de sal fina (o al gusto de cada casa)
- 2 g de pimienta negra recién molida (o al gusto de cada casa)
- Perejil, tomillo o cebollino fresco para presentar la receta (opcional)
- Acompañamiento aconsejado: patatas fritas de guarnición, puré, arroz blanco, pasta…
Este solomillo a la mostaza se prepara con medallones dorados en sartén de acero, una base de cebolla o chalota bien pochada, caldo, nata y mostaza de Dijon. La salsa queda cremosa, sabrosa y con ese punto ligeramente picante que le va de maravilla al cerdo.
Estos solomillos de cerdo con salsa a la mostaza se preparan en sartén, con una salsa cremosa, sabrosa y con ese punto ligeramente ácido que le va de maravilla a la carne. La idea es cocinarlos en sartenes Pure Profi de acero de Fissler, que reparten y retienen muy bien el calor gracias a su fondo encapsulado Superthermic, apto para todo tipo de cocinas, incluida la inducción. La clave está en calentar bien la sartén antes de poner la carne y no mover los medallones hasta que se despeguen solos. Parece poca cosa, pero marca la diferencia entre un solomillo dorado y uno que se queda triste, cocido y pegado como una pegatina vieja.
La mostaza de Dijon es una de las grandes aliadas de las salsas rápidas. Tiene un sabor más fino e intenso que otras mostazas más suaves, por eso con un par de cucharadas basta para dar personalidad al plato sin tapar la carne. En la cocina francesa es muy habitual combinar mostaza con nata, caldo o vino para preparar salsas de carnes blancas, cerdo y pollo. En España la hemos adoptado sin demasiados rodeos porque funciona bien, es fácil de encontrar y convierte un solomillo sencillo en un plato de domingo sin necesidad de ponerse solemne.
El solomillo de cerdo, además, es una pieza rápida de cocinar. Al cortarlo en medallones de unos 2 cm de grosor conseguimos que se dore bien por fuera y quede jugoso por dentro, siempre que no nos pasemos con el tiempo final de cocción.
Y si os gustan las carnes tiernas con salsa para mojar pan, podéis acompañar esta receta con otras ideas del blog como este solomillo de cerdo con salsa de uvas , con una salsa más dulce y festiva, lomo de cerdo en salsa, perfecto para comida familiar, o pollo a la mostaza, una alternativa igual de sencilla y cremosa. Para completar el plato, le van muy bien unas patatas asadas de guarnición, un puré de patatas casero, un arroz blanco o incluso un poco de pasta, que aquí la salsa manda y no conviene discutirle mucho.
Ingredientes para preparar la receta

Preparación de la carne
- Ponemos a calentar la sartén de acero a fuego medio durante unos 5 minutos. No añadimos aceite todavía, solo dejamos que la sartén coja temperatura de forma uniforme. Para comprobar que está lista, echamos unas gotas de agua: si se convierten en bolitas que bailan sobre la superficie, podemos empezar con la carne.
- Mientras la sartén se calienta, limpiamos el solomillo retirando las telillas blancas y los restos de grasa más visibles. Lo cortamos en medallones de unos 2 cm de grosor, procurando que todos tengan un tamaño parecido para que se cocinen al mismo tiempo.
- Sazonamos los medallones con sal por ambas caras. Después los untamos con un poco de aceite de oliva, también por los dos lados. No hace falta bañarlos en aceite, con una capa fina es suficiente para ayudar al dorado y evitar que se peguen.
- Colocamos los medallones en la sartén caliente y los dejamos dorar a fuego medio durante 1 minuto. No los movemos al principio, aunque dé la tentación. Si la sartén está bien caliente, la carne se irá soltando sola cuando se forme la costra. Cuando los medallones se despeguen fácilmente, les damos la vuelta y los sellamos por el otro lado. Los dejamos otro minuto aproximadamente, solo para dorarlos. En este punto no buscamos cocinarlos del todo, porque terminarán de hacerse más tarde dentro de la salsa.
- Bajamos el fuego al mínimo, retiramos los medallones a un plato y los reservamos. Si han soltado algo de jugo, lo guardamos también, porque luego irá directo a la sartén. Ese jugo tiene mucho sabor y va a potenciar la salsa de mostaza.





Preparación de la salsa y presentación final
- Picamos la cebolla muy fina. Si usamos chalotas, las pelamos y las cortamos también en trocitos pequeños. Añadimos las 2 cucharadas de aceite de oliva a la sartén, subimos a fuego medio y sofreímos la cebolla o las chalotas hasta que estén bien pochadas.
- Cocinamos la cebolla con calma, removiendo de vez en cuando para que no se queme. Queremos que quede blanda y ligeramente dorada, no tostada en exceso. Este paso da cuerpo y dulzor natural a la salsa, así que merece la pena no correr. Incorporamos los 250 ml de caldo de carne o de ave. Rascamos bien el fondo de la sartén con una cuchara de madera o una espátula para despegar todos los restos dorados que ha dejado el solomillo. Dejamos que cueza unos 5 minutos a fuego medio.
- Añadimos las 2 cucharadas de mostaza de Dijon y mezclamos muy bien hasta que se integre con el caldo y la cebolla. Dejamos cocinar otros 5 minutos a fuego medio para que la salsa empiece a reducir y pierda un poco de fuerza sin quedarse plana. Incorporamos ahora los 100 ml de nata para cocinar. Mezclamos bien y dejamos cocer a fuego medio durante unos 10 minutos, removiendo con frecuencia. Es importante que no hierva a borbotones para que la nata no se corte y la salsa quede cremosa.
- Probamos la salsa y ajustamos de sal si hace falta. Hay que tener en cuenta que el caldo y la mostaza ya aportan sabor, así que mejor corregir al final que pasarnos al principio. Si la salsa queda demasiado espesa, añadimos un chorrito más de caldo. Reincorporamos los medallones de solomillo a la sartén junto con todos los jugos que hayan soltado en el plato. Cocinamos durante unos 5 minutos a fuego suave, dándoles la vuelta a mitad de cocción para que se impregnen bien de la salsa.
- Comprobamos que la carne está en su punto. Debe quedar jugosa, pero bien cocinada. Si los medallones son más gruesos, podemos dejarlos 1 o 2 minutos más, siempre a fuego suave para que no se sequen.
- Servimos el solomillo caliente, cubierto con la salsa de mostaza. Terminamos con pimienta negra molida y un poco de verde picado, que puede ser perejil, tomillo o cebollino. Cada hierba le da un matiz distinto: el perejil refresca, el tomillo aporta aroma y el cebollino queda más suave.
- Como acompañamiento, este solomillo combina muy bien con patatas de guarnición, puré de patatas, arroz blanco, pasta corta o unas verduras salteadas. Si queremos algo más clásico, unas patatas fritas tampoco van a recibir quejas en la mesa.
Con esto tenemos un plato sencillo, rápido y de los que piden pan, así que comprad uno de calidad para mojar la salsa, de rechupete.






Consejos y trucos para que salga un solomillo de rechupete
- El punto más importante es calentar bien la sartén de acero antes de poner la carne. La prueba de las gotas de agua es muy útil: si se evaporan al instante, la sartén aún no está en el punto adecuado; si forman bolitas que se mueven, podemos cocinar. Así el solomillo se dora mejor y se despega con más facilidad.
- No conviene llenar la sartén en exceso. Si el solomillo es grande y los medallones quedan muy juntos, es mejor sellarlos en dos tandas. Cuando la carne se amontona, baja la temperatura de la sartén y en vez de dorarse empieza a soltar agua.
- La cebolla se puede cambiar por chalotas si queremos una salsa más fina y ligeramente dulce. Las chalotas quedan especialmente bien con la mostaza de Dijon, aunque una buena cebolla bien pochada también cumple de sobra.
- La nata para cocinar se puede sustituir por leche evaporada si buscamos una salsa algo más ligera. Para una versión sin lactosa, usamos nata sin lactosa y comprobamos que el caldo y la mostaza sean aptos.

Variaciones de la receta
- Podemos preparar una versión más aromática añadiendo tomillo fresco al sofrito de cebolla. El tomillo y el cerdo se llevan muy bien, sobre todo en recetas con salsas cremosas. Si lo usamos, añadimos poca cantidad para que no tape el sabor de la mostaza.
- Otra opción es incorporar champiñones laminados después de pochar la cebolla. Los cocinamos hasta que pierdan el agua y seguimos con el caldo. La salsa quedará más completa y con ese aire de plato de casa de comidas que nunca falla.
- Si queremos una salsa más intensa, podemos usar mitad mostaza de Dijon y mitad mostaza a la antigua. La mostaza a la antigua aporta granitos y una textura más rústica, mientras que la Dijon da potencia y profundidad.
- También se puede hacer con pollo o pavo, aunque en ese caso hay que vigilar todavía más el tiempo de cocción. Son carnes más magras y pueden secarse antes. La salsa ayuda, pero tampoco hace magia si las dejamos abandonadas al fuego.
Algunas dudas que te pueden surgir. Contestando vuestros mails
Este tipo de receta parece fácil, y lo es, pero siempre aparecen las mismas preguntas cuando toca controlar el punto de la carne y la textura de la salsa. Vamos con las más habituales.
¿Puedo hacer la receta con antelación? Sí, aunque lo mejor es dejar la salsa preparada y sellar el solomillo poco antes de comer. Si lo dejamos todo terminado con mucha antelación, la carne puede secarse al recalentar. Para calentarlo, usamos fuego suave y añadimos un poco más de caldo si la salsa se ha espesado demasiado.
¿Qué caldo queda mejor, de carne o de ave? El caldo de carne da una salsa más intensa y sabrosa. El caldo de ave queda más suave y también funciona muy bien si queremos que la mostaza tenga más protagonismo. Lo importante es que sea un caldo con buen sabor, porque forma buena parte de la salsa.
¿Se puede usar otra mostaza que no sea Dijon? Sí, pero el resultado cambia. La mostaza de Dijon tiene un sabor más marcado y elegante, mientras que una mostaza suave dará una salsa menos intensa. Si usamos mostaza a la antigua, la salsa quedará más rústica y con textura.
¿Cómo sé si el solomillo está bien hecho? Los medallones deben quedar dorados por fuera y jugosos por dentro. Con 1 minuto por cada lado para sellar y unos 5 minutos finales dentro de la salsa suele ser suficiente si tienen unos 2 cm de grosor. Si los cortamos más gruesos, necesitarán algo más de tiempo.
¿Qué hago si la salsa se corta? Lo primero es evitar que hierva fuerte cuando añadimos la nata. Si aun así se corta un poco, bajamos el fuego y removemos con paciencia. También podemos añadir una cucharada de caldo caliente y mezclar hasta que recupere una textura más uniforme.
Última revisión: 22 mayo 2026
Hemos trabajado 4 horas y 25 minutos para que disfrutes esta receta. ¿Cómo se calcula?
35 min. cocinando, 30 min. para hacer y editar las fotos, 120 min. para grabar y editar el vídeo, 45 min. para redactar y 35 min. para organizar y publicar todo en la web y en redes sociales.
😊 Sin contar lo que dedicamos a investigar cómo hacer la mejor receta, comprar los ingredientes, comerla (y repetirla si no ha salido de rechupete), leer vuestros comentarios y responder a las dudas.
5/54 votos
Categorías: Recetas de carnes y aves Recetas de solomillo
Etiquetas: caldo chalotas cocina francesa mostaza Dijon nata solomillo de cerdo






















