El líder de los socialistas vascos rechaza que la decisión sobre las sedes de Bilbao y San Sebastián se tome en Sabino Arana. José Ignacio Asensio culpa a los nacionalistas de "dinamitar" la celebración del evento futbolístico en el País Vasco

Aitor Esteban y Eneko Andueza posan risueños ante los fotógrafos en su primer encuentro público en la sede de Sabin Etxea de Bilbao.ARABA PRESS
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El presidente del PNV Aitor Esteban y el secretario general del PSE-EE Eneko Andueza no se han llamado desde que el pasado 28 de abril los socialistas vascos publicaron un 'meme' de Esteban arrojándose en plancha a una piscina con el que criticaban su seguidismo de EH Bildu en la imposición del euskera en la administración. La penúltima (y agria) polémica mantiene sin comunicación directa a los líderes de los dos partidos que cogobiernan en Euskadi durante 23 días. Pero tras la bronca por el euskera, la frialdad en torno al nuevo estatus o la discrepancia sobre el puerto de Pasaia, ha surgido la batalla por el Mundial de 2030. Andueza ha fijado hoy posición para advertirle a Esteban que la continuidad o no de Bilbao y San Sebastián como sedes "no se tomará en Sabin Etxea" sino en el seno de las instituciones en las que están presentes los socialistas.
¿Dónde y cómo dirimirán el PNV y el PSE-EE sus discrepancias sobre el Mundial de 2030? El lehendakari Imanol Pradales intentó el pasado miércoles resituar la polémica abierta por el alcalde Jon Insausti (PNV) en la existencia de "nuevas exigencias" de la FIFA que debían analizarse en el seno de (todas) las instituciones vascas comprometidas con el Mundial 2030. Apenas un día más tarde, Andueza junto a los secretarios generales de Gipuzkoa y de Álava han puesto en solfa el argumentario utilizado por Pradales para apagar el último incendio político en Euskadi. Andueza, en una declaración ante los medios de comunicación en el Parlamento Vasco, y José Ignacio Asensio y Javier Hurtado, en sendas entrevistas, han asegurado desconocer la existencia de "nuevas exigencias" de FIFA tras las visitas del pasado mes de marzo.
Cambios que, de ser ciertos, se habrían ocultado no solo a las tenientes alcaldes socialistas Ane Oyarbide (San Sebastián) y Nora Abete (Bilbao) sino también al consejero de Turismo y Comercio Javier Hurtado; un cargo institucional imprescindible en la organización de eventos multitudinarios en el País Vasco. Hurtado, en una entrevista en Cadena Ser Euskadi, ha descartado conocer cambio alguno en las exigencias de la FIFA aunque ha reconocido que es la vicelehendakari Ibone Bengoetxea quien mantiene las relaciones directas con los ayuntamientos de Bilbao y de San Sebastián sobre el Mundial 2030. Hurtado -en un sutil ejercicio de equilibrista- se ha situado junto al lehendakari Pradales en la necesidad de realizar un "trabajo serio y riguroso" (y quizá discreto) en el ámbito institucional y su respaldo a Eneko Andueza que horas antes advertía "vértigo" en los nacionalistas después de dos años apostando por unas candidaturas que ahora se ponen en cuestión. Andueza, además, había emplazado al alcalde de Bilbao Juan María Aburto a que haga pública su posición sobre la celebración del Mundial en San Mamés.
La apuesta del PSE-EE porque el Mundial 2030 también se juegue en Euskadi es firme y quien lo ha manifestado con mayor vehemencia ha sido José Ignacio Asensio, secretario general de los socialistas guipuzcoanos y teniente de diputado general de Gipuzkoa. Asensio ha acusado al alcalde Insausti y la diputada general de Bizkaia Elixabete Etxanobe de "dinamitar las candidaturas" de San Sebastián y de Bilbao. Y ha extendido su crítica hacia Pradales al interpretar que sus declaraciones son "más de lo mismo". "Llama la la atención es que este trabajo no estuviera hecho previamente", ha advertido ante el argumentario nacionalista que es ahora -dos años después de pedir ser sedes- cuando resulta necesario evaluar pros y contras.
























