Un consorcio con la Diputación de Álava, el Puerto de Bilbao y la Cámara de Comercio pretende gestionar el centro logístico de Júndiz y liderar la construcción de la de Víllodas. La Y vasca desplazará de Irún a Vitoria la 'frontera' en el tráfico de mercancías

El diputado general Ramiro González junto a los representantes del Gobierno central Marisol Garmendia, José Antonio Santano y Óscar Puente durante una visita a la plataforma logística de Júndiz en Vitoria.
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Un consorcio vasco integrado por la Diputación foral de Álava, el puerto de Bilbao, la Cámara de Comercio y un operador aún no desvelado va a registrar en los próximos días su oferta para adjudicarse la gestión de la plataforma logística de Júndiz durante los próximos 20 años. La apuesta público-privada para controlar esta plataforma de 55.000 metros cuadrados situada en la periferia de Vitoria forma parte de un proyecto mucho más ambicioso con el que convertir a la capital alavesa en el núcleo o hub, en inglés, ferrovario del Norte de España. Instituciones y empresas trabajan ya en el desarrollo de otra plataforma en las cercanías del pueblo de Víllodas, pretenden desarrollar un nuevo centro tecnológico con el apoyo de la 'vitoriana' Talgo y planifican la oferta de cursos de Formación Profesional específicos sobre el sector ferroviario.
El consorcio vasco presentará después del parón de la Semana Santa su candidatura a la adjudicación de la gestión de Júndiz para los próximos 20 años que Adif abrió el pasado lunes. Las condiciones establecidas por el operador ferroviario incluyen un importe mínimo por el arrendamiento de Júndiz de 1,4 millones de euros por un primer periodo de 6 años que puede ser ampliado hasta los 20 si el nuevo adjudicatario se compromete a realizar inversiones en esta plataforma logística. El concurso no solo abre la puerta al consorcio sino que refuerza el objetivo de multiplicar el atractivo logístico de Álava con Júndiz (ferroviario) y Foronda (aéreo) como infraestructuras de referencia. La intención por asumir la gestión de Júndiz ya fue adelantada por el diputado general de Álava Ramiro González el pasado mes de noviembre de 2025 cuando se limitó a explicar que será una propuesta "ambiciosa" que se desvelará en las próximas semanas. El anuncio de González se produjo durante la celebración del Foro Transmodal organizado por la Cámara de Comercio que preside Gregorio Rojo y que no solo forma parte de este consorcio sino que ultima la definición de un "ecosistema" ferroviario como palanca de revitalización económica del Territorio Histórico.
El siguiente hito a la adjudicación de la gestión de Júndiz -fuentes del sector logístico apuntan al interés de otros dos candidatos- será la firma del convenio entre Adif y el Gobierno vasco para la construcción de una segunda plataforma ferroviaria en las cercanías del pueblo de Víllodas. El Ejecutivo autonómico tendrá que recurrir a expropiaciones públicas para habilitar esta segunda fase del desarrollo ferroviario en Álava donde se prevén las instalaciones preparadas para acoger los servicios de la denominada 'autopista ferroviaria'. Vitoria pretende convertirse en el punto de entrada y salida de los trenes cargados de remolques con contenedores que circulen entre el norte de España y el centro de Europa. Adif, inmersa en una ambiciosa inversión para habilitar la autopista ferroviaria entre Algeciras y Zaragoza, ya estudia la conexión Zaragoza-Pamplona-Vitoria para planificar la supresión de obstáculos que puedan dificultar el paso de estos convoyes con un gálibo más amplio que los trenes de mercancías que solo llevan contenedores. La infraestructura de Víllodas deberá facilitar su utilización por los camiones que recojan o depositen allí sus remolques trasladados en ferrocarril.
Con su doble plataforma en Júndiz y en Víllodas, la capital alavesa también se verá favorecida con la puesta en marcha de la Y vasca ya que la infraestructura diseñada permite el uso de trenes de viajeros y de mercancías. Los convoyes que ahora llegan a Irún y deben cambiar la anchura de sus ejes al entrar en un ancho de vía estandard o europeo realizarán esta operación en las plataformas logísticas alavesas.
Con la mirada puesta en el año 2030 -la última referencia sobre la puesta en marcha de la Y vasca- la Cámara de Comercia trabaja en la definición de un "ecosistema" ferroviario que comenzó a asentarse con la compra de Talgo por el consorcio liderada por el Gobierno vasco junto al empresario José Antonio Jainaga. Con su domicilio social ya en Vitoria, las instituciones confían en el liderazgo de Talgo para desarrollar un nuevo centro tecnológico ferroviario en Álava y ya trabajan con el mundo educativo para definir estudios específicos ligados al sector ferroviario en Formación Profesional para garantizar personal cualificado en esta apuesta industrial.
























