























La isla de Formentera y sus 12.000 habitantes tendrán un senador propio. Lo harán gracias a una modificación puntual y quirúrgica de la Constitución Española -la cuarta reforma puntual de la historia democrática- aprobada este miércoles por el Senado.
Es el último escollo político salvado por la reforma impulsada por el Parlamento balear, que, por consenso de los grandes partidos, aprobó el pasado año la reclamación de una modificación constitucional para que Formentera deje de depender de Ibiza en la Cámara Alta, organismo teóricamente representativo de la diversidad territorial.
PP y PSOE han ido de la mano en esta reforma, que ya fue validada por el Congreso de los Diputados el mes pasado tras una tramitación exprés amadrinada por la actual presidenta del Congreso y presidenta balear entre 2015 y 2023, Francina Armengol (PSOE).
Sólo Vox votó en contra de aquella iniciativa, con el argumento de que la presencia de un senador más en la Cámara únicamente servirá para incrementar "el entramado público y no para solucionar los problemas reales de la isla".
Para los grandes partidos, en cambio, se trata de un hito "histórico" que repara una injusticia y restaña los derechos de los ciudadanos de la menor de las Islas Baleares, equiparándola a otros territorios insulares españoles, como el Hierro, en Canarias, de población similar a la isla pitiusa balear. "Es una anomalía histórica", ha dicho el senador socialista y ex alcalde de Palma José Hila.
El Senado ha sacado adelante esta reforma, que requiere el visto bueno de las Cortes. Ahora ya cuenta con 'luz verde' para reescribir el punto 3 del artículo 69 de la Constitución Española.
Concretamente, se eliminará el guion que hasta ahora unía Ibiza y Formentera, sustituyéndolo por una coma en la enumeración de islas españolas que tienen derecho a senador propio. Ibiza ya no representará a Formentera, sino que cada isla tendrá su propio escaño en el Senado, con circunscripción propia.
La votación de este miércoles ha sido presenciada por la propia presidenta del Govern balear, Marga Prohens (PP), que ha viajado a Madrid para encabezar una comitiva política durante la sesión, calificada como "histórica" por los políticos de la isla.
El Senado, al igual que el Congreso, decidió tramitarlo en lectura única, sin pasar por ponencia ni comisión, por lo que no se han presentado enmiendas y únicamente se ha votado el texto que vino del Congreso.
El apoyo definitivo del PP se desatascó en el Congreso después de que el PSOE permitiera aprobar una enmienda a esta reforma para que en la Constitución se mantenga la denominación Ibiza en castellano y no la de Eivissa que propuso el Parlamento balear.
En cualquier caso, el Parlament balear ha intentado aprobar en las Cortes Generales esta reforma constitucional otras tres legislaturas de manera infructuosa, aunque las Cortes pisaron el acelerador en las últimas fechas y finalmente ha quedado aprobado.
En la actualidad, Formentera y Eivissa comparten circunscripción electoral conjunta para las elecciones al Senado, un cargo que en esta legislatura lo ocupa Juanjo Ferrer, que se presentó a las pasadas elecciones con la candidatura conjunta de PSOE, Sumar, EUIB y Ara Eivissa.
Durante el debate de la reforma, el senador del PP Miguel Ángel Jerez ha destacado el "consenso" de esta reforma constitucional, celebrando que se haya "forjado en el territorio", algo que, a su juicio, permitirá que persista en el futuro.
"La historia de Formentera es la historia de una reivindicación permanente", ha proclamado el senador 'popular'.
El encargado de defender la postura del PSOE en el Senado ha sido José Hila, que ha puesto de relieve la "importancia" que tiene para Baleares esta reforma constitucional para que Formentera tenga senador propio, una "reivindicación histórica y legítima".
"Esta anomalía no es una sola cuestión simbólica, es una disfunción dentro de nuestro sistema de representación en el Senado como Cámara de representación territorial", ha sostenido Hila sobre que Formentera haya tenido que compartir tándem electoral con Eivissa.
En el caso del senador por pitiusas, visiblemente emocionado, ha definido esta reforma constitucional como el "triunfo de la democracia representativa" tras más de 30 años de reivindicación. Y es que cree que era un "error histórico" que Formentera no tuviera un escaño propio en la Cámara Alta.
La portavoz del PNV, Estefanía Beltrán, también ha aplaudido esta reforma constitucional, aunque ha lamentado que llegue "tarde": "Era necesario corregir esta anomalía institucional". En parecidos términos se ha expresado el portavoz de Junts, Eduard Pujol, que ha celebrado este "éxito" como si fuera propio.
En la línea, el senador de ERC Jordi Gaseni también considera que "llega tarde", pero ha proclamado que Formentera vaya a tener un senador propio es de "justicia institucional".
此内容由惯性聚合(RSS阅读器)自动聚合整理,仅供阅读参考。 原文来自 — 版权归原作者所有。