La Justicia recalca la gravedad de los hechos porque la víctima, que presenta una discapacidad del 38 %, no pudo prestar un consentimiento válido a los actos a los que fue sometido por parte de sus agresores

La espalda tatuada de la víctima.CRÓNICA | EL MUNDO
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La Audiencia de Palma ha condenado a seis jóvenes por tatuar un pene en la cara y someter a diversas vejaciones a un joven con discapacidad en la localidad mallorquina de Manacor en 2021.
Los acusados han reconocido los hechos y han alcanzado un acuerdo de conformidad de la Fiscalía a las puertas del juicio, aceptando su culpabilidad y aceptando penas de prisión menores que no implicarán su ingreso en un centro penitenciario. Deberán someterse a un curso.
La sección segunda de la máxima instancia judicial balear ha impuesto a cada uno de los procesados cinco meses de prisión por un delito contra la integridad moral, veinte días de multa con una cuota diaria de cinco euros por un delito leve de lesiones y nueve meses de multa, también con una cuota diaria de cinco euros, por un delito de coacciones.
Además, los autores deberán indemnizar conjunta y solidariamente a la víctima con 18.160,34 euros y tendrán prohibido comunicarse con ella o aproximarse a menos de 250 metros de donde esté.
Según la resolución, recogida por la agencia Efe, el perjudicado, que presenta una discapacidad del 38 %, no pudo prestar un consentimiento válido a los actos a los que fue sometido, a pesar de que inicialmente todo habría comenzado como un supuesto concurso o reto macabro.
Los jóvenes ahora condenados participaron en un supuesto concurso ideado por la propia víctima (titulado 'cambia mi look o destrózalo') durante el que le infligieron diversas vejaciones a la víctima, entre ellas tatuarle un pene en la cara y otro dibujo similar en el rostro, rasurarle y tatuarle las cejas e infligirle otras torturas físicas.
También le tatuaron un sujetador en el pecho y una oreja, le colocaron piercings, le cosieron dos dedos de los pies y le inmovilizaron las muñecas con bridas y le sellaron los labios con pegamento. Las vejaciones se prolongaron durante dos días, entre el 5 y el 7 de marzo de 2021, en un domicilio de Manacor. Incluso llegaron a retenerle y le dejaron salir solo para obligarle a pasear disfrazado de mujer por un supermercado.
El caso generó una ola de indignación y condena social en Mallorca, con numerosas muestras públicas de rechazo por ser la víctima una personas especialmente vulnerable.
El tribunal ha apreciado las circunstancias atenuantes de reparación del daño y de dilaciones indebidas, ya que los acusados consignaron antes del juicio el total de la indemnización solicitada.
Además, la Fiscalía reconoció que el procedimiento permaneció paralizado durante distintos periodos por causas ajenas a los procesados.





















