Editorial
El tono ofensivo empleado ayer por el presidente del Real Madrid no s�lo contrasta con la entidad a la que representa, sino con su propia trayectoria a lo largo de m�s de dos d�cadas

Florentino P�rez, presidente del Real Madrid, ayer, durante la rueda de prensa.EFE
Actualizado
Audio generado con IA
En el marco de una de las peores crisis deportivas de los �ltimos a�os en el Real Madrid, Florentino P�rez protagoniz� ayer una in�dita y desconcertante comparecencia en la que mostr� su propia personalidad. Pese a su notable proyecci�n social, el presidente del Real Madrid, que no ofrec�a una rueda de prensa desde 2015, era hasta ahora un desconocido para el grueso de la opini�n p�blica. Sin embargo, aprovechando el anuncio de unas nuevas elecciones, ayer no tuvo reparos en dejar asomar los rasgos de su car�cter. En un tono desafiante, y tras verter una bater�a ins�lita de ataques a los medios de comunicaci�n, P�rez afirm� que no dimite, revel� que piensa elevar a la UEFA su guerra contra el caso Negreira y denunci� una campa�a contra el club por parte de una amalgama de supuestos enemigos entre los que incluye no s�lo a la prensa cr�tica con su gesti�n, sino a empresarios -como Enrique Riquelme- a los que se refiri� con veladas alusiones.
El mandatario blanco, de 79 a�os, adem�s de expresarse de forma inconexa y sin guardar la compostura, se�al� de forma reiterada a varias cabeceras y periodistas como parte de una �confabulaci�n de los malos�. El tono ofensivo empleado ayer por P�rez no s�lo contrasta con la entidad a la que representa, sino con su propia trayectoria a lo largo de m�s de dos d�cadas. Sin atisbo de autocr�tica, su intervenci�n puede considerarse el reflejo de su propia debilidad despu�s de dos a�os sin t�tulos, con una situaci�n econ�mica confusa y un proyecto deportivo roto: sin entrenador definido para la pr�xima temporada y con un vestuario convulsionado tras la pelea entre Valverde y Tchouam�ni. En este contexto, atrincherarse en una posici�n victimista no contribuye a abordar los graves problemas reales que arrastra el club.
Florentino P�rez, con un bagaje de siete Champions y siete Ligas durante sus mandatos, es el art�fice de una de las etapas m�s gloriosas del Real Madrid. Esta posici�n exige un comportamiento institucional a la altura de su propia relevancia y del peso del club m�s laureado de la historia.


























