España llegaría a 2027 con un déficit acumulado de hasta 850.000 unidades por la creación de nuevos hogares que ronda los 240.000 al año

Una mujer mira la oferta de viviendas en una inmobiliaria.EFE
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El mercado inmobiliario español se encamina hacia más años de subidas sin que los analistas logren divisar un final para la escalada. Al menos en los próximos dos años, Singular Bank prevé un crecimiento acumulado del 10%: los precios subirían un 6% para 2026 y un 4% en 2027, por lo que asegura que "no ven techo" para el ciclo alcista. Estos datos pertenecen al informe Perspectivas inmobiliarias en España 2026 de la entidad presentado este jueves, sobre todo porque el mercado laboral se mantiene fuerte y el déficit de oferta es "dramático". De hecho, España llegaría a 2027 con un déficit acumulado de hasta 850.000 unidades por la creación de nuevos hogares que ronda los 240.000 al año, con una creación anual de hogares de 125.000.
Incluso en un escenario adverso de desaceleración económica, los precios inmobiliarios resistirían mejor que en ciclos anteriores. Por esto, el desequilibrio entre oferta y demanda es tan profundo que "hace falta destrucción neta de empleo para que los precios simplemente se estanquen", explica Roberto Scholtes, jefe de estrategia de la entidad. En un escenario de menor creación de empleo y aumento de salarios, combinada con un tipo hipotecario medio superior a lo previsto, el precio tendría margen de subir entorno al 3% entre 2026 y 2027, lo que mantiene la tasa de esfuerzo de las familias en el 37,5%.
Singular Bank identifica dos factores que podrían trastocar las perspectivas moderadamente positivas del mercado inmobiliario español y se derivan del conflicto en Oriente Medio: las subidas de los tipos de interés y una menor afluencia de turistas extranjeros. Estos se traducirían en un menor crecimiento económico y en condiciones de financiamiento más restrictivas, que podrían prologarse en 2027, pero no cambiarían apenas el déficit de oferta y el crecimiento de la población que impulsa la demanda residencial.
Encarecimiento moderado
Aunque anticipa la prolongación alcista, no hemos llegado al peor escenario. Por esto, Singular Bank apunta a una senda de crecimiento más moderada para precios y alquileres "ya que las ratios de esfuerzo hipotecario y de repercusión de las rentas a los precios de venta están acercándose en muchas zonas a sus límites sostenibles", lo que está expulsando a cada vez más compradores e inquilinos potenciales. Además, anticipa una posibilidad de que el BCE suba sus tipos en un periodo de inflación elevada por la crisis energética y la posibilidad de una caída del turismo internacional.
El Índice de Singular Bank de Recalentamiento del mercado residencial ha superado el +0,4 a final de 2025. Esto significa que, aunque permanece lejos del umbral de una burbuja -cuando llegó a +1,3 en 2007-, sí hay señales evidentes de tensionamiento en los precios, alquileres y métricas de accesibilidad mientras que la debilidad de la construcción y del crédito hipotecario limitan la escalada del agregado.
Por otro lado, estima que el euribor a 12 meses se moverá alrededor del 2,7% en 2026-2027, con sesgo al alza si persisten las presiones inflacionistas. Por el lado de los tipos de intéres, para las nuevas hipotecas se sitúa entorno al 3%. Esto junto con un aumento de la renta media por hogar que continúa al alza hasta el 4,1% en 2026 y del 3,3% en 2027, actuando como soporte para el mercado.
Ante las limitaciones del alquiler tradicional, la entidad ve que crece y seguirá crecimeinto el interés por segmentos alternativos, como el Flex Living, residencias de estudiantes y de mayores, que ofrecen mejores retornos para el inversor. Con los precios y rentas subiendo a la par, los datos de la entidad calculan que las rentabilidades se han mantenido estables, en el entorno del 4,5% en Madrid y Barcelona y del 5% en el resto.
En los segmentos comerciales, el análisis prevé un aumento moderado, por la combinación de una leve compresión de las rentabilidades de referencia e incrementos de las rentas tan solo algo superiores a la inflación. En el caso de las oficinas, las rentabilidades Prime CBD se situarán en 4,5% en Madrid y 4,75% en Barcelona, con baja disponibilidad en las mejores localizaciones.


















