El que otrora fue el lugar al que muchos compradores particulares asistían en busca de ofertas para comprar una primera se ha transformado

Bloque de viviendas en el Barrio de Salamanca de Madrid.E. M.
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La competencia por la atención estaba reñida hoy en la inauguración del mayor salón inmobiliario de Madrid. El stand de Urbanitae, gigante, parecía querer dejar claro la evolución que está teniendo la compañía. Cerca, HousingGo ha levantado la mismísima puerta de Alcalá y enfrente, Murelli Collection ha desplegado una pared que parece sacada de la cocina de una de las mansiones del barrio de Salamanca. Lujo e inversión pugnando por el poderío en una cita, el SIMA, que otrora fue el lugar al que muchos compradores particulares asistían en busca de ofertas y oportunidades para comprar una primera o, con suerte, segunda residencia.
Nada que ver. La última fiebre del ladrillo en España ha reconfigurado el tablero inmobiliario del país y lo de hoy en el pabellón 4 de Ifema es una fotografía perfecta del cambio. Casi la mitad del espacio está ocupado por firmas que buscan inversores o que ofrecen fórmulas de inversión en vivienda para "hacer crecer tu dinero" y en la otra mitad predomina la vivienda premium o para perfiles más elevados.
República Dominicana es el país invitado en esta edición y esto tampoco es casual. Cada vez más promotores y constructores españoles miran hacia el Caribe para lanzar proyectos residenciales y turísticos y ampliar horizontes más allá de nuestro país. Gilmar, sin ir más lejos, se ha unido con el fundador de Legálitas, Alfonso Carrascosa, para levantar residencias de lujo en Dominicana. "Es una inversión segura, con un riesgo país muy bajo, con condiciones fiscales interesantes y unos gobernantes profesionales", comparte Jesús Gil Marín, CEO de la inmobiliaria, en conversación con EL MUNDO.
Menos ambiciosos pero igualmente ilusionados han acudido al salón Andrés y sus tres socios en el Hotel Gala de Noja. Los cuatro se acercaban hasta uno de los stand para invertir en República Dominicana en busca de producto con el que poner un pie al otro lado del Atlántico. "Tenemos también dos apartamentos en Benidorm y creemos que es una buena oportunidad ahora", asegura a este medio.
Estados Unidos, México, Panamá, Costa Rica, Colombia o Emiratos Árabes Unidos son otros países con presencia en la feria. Pero también hay quien ha venido desde el otro lado del océano para encontrar compradores. Al filo del almuerzo, Ana y Sara se tomaban un respiro en su corner de Expo Miami Real Estate tras una mañana en la que no han parado de atender a potenciales clientes. "Han venido bastantes personas interesadas, sobre todo inversores españoles que quieren comprar en la ciudad. Es una inversión muy interesante porque deja bastante rentabilidad durante todo el año, ya que el turismo se ha desestacionalizado y ahora hay una ocupación media superior al 80% durante los 12 meses", explican.
Era su primera vez en el SIMA y ambas estaban sorprendidas de la animosidad de la feria. No les falta razón. Los más veteranos en el encuentro comentaban hoy que no recordaban una edición con tantos visitantes desde el primer momento.
Se espera que desde este jueves hasta el próximo sábado pasen por el salón más de 21.000 personas, muchas de las cuales serán particulares con la esperanza de encontrar una casa que se adecúe a sus necesidades. Las firmas llevan una oferta conjunta de 17.000 viviendas, con una gran presencia del inmobiliario premium o de lujo, aunque también hay espacio para la vivienda más accesible (que no necesariamente quiere decir asequible). Ayuntamientos como el de Brunete o desarrollos como Los Berrocales (Madrid) tienen su propio hueco y no eran pocos los que en estas primeras horas se interesaban por sus propuestas ante la falta de oferta generalizada que acucia Madrid.
Del lado más asequible, la Empresa Municipal de Vivienda y Suelo del ayuntamiento capitalino se presenta con el primer sorteo de alquileres pensado para rentas medias. "Hasta 50 años de edad, con ingresos anuales aproximados de 68.000 euros y con al menos 5 años de empadronamiento y arraigo en Madrid", describen.
También tienen su hueco proyectos residenciales en la costa mediterránea (Cataluña, Baleares, Comunidad Valencia, Murcia y Andalucía), Canarias, Galicia, Asturias, Cantabria y País Vasco, así como en otras provincias del interior peninsular que se presentan como alternativas a la falta de oferta en los mercados más demandados.

























