惯性聚合 高效追踪和阅读你感兴趣的博客、新闻、科技资讯
阅读原文 在惯性聚合中打开

推荐订阅源

J
Java Code Geeks
GbyAI
GbyAI
Google DeepMind News
Google DeepMind News
Jina AI
Jina AI
B
Blog
aimingoo的专栏
aimingoo的专栏
酷 壳 – CoolShell
酷 壳 – CoolShell
T
The Blog of Author Tim Ferriss
Last Week in AI
Last Week in AI
月光博客
月光博客
H
Help Net Security
V
Visual Studio Blog
量子位
A
About on SuperTechFans
博客园 - Franky
人人都是产品经理
人人都是产品经理
N
Netflix TechBlog - Medium
云风的 BLOG
云风的 BLOG
雷峰网
雷峰网
Martin Fowler
Martin Fowler
Microsoft Security Blog
Microsoft Security Blog
博客园 - 叶小钗
P
Proofpoint News Feed
MongoDB | Blog
MongoDB | Blog

Papel

El Mundo Pablo Carbonell: "Hay que normalizar el ambiente sin venderlo todo como una guerra civil. Un giro electoral no va a ser el fin del mundo" Irvine Welsh: "¿Qué producen las corporaciones con sus beneficios? Mierda. Películas de mierda, libros de mierda, televisión de mierda" El Mundo El Mundo El Mundo Tomás Páramo, influencer y escritor: "Confío en Dios como confío en que si llamo a mi madre y le pido un plato de macarrones, me lo hará" Conny Aerts, astrof�sica: "La Tierra no siempre ser� habitable, por eso buscamos indicios de vida extraterrestre" Borja Jiménez y Espartaco, ante el gran reto de San Isidro: "Triunfar con seis toros en Madrid es una hazaña prácticamente imposible" Un día con Sultán, el perro robot del futuro: "Puede conducir rebaños de ovejas y detectar depredadores como el lobo" Joaquín Rodríguez, de Los Nikis: "No estamos en contra de Dios, pero sí en contra de Bunbury" Jardines terap�uticos, muebles adaptados y asistencia familiar: as� ser� el primer hospital p�blico del mundo para la ELA Los hermanos Torres, gemelos con tres estrellas Michelin: "Hicimos tele para comprar nuestro restaurante. Lo dejamos en cuanto reunimos el dinero" El Mundo Rosa León vuelve 20 años después: "Cuando yo empecé en la izquierda había unos pedazo de señoros que ni te cuento. Ahora, al menos, se les señala" Arturo Valls: "Hay políticos que utilizan el odio, el miedo y el bulo" ¿Qué desean las mujeres cuando pueden desear lo que quieran? "Tinder y el Satisfyer son el espejismo de una liberación sexual fallida" Mariona Terés: "Creo que nací para ser famosa o que la gente me idolatre" Joaqu�n Leguina: "No soy un traidor. Soy socialista y miembro del PSOE. Aunque lo intenta, S�nchez no puede quedarse el partido para �l solo" De Maite a Tes, una historia de discapacidad y sexo: "Me niego a que me roben el deseo por ir en una silla de ruedas" El Mundo Trabajar, estudiar y criar sola a dos hijos: "Es complicado estar sola, pero se puede lograr" No Te Va Gustar, el grupo de barrio que conquista Latinoamérica: "Quien diga que el rock ha muerto, miente" Matthew Ford, experto en conflictos bélicos: "Cuando compartes una foto de la guerra ya formas parte de la cadena de destrucción" Irene C�vico, la gur� de los streamers: "La fama les jode a todos. Hay gente que se quema y desaparece" El Mundo Linguriosa, divulgadora de lingüística: "La RAE se atribuye más autoridad de la que debería" El Mundo El Mundo Francisco Marhuenda, periodista y pintor: "Les vender�a encantados mis cuadros a Pedro S�nchez y a Pablo Iglesias"
Raquel Bada, editora de Bamba: "A las escritoras se las e...
SERGIO ENRÍQUEZ-NISTAL · 2026-05-28 · via Papel

Abandonó Madrid y en Valencia fundó Bamba, una editorial independiente que rescata la obra de escritoras de éxito que cayeron en el olvido. Ha digitalizado la obra de Elena Quiroga y traduce premios Pulitzer inéditos al español.

La editora de Bamba, Raquel Bada.

La editora de Bamba, Raquel Bada.

Actualizado

Si le dan un texto sin firma, ¿puede distinguir si lo escribe un hombre o una mujer?
Creo que sí. Por la sensibilidad, por los temas y por cómo narran los personajes femeninos. Me incomoda cuando los autores contemporáneos tienen como protagonista a una chica de 16 años que está de viaje por Italia, como uno al que conocí el otro día. ¿Qué puede él narrar sobre esa experiencia? De todo lo que puedes elegir, ¿escoges a una adolescente? Prefiero que me lo cuente una autora. En esta fase, me llena más esa manera de indagar. Las autoras que publicamos venían del futuro: arriesgaban muchísimo, tanto por los temas como por el estilo. Requería valentía. Lo tenían más difícil, desde Elena Quiroga a El Opoponax. Es una mirada que no se arredraba. Encontraban la forma de tratar sus propios temas pese a, como sucedía en España, la censura. Publicar como ellas hacían exigía maestría literaria. Conectan con la lectora de hoy con preguntas actuales.
Hay una tendencia a la frase corta, la página en blanco con un parrafito, la emulación de mensajes de WhatsApp. ¿Se requiere un esfuerzo extra para introducirse en esta literatura?
Debe haber una predisposición, desde luego. Nuestras ediciones lo exigen. No invitan a llevarte el libro a la playa. Pero entiendo que el mercado responde a los tiempos y hoy se conecta más con una escritura inmediata que no requiere esfuerzo mental. Se ve incluso en la adaptación cinematográfica de Cumbres borrascosas. Han prensado los tres temas básicos para que todo se entienda rápido.
¿Se romperá la asociación de la mirada femenina a lo íntimo?
Tengo amigas que escriben ficción que no están viviendo un buen momento literario porque lo que quieren de ellas es que escriban sobre la maternidad o las amigas. El editorial es un mercado como cualquier otro y es lo que demanda. Ojalá también se valore la ficción pura, como la de Ursula K. Le Guin o Shirley Jackson. Sylvia Plath también era una gran estudiosa de los clásicos y en su verso Toda mujer adora a un fascista hay mucho juego literario, pero frente a la obra de Ted Hughes, su marido, su poesía se leía siempre en clave autobiográfica.
Intimidad, tres generaciones en una familia, maternidad. Hay críticos que se burlan de los temas que eligen las mujeres. ¿Cuál es el estereotipo de la literatura masculina?
No se les encasilla tanto. Se les deja mayor libertad creativa. Pueden manejar cualquier tema sin un cuestionamiento.
¿Quizá debe dejar de buscarse su validación?
Nosotras no la ansiamos. Cuando editamos a Elena Quiroga, avisamos a la RAE. Fue la segunda novelista con una silla en la Academia. Su respuesta fue que como ya había sido publicada, ya había sido reivindicada. Pero su obra estaba descatalogada. Antes se estudiaba en el colegio. Algo me hizo clic: supe que ése no era el circuito. Sólo hay que ver quién está dentro y quién fuera. Pondremos el esfuerzo en los lugares y personas que comprendan lo que hacemos.
Dice Irvine Welsh que los hombres han perdido empatía porque ya no leen novelas. ¿Qué hay de cierto en la asociación?
Estoy de acuerdo. Los prejuicios se trabajan leyendo y conociendo a personas ajenas a tu círculo. La ficción te conduce allí. Si los hombres la leen menos, van a abrir menos mundos. Quizá la novela se asocia a un pasatiempo femenino, a un arte menor frente a la filosofía, el ensayo, a la optimización del tiempo.
Pero como decía María Pombo: ¿nos hace mejores ¿Se corre el riesgo de sobresacralizar el libro?
Siempre aporta. El momento que provoca, que te aparta de todo y obliga a concentrarte, es bastante sacro. Nosotras entendemos el libro físico como algo que merece perdurar. Veo el estado en el que se puede encontrar hoy la obra de Quiroga, premio Nadal, y se me rompe el alma. Su primera digitalización la hemos hecho nosotras. No edito autores, pero dudo que con premios masculinos suceda lo mismo. Buscamos una edición concreta para que sea un momento de placer. No queremos abaratar costes porque luego lo demás va en cascada. Aparecen muchos prejuicios. Un impresor vio la cubierta de Lo que ahora somos, de May Sarton, en la que pusimos a una mujer de pelo blanco, y dijo que no se vendería. Hoy es, junto con Cometa rojo, la biografía de Plath, uno de los más vendidos.
Y desde 2020 solo la ha entrevistado un hombre.
Manuel Mateo, de 'Publishers' y Tintablanca, si no me equivoco.
Se publican más de 250 libros al día en España. ¿Qué es un éxito para una editorial pequeña e independiente?
Primero, hacerse un hueco en las librerías. Compites con muchas novedades y con autoras vivas, que, quieras o no, es un plus. Y ver cómo de libros que se publicaron hace dos años sigue habiendo reclamo. Estas autoras tienen en común que alcanzaron en su momento el éxito literario, pero han sido olvidadas. Están avaladas, con idiomas y temas propios. Con los herederos de Elena Garro, por ejemplo, me puse en contacto en 2022 y me respondieron al correo dos años después. Una me lleva a otra, como una matrioshka. Por eso a los hombres los leo para dormir: logran que desconecte del trabajo.