惯性聚合 高效追踪和阅读你感兴趣的博客、新闻、科技资讯
阅读原文 在惯性聚合中打开

推荐订阅源

Engineering at Meta
Engineering at Meta
D
Docker
IT之家
IT之家
博客园_首页
罗磊的独立博客
V
V2EX
OSCHINA 社区最新新闻
OSCHINA 社区最新新闻
美团技术团队
Y
Y Combinator Blog
博客园 - 聂微东
量子位
阮一峰的网络日志
阮一峰的网络日志
GbyAI
GbyAI
Microsoft Security Blog
Microsoft Security Blog
博客园 - Franky
Martin Fowler
Martin Fowler
Jina AI
Jina AI
大猫的无限游戏
大猫的无限游戏
C
Check Point Blog
月光博客
月光博客
G
Google Developers Blog
B
Blog
T
The Blog of Author Tim Ferriss
爱范儿
爱范儿

Medio Ambiente

El Mundo Hallan el mayor y más profundo cementerio de ballenas con restos de hace cinco millones de años La vejez de tu perro o gato empieza aquí y la mayoría de dueños no lo saben Aparece un tiburón blanco por sorpresa mientras limpiaban de redes fantasma del mar Cómo mantener los mosquitos a raya con remedios naturales: tres consejos para un verano sin picaduras Ni drogas ni armas: el contrabando multimillonario que la IA acaba de aprender a detectar en los aeropuertos El motivo por el que Google quiere liberar 32 millones de mosquitos en Estados Unidos: podría cambiar el ecosistema El zoo de Zúrich sacrifica a un elefante recién nacido por ser incapaz de ponerse en pie España consume como si existiesen 2,4 planetas y este jueves entra en 'números rojos' al agotar los recursos naturales del año El pueblo con más perros que niños que quiere cobrar un impuesto a las mascotas: "Vuestro labrador no os va a pagar la jubilación" Un oso ataca a cuatro personas en medio de la ciudad de Fukushima Carlos Duarte: "Un animal muerto se vende una sola vez; uno vivo genera ingresos repetidos" Bañistas en el Támesis de Londres por la ola de calor que asola Reino Unido Descubren un pulpo azul en las Galápagos que cabe en la palma de la mano Hallan una nueva especie de araña en el Himalaya con una 'cara sonriente' en el abdomen La Bóveda de Semillas construida en Svalbard para garantizar el suministro de alimentos gana el Premio Princesa de Asturias de Cooperación Internacional Dos ballenas jorobadas de récord: Documentan por primera vez una travesía de más de 14.000 kilómetros entre Brasil y Australia El búfalo albino de 700 kilos "Donald Trump": tiene su mismo peinado y color de pelo Hallan muerta a la ballena rescatada tras permanecer varada en la costa alemana dos meses Muere a los 30 años Lazare, considerado el perro más viejo del mundo Agentes estadounidenses detienen a un turista que lanzó una piedra a la cabeza a una foca monje hawaiana, una especie en peligro de extinción ¿Por qué más de un centenar de pavos reales han invadido este pueblo de Italia? Hallan el cadáver de una ballena jorobada de seis metros en la costa de Sao Paulo El Mundo Las ballenas del Estrecho de Gibraltar "ya no pueden gritar más": el ruido del tráfico marítimo amenaza su supervivencia El Mundo España hace historia con 677 playas con bandera azul, 35 más que en 2025 Liberan en el mar del Norte a Timmy, la ballena jorobada varada en Alemania desde marzo 57 países impulsan una hoja de ruta para dejar atrás los combustibles fósiles: "No puede seguir siendo un eslogan" Petro denuncia "el modelo suicida del capitalismo" como el gran obstáculo a la transición energética
El secreto de los monos capuchinos para sobrevivir al apo...
Susan Perry / Universidad de California en Los Ángeles · 2026-05-06 · via Medio Ambiente

Durante décadas, la biología ha repetido una idea casi intuitiva: cuantos más individuos tiene un grupo animal, mayores son sus ventajas. Más ojos para vigilar, más fuerza para imponerse, más posibilidades de sobrevivir. Pero esa lógica, tan humana, se resquebraja cuando el clima deja de comportarse como debería.

Un estudio de 33 años liderado por el Instituto Max Planck de Comportamiento Animal, y publicado en Nature Ecology & Evolution, ha seguido a 335 monos capuchinos de la Reserva Biológica Lomas Barbudal, en Costa Rica, para entender cómo el clima altera las reglas básicas de la convivencia. La conclusión es que los fenómenos climáticos extremos no solo afectan a los recursos, sino a la estructura social de los animales.

En condiciones normales, los grupos grandes de capuchinos, pequeños primates sociales de gran inteligencia, pagan un precio evidente: una mayor competencia interna por la comida. Sin embargo, eso les da una ventaja estratégica, que pueden expandir su territorio, acceder a zonas con más recursos y expulsar a grupos más pequeños, compensando así ese coste.

Es el equilibrio clásico de la vida en grupo, o economía de escala aplicada al bosque tropical: perder dentro para ganar fuera. Sin embargo, ese equilibrio dependía de una premisa silenciosa, que el entorno no cambie. En los bosques tropicales la estación seca lo cambia todo. El agua, la comida y la sombra se concentran en torno a los ríos. Y cuando los recursos se encogen, los conflictos crecen. Los investigadores observaron que los grupos se cruzaban más a menudo y defendían con mayor agresividad los pocos espacios ricos en recursos. Los grupos grandes seguían teniendo ventaja, pero a un coste creciente: la competencia interna y externa se intensificaba. Aun así, el sistema resistía. Hasta que el clima dejó de comportarse como se esperaba.

Ahí es donde entran en juego fenómenos climáticos como El Niño y La Niña. Durante la estación seca, en años extremos, los bienes más preciados se concentran en un territorio más pequeño. Los grupos se ven obligados a convivir en espacios reducidos, aumentando los encuentros y la agresividad. La ventaja de ser muchos, de repente, desaparece. Ya no pueden compensar sus costes. La competencia se intensifica, los recursos no alcanzan y la cohesión social se resiente.

El descubrimiento más inquietante, sin embargo, no es ecológico, sino social, que bajo presión climática, los grupos se fragmentan, los individuos desertan, las alianzas se rompen, y las estructuras se deshacen. Lo que antes era una ventaja evolutiva se convierte en una carga.

Sociedades animales distintas

Si estos episodios extremos se vuelven más frecuentes, como anticipa el cambio climático, el resultado no será solo menos recursos, sino sociedades animales completamente distintas. No se trata solo de menos comida o más calor. Se trata de cómo los individuos deciden cooperar, competir o marcharse. De cómo los grupos crecen, se mantienen o se rompen. Y eso tiene consecuencias en cadena, desde la reproducción hasta la distribución de especies, pasando por el equilibrio de los ecosistemas.

El estudio se apoya en uno de los proyectos de campo más largos del mundo. Un seguimiento continuo de más de 300 individuos iniciado en 1990. Décadas de observación directa combinadas con datos satelitales que han permitido algo poco habitual en ciencia, el ver cómo el clima y la vida social interactúan en tiempo real.

Pero el mensaje de fondo de esta investigación va mucho más allá de los monos capuchinos. Que las reglas básicas de la cooperación en animales, y probablemente también en humanos, no son fijas, que dependen del clima mucho más de lo que pensábamos, y que a veces se pueden alterar de forma abrupta.

En los capuchinos, eso significa grupos que ya no funcionan como antes, pero en otros animales podría significar cambios aún más profundos. Porque si el clima puede romper las reglas de la vida en grupo en la selva, hasta qué punto creemos que las nuestras son inmunes.