Los socialistas pierdan ocho diputados en intención de voto en poco más de un mes

Pedro Sánchez y Rodríguez Zapatero.
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El derrumbe electoral del Partido Socialista, cuya intención de voto se ha hundido en las últimas semanas, confirma el hartazgo de la ciudadanía ante los gravísimos casos de corrupción que rodean al Gobierno, cuya minoría parlamentaria impide, además, aprobar unos Presupuestos y emprender las reformas que necesita España. El barómetro que cada mes elabora Sigma Dos para EL MUNDO refleja un hundimiento sin precedentes durante esta legislatura. La formación que lidera el Ejecutivo ha caído en estimación de voto hasta un 26,4%, dos puntos menos de la que obtuvo hace tan solo un mes y muy por debajo del 31,7% que logró en las elecciones de julio de 2023. Un desplome que no capitalizan otras formaciones de izquierda, puesto que ni Sumar (7,0%) ni Podemos (3,4%) han logrado remontar su escaso apoyo.
La declaración del ex presidente Rodríguez Zapatero, que tendrá lugar los próximos miércoles y jueves, agrava aún más la situación del PSOE. El principal referente moral del socialismo tendrá que responder ante el juez por su presunta actuación como «líder» de una red de tráfico de influencias y blanqueo de capitales, además del posible fraude fiscal por el que también ha sido imputado tras la millonaria tasación de sus joyas.
Con independencia del curso judicial que pueda tomar ahora el caso, la condición de Zapatero como líder de la izquierda y gran activo electoral del socialismo resulta ya insostenible. Por ello, causan estupor quienes aún intentan defender al ex presidente, como su ex ministro Miguel Sebastián.
La investigación a Zapatero, sumada a las preocupantes revelaciones que se han conocido en las últimas semanas sobre el funcionamiento de las cloacas del PSOE, ha propiciado que los socialistas pierdan ocho diputados en intención de voto en poco más de un mes. El dato es demoledor y, sin embargo, ajustado a la enorme gravedad de los procesos judiciales en marcha. El partido de Sánchez conseguiría 108 diputados, 13 menos de los que ahora tiene en el Congreso. En febrero de este año, en plena tormenta por el caso Cerdán, alcanzó un mínimo de 106 diputados, el menor dato de la legislatura, pero nunca antes había sufrido una caída tan pronunciada en tan poco tiempo.
El último barómetro muestra, además, que la transferencia de votos desde el PSOE hacia el PP y Vox se ha agudizado: los socialistas están perdiendo gran parte del voto centrista a favor de las opciones de la derecha. La caída de Sánchez favorece a las formaciones conservadoras y no sólo por el sistema electoral, sino por una fuga directa de votos. Un 8,8% de quienes cogieron la papeleta socialista en 2023 prefieren hoy al PP.
Pendiente de cómo sobrevivir al escándalo diario, con un apoyo de sus votantes cada vez más menguado y en minoría parlamentaria, el Gobierno continúa ahondando en su debacle.




















