Diligencias
La pr�rroga de los Presupuestos, destinada a ofrecer estabilidad puntual, ha mutado y se ha transformado en un mecanismo de supervivencia de un Gobierno que no cuenta con apoyo parlamentario

Pedro S�nchez, junto a la ex ministra de Hacienda Mar�a Jes�s Montero, en un mitin del PSOE en Andaluc�a.MUNDO
Actualizado
Audio generado con IA
Cuando pens� la pr�rroga presupuestaria, el constituyente no imagin� un Gobierno en minor�a que iba a hacer uso del instrumento durante tres ejercicios consecutivos. Porque hab�a otros modelos comparados que copiar, m�s exigentes en t�rminos democr�ticos: el cierre administrativo de Estados Unidos, las habilitaciones temporales y expresas de Italia, o las autorizaciones para el funcionamiento indispensable del Estado de Alemania. La pr�rroga, destinada a ofrecer estabilidad puntual, ha mutado y se ha transformado en un mecanismo de supervivencia de un Gobierno que no cuenta con apoyo parlamentario. Una situaci�n inaudita que, adem�s, tiene consecuencias para el ciclo presupuestario.
Ese ciclo ya no se ordena con la presentaci�n del proyecto por parte del Gobierno, la aprobaci�n de las Cortes y la posterior ejecuci�n, sino que se despliega solo sobre esta �ltima fase. La ley permite que durante la pr�rroga -convertida ahora en ejecuci�n indefinida- se generen y ampl�en nuevos cr�ditos, y se transfieran partidas (35.000 millones de euros este a�o), pero a costa de una ingenier�a financiera que, como acaba de mostrar el Tribunal de Cuentas, pone en duda la legalidad de las actuaciones contables del Ministerio. La ausencia de Presupuestos durante tres a�os es una anomal�a constitucional y afecta a elementos centrales de la democracia econ�mica: la deliberaci�n parlamentaria sobre ingresos y gastos, la conexi�n entre el Presupuesto e impuestos, y la fijaci�n de objetivos de d�ficit y de deuda p�blica.
Si los fondos Next Generation se usan para pagar pensiones, la fijaci�n de tales objetivos o el c�lculo de la regla de gasto se har�, piensa uno, sobre unas cuentas con escasa credibilidad. �Responden los datos que manda el Gobierno a Bruselas en oto�o para dar inicio al semestre europeo a nuestra realidad financiera? �C�mo encajan tres a�os de pr�rroga del presupuesto en los planes plurianuales de estabilidad de la Uni�n si tal realidad puede tener un valor estimativo? Liquidado o en crisis, como prefieran, hemos olvidado que el ciclo presupuestario espa�ol est� europeizado. Por ello, me parece chocante que la Comisi�n de Von der Leyen no tenga nada que decir al respecto. Cu�nta prudencia con Espa�a y sus desatinos.






















