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Puede uno aguantar la fatiga a solas o querer compartirla con otra persona.

Una pareja ante la Casa Batll�, con su tradicional decoraci�n de rosas, durante la diada de Sant JordiEfe
JAVIER GOM�
Actualizado
El ojo ve con placer y no se harta nunca de seguir viendo. En cambio, nosotros vivimos un solo d�a y terminamos cansados, por lo que de noche dormimos para descansar. Lo que pasa en un d�a se repite en la vida entera. Vivir cuesta, se consumen nuestras fuerzas con innumerables quehaceres y durante la ancianidad -encorvados y apoyados en un piadoso bast�n- sentimos el peso de haber vivido mucho tiempo, sabedores adem�s de estar cada vez m�s cerca del eterno descanso. Como el cansancio final es seguro, el toque est� en elegirlo bien. Puede uno aguantar la fatiga a solas o querer compartirla con otra persona. Amar es decirle a alguien: quiero cansarme contigo. Soportaremos el peso entre los dos y descansaremos juntos en el mismo sitio. Feliz quien, al final del d�a y al final de la vida, pueda decirse a s� mismo: no me cans� en vano.






















