La econom�a urgente
El incremento del 2,4% en el n�mero de ocupados contrasta con un aumento de las horas totales efectivamente trabajadas por los espa�oles de tan s�lo 0,9% en el mismo periodo

Trabajadores de la construcci�n durante su jornada laboral, este martes en Toledo.EFE
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Bucear en los datos de la Encuesta de Poblaci�n Activa es toda una aventura. M�s all� de los grandes resultados sobre ocupaci�n y evoluci�n del paro, el Instituto Nacional de Estad�stica retrata con minuciosidad las peculiaridades de nuestro mercado laboral. Ese que en el �ltimo a�o permite presumir de un aumento de m�s de medio mill�n de personas ocupadas, es decir, que tienen un empleo -ya sea regular o irregular, algo que el INE no pregunta-.
Sin embargo, el Instituto publica m�s detalles que ensombrecen ligeramente esa buena noticia. El incremento del 2,4% en el n�mero de ocupados contrasta con un aumento de las horas totales efectivamente trabajadas por los espa�oles de tan s�lo 0,9% en el mismo periodo. En n�meros reales, esto supone que los nuevos ocupados han generado un aumento de tan s�lo 11,9 horas a la semana, es decir, que trabajan de media s�lo 2 horas y media al d�a. Habr�a que preguntarse si es para presumir.
Hay que admitir, eso s�, que todos los pa�ses desarrollados siguen una tendencia de reducci�n de las horas de trabajo, con lo que aquellos que ya estaban ocupados el a�o pasado quiz� ahora dediquen menos horas a su mismo puesto, una din�mica que podr�a haberse acelerado a medida que las empresas (las grandes, de momento) van implementado la inteligencia artificial, lo que les permite ser m�s productivas.
Otro fen�meno a tener en cuenta es el terrible problema de absentismo que tiene el pa�s. En la semana de referencia sobre la que preguntan los encuestadores del INE hubo m�s de dos millones de personas que no acudieron a su puesto de trabajo, de los que m�s de un mill�n se ausentaron por enfermedad, accidente o incapacidad temporal. Todos son ocupados que trabajaron cero horas, lo que reduce la ratio.
Descontados ambos factores y teniendo en cuenta que Espa�a es un pa�s de pymes, la enorme brecha entre la evoluci�n del n�mero de trabajadores y sus horas de trabajo parece apuntar a una enquistada bolsa de empleo a tiempo parcial involuntario. La reforma laboral no ha conseguido borrarla y nadie habla de ella, pero es la principal responsable de que haya personas en la pobreza pese a que tienen un trabajo.




















