Fuera de l�nea
Como cab�a esperar, el �nico boicot de Espa�a a Israel se ha limitado a obligar a la retirada de TVE del certamen musical

Una valla en el recinto de Viena donde se celebra el 70 Festival de Eurovisi�n.EFE
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Arde estos d�as la cantante Alaska en la hoguera de la correcci�n pol�tica y de esa progres�a mal entendida tan presta a hacerse la ofendidita como a manipular cualquier declaraci�n que considere disonante. Todo porque se atrevi� a decir que estaba en contra de todos los boicots a prop�sito de la autoexclusi�n de Espa�a del Festival de Eurovisi�n, que ya celebra su 70� edici�n, de lejos la m�s triste. Casi lo menos que han llamado a la vocalista de Fangoria algunos exaltados es genocida, que as� nos las gastamos en Primero de tolerancia, respeto y urbanidad. El caso es que ha llegado la semana de un concurso que evidentemente es mucho m�s que un concurso, marcado esta vez por la ausencia de TVE y de las televisiones p�blicas de otros cuatro pa�ses que consideraron una indignidad y situarse en el lado equivocado de la Historia participar en una competici�n junto a Israel, en la mira de Naciones Unidas por posibles cr�menes de lesa humanidad en Gaza. Un gesto muy aplaudido por muchos ciudadanos seguro que bienintencionados, incluidos probablemente una mayor�a de eurofans espa�oles en defensa del principio universal de los derechos humanos.
Claro que no deja de ser motivo para mear y no echar gota que, como ya cab�a suponer hace unos meses cuando parec�a que no hab�a asunto m�s importante en este pa�s que el de empujar a toda costa a nuestra retirada del Festival, el tiempo haya demostrado que todo el boicot patrio a Israel empezaba y terminaba en Eurovisi�n. Si no somos un pa�s de tontolabas, poco nos falta.
Cuando el presidente del Gobierno, Pedro S�nchez, su ministro de Cultura y de ah� para abajo se pusieron al frente de la manifestaci�n para advertir de que no pod�amos subirnos a un escenario que tambi�n pisara un israel�, es presumible que muchos de buena fe creer�an que Espa�a iba a autoexcluirse de todo evento en el que participara el Estado hebreo. Ja. En lo m�s serio, organismos independientes como el Centro Del�s de Estudios por la Paz y otros vienen denunciando con insistencia c�mo las relaciones armament�sticas entre nuestro pa�s y Tel Aviv son "m�s lucrativas que nunca" estos �ltimos a�os, bajo el cinismo de justificaciones como las defendidas por la secretaria de Estado de Comercio en el Congreso al explicar que el embargo de armas a Israel "supondr�a un menoscabo econ�mico, industrial y de empleo". Si total a los gazat�es ya los estamos protegiendo con la retirada de Eurovisi�n, d�nde vamos a parar. Y, en �mbitos m�s l�dicos, har�a falta excesivo espacio para enumerar todos los acontecimientos, incluido por supuesto el Mundial de F�tbol en ciernes, o las competiciones de baloncesto en las que los equipos israel�es son tan pujantes, de los que jam�s se ha o�do a S�nchez y sus ministros exigir la autoexclusi�n, como tampoco se ha hecho de ello argumento casi monogr�fico en las tertulias televisivas.
En el mismo campo de la cultura, la hipocres�a de Moncloa ante esta cuesti�n s�lo es equiparable a las tragaderas de sus habitantes. Sirve como ejemplo bien ilustrativo lo que acaba de ocurrir en la Bienal de Venecia. Dijo el mes pasado con toda su cara de cemento Urtasun que la oposici�n del Gobierno a la participaci�n rusa e israel� en la exposici�n internacional mostraba la misma coherencia que con Eurovisi�n, al no querer que pa�ses agresores "utilicen grandes eventos culturales para blanquearse". Re�r por no llorar. Se acaba de inaugurar la exposici�n internacional, con presencia espa�ola por supuesto, igual que de los "pa�ses agresores". Y a�n m�s. Representantes institucionales dependientes de Exteriores -ay Albares, Albares- le montaron un cristo el otro d�a a los integrantes del equipo art�stico por querer sumarse a una protesta de persianas bajadas contra la presencia de Israel como si tal cosa. A lo peor es que la progres�a pata negra que manda enseguida a cualquiera a arder a las hogueras s� defiende boicots m�s que selectivos contra Israel y le basta para dormir a pierna suelta con que Espa�a no est� presente en Eurovisi�n. S�nchez y Urtasun se descojonar�n de una ciudadan�a tan borrega viendo el Festival, como tendremos que hacer los interesados, a trav�s de Youtube.



















