惯性聚合 高效追踪和阅读你感兴趣的博客、新闻、科技资讯
阅读原文 在惯性聚合中打开

推荐订阅源

让小产品的独立变现更简单 - ezindie.com
让小产品的独立变现更简单 - ezindie.com
Know Your Adversary
Know Your Adversary
Cyberwarzone
Cyberwarzone
Security Latest
Security Latest
G
GRAHAM CLULEY
C
CERT Recently Published Vulnerability Notes
T
Tor Project blog
The Hacker News
The Hacker News
Engineering at Meta
Engineering at Meta
Scott Helme
Scott Helme
J
Java Code Geeks
S
Securelist
S
Schneier on Security
T
Tenable Blog
AWS News Blog
AWS News Blog
Cisco Talos Blog
Cisco Talos Blog
cs.CL updates on arXiv.org
cs.CL updates on arXiv.org
D
Darknet – Hacking Tools, Hacker News & Cyber Security
MyScale Blog
MyScale Blog
C
Check Point Blog
IT之家
IT之家
雷峰网
雷峰网
Jina AI
Jina AI
N
News and Events Feed by Topic
博客园 - 三生石上(FineUI控件)
博客园 - 聂微东
博客园_首页
H
Help Net Security
C
CXSECURITY Database RSS Feed - CXSecurity.com
The Register - Security
The Register - Security
T
Threatpost
MongoDB | Blog
MongoDB | Blog
Project Zero
Project Zero
I
InfoQ
P
Privacy International News Feed
B
Blog
Simon Willison's Weblog
Simon Willison's Weblog
B
Blog RSS Feed
美团技术团队
C
Cybersecurity and Infrastructure Security Agency CISA
Spread Privacy
Spread Privacy
L
LINUX DO - 热门话题
T
The Exploit Database - CXSecurity.com
人人都是产品经理
人人都是产品经理
P
Palo Alto Networks Blog
P
Privacy & Cybersecurity Law Blog
Latest news
Latest news
T
Threat Research - Cisco Blogs
T
Tailwind CSS Blog
A
Arctic Wolf

Columnistas

Ratas nadando a Canarias con la enfermedad crónica de España La ejecuci�n pol�tica de Felipe Gonz�lez Su vida, realidad y lamentos son solo una percepci�n Los nietos del �xodo Instrucciones para dormir en un tren de alta velocidad Los ricos del crucero ahora son leprosos La tecnolog�a que inquieta a los bancos y que nadie es capaz de desarrollar en Europa Se�or Florentino P�rez, esta es la soluci�n para evitar la decadencia del Real Madrid Marxismo de derechas La Fiscal�a Anticorrupci�n, pero menos Invocaci�n de Guille Galv�n, m�sico y poeta Errorismo, el arte de celebrar la equivocaci�n Los maleducados de ahora �Por qu� no vienen a clase? La paradoja de Aldama Contra esta guerra santa hist�rica, supersticiosa y comercial Calma, nos pide Fernando Sim�n Recuento de la pandemia La noche en que supimos que subir�n los impuestos Me casar� con mi madre �Cu�nto hay que premiar a Aldama? �balos tiene tanta gracia como S�nchez: ninguna La humillaci�n es la diversi�n del mundo Mariano Barbacid: auge y ca�da del mito del genio solitario Debemos tanto a Joseph Jackson Aprender de nuevo el idioma de una madre La ben�fica medida de higiene social del Tribunal Supremo Cincuenta a�os de agravio andaluz Bildu y Vox se parecen, y mucho La Princesa Leonor va a la Universidad El golpe electoral de S�nchez... en Per� El irresistible encanto de Agatha Christie Koldo y �balos no tirar�n de la manta para delatar al miembro m�s decepcionante del sanchismo Delcy Rodr�guez, la traici�n servil de la envenenadora Del 'kleenex' a la piscina: el grave error de afrentar a quien m�s deseas Perfiles Y ahora me fumo un m�vil Podr�amos llamarlo "el perfil chistorra" Corrupci�n, justicia, populismo Koldo y Abalos no tirar�n de la manta para delatar el miembro m�s decepcionante del sanchismo Todo lo que me gusta es ilegal, pero a Sánchez también Si no tuviera tres pelos, ya no ser�a mi Koldo S�nchez y Junts, televisi�n mediante El Madrid sin primavera o la segunda venida de Mourinho C�mo hacer para no salir de escena La buena educaci�n y el respeto Tecnolog�a, nueva religi�n y viejos integrismos El dinero de los padres y los hijos tontos: c�mo es posible que la econom�a vaya bien y no llegue a final de mes Qu� cosa tan fea es especular Anatom�a del quilismo 'E pluribus unum': varios casos, una trama Un juguete tambi�n puede hacer da�o El �rbol de Aldama y el bosque de S�nchez "Tienes que ir m�s a los sitios" Con el trasvase del Tajo acabar� el cambio clim�tico, no S�nchez Profeta sin papeles Caos e incertidumbre por decreto Vox contra los obispos: �ya tenemos una derecha «normal»? El traidor B�rcenas, el traidor Aldama Hermana de Rimbaud, sobrina de Lorca El tri�ngulo Letizia, Leonor y Sarah Santaolalla Empleos de dos horas y media al d�a A qu� huele la patria Milagro en San Blas El juez de la morcilla y el chorizo de Pujol La ministra y el tertuliano El agua en la piscina de Aitor Esteban Las famosas "pantallas" no existen: por qu� el debate sobre sus riesgos es enga�oso �Por qu� es usted conservador? Otros tiempos, otra pol�tica, otros pol�ticos Matar a Trump III Las 40.000 personas que necesitaron escolta Federico Garc�a Lorca, poeta sin voz La izquierda identitaria ya est� aqu� El Rey, v�ctima colateral de la necesidad de S�nchez de antagonizar con Trump Escribir a mano: "prioridad nacional" Ya tenemos otra reforma constitucional El mayor pucherazo es cambiar el censo Si tiene un problema, llame a un chef Mariano Rajoy, el arte de los cubiletes de la confusi�n La frontera es condici�n de hospitalidad Nos cargaremos la democracia pero estamos tan entretenidos... Ayudas, vivienda, menas: la "prioridad nacional" del PP y las correcciones de Azc�n Despu�s de Rajoy Agarrando f�rreamente a la princesa No te cansar�s en vano Todo es CIS, fascismo y planes de vivienda salvo alguna cosa Una bully de revista y un cobarde en la presidencia Cuando Illa pide 'seny' para Pujol Un debate de adultos entre espa�oles Lo que queda del �rbol El monte muere en silencio El desastre de Chern�bil, o la letal toxicidad de la mentira Tecnocasta contra 'pajaportes' Manual para invocar el futuro Pedro vuelve a Ferraz El dilema de las prioridades entrecruzadas El nacionalismo de las regiones sin nacionalismo Rajoy no se enteraba de nada y S�nchez, menos Peque�as mitoman�as: la voz del actor Jos� Luis Gil
El Mundo
Luis Miller · 2026-06-15 · via Columnistas

Los escándalos seguirán ahí tras cada victoria o derrota de la selección, al menos hasta que lleguen los fatídicos cuartos de final

Aficionados estadounidenses festejan el triunfo sobre Paraguay.

Aficionados estadounidenses festejan el triunfo sobre Paraguay.AP

Actualizado

La mera idea de tapar los gravísimos casos de corrupción política que llenan los telediarios con otros eventos debería provocarnos una profunda vergüenza, pero ahí estamos. A eso nos lleva una política que solo piensa en el próximo ciclo informativo: un día, dos, una semana como mucho. La última genialidad consiste en confiar en que el Papa, el Mundial de fútbol y la llegada del verano tapen el olor a descomposición.

Ciertamente, el Mundial centrará buena parte de la atención pública durante semanas. Y no sería la primera vez que un gran acontecimiento deportivo altera la conversación pública. Hablaremos de goles, pero también de política, identidades nacionales y geopolítica. La pregunta es si puede cambiar la forma en que los ciudadanos ven la política.

La evidencia muestra que los Mundiales pueden reforzar la identidad nacional e influir en la valoración de los gobiernos. Ocurre sobre todo cuando existe un fuerte vínculo emocional con la selección. El problema para los gobernantes es que esos efectos suelen durar poco: el entusiasmo patriótico se desvanece y la política cotidiana acaba regresando al primer plano.

Una segunda estrategia de distracción consiste en desplazar la atención hacia el país anfitrión. En otras palabras, convertir el Mundial en un plebiscito sobre Trump. Pero esto tampoco está tan claro. Los estudios muestran que la organización del Mundial de Brasil en 2014 mejoró la imagen del Gobierno brasileño. El caso de Qatar en 2022 muestra que todo depende del enfoque de las noticias. Cuando los medios se centran en la capacidad organizativa, la imagen del país mejora. Pero cuando el foco se desplaza hacia los derechos humanos, ocurre lo contrario.

Todas las miradas están puestas en Estados Unidos, que albergará tres de cada cuatro partidos. No han faltado las críticas desde la izquierda ni los intentos de leer el torneo en clave política. Sin embargo, la experiencia de otros Mundiales sugiere que la percepción final dependerá del éxito organizativo del evento. Al final, la reputación de los anfitriones suele construirse más sobre la experiencia del Mundial que sobre las controversias que lo preceden.

Pero este Mundial tiene una particularidad: dura casi mes y medio. Demasiado tiempo para esperar que el fútbol sustituya a la política. Los escándalos seguirán ahí tras cada victoria o derrota de la selección, al menos hasta que lleguen los fatídicos cuartos de final.