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Delcy Rodr�guez, la traici�n servil de la envenenadora
Antonio Luca · 2026-05-03 · via Columnistas

Retratos Contempor�neos

La presidenta encargada de Venezuela, invitada a la Cumbre Iberoamericana del pr�ximo mes de noviembre en Madrid, es un ejemplo infame de traici�n, deslealtad y cobard�a pol�tica en beneficio propio y de su hermano. Del m�s siniestro chavismo pas� a ser un t�tere m�s de la Casa Blanca

Delcy Rodr�guez, el pasado jueves, en Caracas.

Delcy Rodr�guez, el pasado jueves, en Caracas.AFP

Actualizado

Nadie como Delcy Rodr�guez, ahora presidenta encargada de Venezuela, llev� la traici�n tan lejos hasta convertirla en una tensa c�tedra de historia pol�tica, casi una obra de arte. El 3 de enero de 2026, el fulano Nicol�s Maduro fue detenido en Caracas por soldados de Administraci�n de Control de Drogas (DEA) de EEUU. Un rato antes, el ej�rcito estadounidense realiz� varios bombardeos controlados en la ciudad, asesin� a varias decenas de cubanos del equipo de seguridad del presidente venezolano hasta rematar el pastel con la guinda del apresamiento de Maduro y su compa�era Cilia Flores. Les pusieron una funda en la cabeza, los esposaron y los sacaron de paseo por las televisiones para gozo y asombro de medio mundo. Donald Trump, La Bestia, hab�a ejercido su condici�n brutal entrando a saco en un pa�s soberano y extrayendo a su turbio l�der hasta disolverlo en una c�rcel de Nueva York. La suerte de Venezuela estaba echada.

Pero este idus de marzo, como aquel del a�o 44 a.C. en que Bruto y Casio traicionaron a Julio C�sar y �ste fue apu�alado hasta desangrarlo en el teatro de Pompeyo, tuvo dos o tres actores principales para la consumaci�n de la primavera: Delcy Rodr�guez, su hermano Jorge Rodr�guez y Diosdado Cabello. Al menos estos tres patriotas deb�an estar al tanto de la operaci�n de La Bestia. Si el asalto tuvo �xito fue porque ellos aceitaron los rodamientos del puente levadizo que conduc�a hasta Maduro y Flores. Los traicionaron para salvar sus pescuezos despu�s de d�cadas recitando un entregado cantar de ciegos a mayor gloria del entusiasmo revolucionario. De aquella batida desleal y renegada sali� una presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodr�guez, la m�s inteligente del tr�o. Mujer acondicionada en la intriga y en la despiadada confecci�n de un plan de sometimiento de la oposici�n y la disidencia (no es lo mismo) fundamentado en la aniquilaci�n de las voces contrarias. El pacto primero parar abrir a La Bestia las compuertas del pa�s fue enclavijar a Delcy Rodr�guez al frente de la Venezuela teleoperada por la Casa Blanca, poner a la derecha a su hermano Jorge y atiplar los bramidos de Diosdado Cabello asest�ndole un susto de muerte al ver lo f�cil que fue esposar a la Maduro con las manos por delante.

En algunas situaciones, la ideolog�a es una capa muy fina de la ambici�n humana dispuesta a convertirse en un salvoconducto cambiando de direcci�n o de horizonte cuando es preciso. Delcy Rodr�guez fue educada en el fervor subversivo, en el anti imperialismo y en la falsa arcadia de exaltaci�n popular en la cuba de Fidel Castro. Habla ingl�s y franc�s. Estudi� en Francia y en Inglaterra. El padre, Jorge Antonio Rodr�guez, es un protom�rtir de la patria. Fundador de la Liga Socialista de Venezuela favoreci� la senda que Hugo Ch�vez habr�a de andar para tomar el poder. Ella ten�a siete a�os cuando lo asesinaron. Era 1976 y al frente del pa�s estaba Carlos Andr�s P�rez, al frente del partido Acci�n Democr�tica y aliado de Washington. La orfandad s�bita aliment� en los hermanos Rodr�guez la necesidad de revocar el maleficio del padre y constituir un para�so insurrecto. Hoy est�n al frente de Venezuela despu�s de un montaje de traici�n y farsa de duraci�n indefinida sin otra realidad que su nuevo caudillo.

Delcy Rodr�guez vendi� a Nicol�s Maduro a cambio de no ser arrancada del poder y dispuesta a ejercer otra farsa democr�tica fingiendo que se le hab�a ocurrido de golpe nada menos que la libertad para sus paisanos. Como en Venezuela hace casi medio siglo que desconocen el sentido de una democracia duradera, rica y variada, la presidenta encargada fingi� clamar al cielo mientras entreg� el pa�s a La Bestia con todo el petr�leo duro dentro, con el �nico fin de no ceder el poder, como esos caudillos militares que cifran en su supervivencia la verdad de gobernar y antes o despu�s terminan imitando al fascismo que dec�an combatir. El proyecto nacional de Delcy Rodr�guez es no acabar con una capucha sin agujero para los ojos, como remat� Maduro su largo y siniestro papado. No hay otro enigma.

La Bestia anuncia la irrupci�n inminente en Cuba para que dejemos de hablar del fracaso de Ir�n. Imagino que Delcy Rodr�guez apoyar� la intervenci�n contra sus socios preferentes y tanta pasi�n vertida por el legado revolucionario de la isla ser� otra pu�alada. Otra forma de traici�n. Espa�a ha cursado invitaci�n a la presidenta encargada para la Cumbre Iberoamericana del pr�ximo mes de noviembre en Madrid. Est� sancionada por la UE y no puede viajar a Europa, aunque har�n una excepci�n. Mantiene una fluida relaci�n con Jos� Luis Rodr�guez Zapatero, que tambi�n se ha zampado el complot contra Maduro. La amistad entre pol�ticos se apoya en un secreto comercio de influencias y supervivencias. No te puedes fiar. El de la presidenta encargada es un ejemplo imbatible de traici�n a los propios principios, a la �tica, a la lealtad. Alguien as� vender�a a su madre por un mal �rdago. Qui�n no tiene ganas de saber qu� hizo en Barajas -enero de 2020- cuando la atendi� �balos a pie de pista en su ruta hacia Qatar.

De todas las historias de la historia en Venezuela, la de Delcy Rodr�guez hasta llegar a presidenta humillada es de las m�s siniestras, vergonzantes y terminales del continente. La dama todopoderosa, capaz de ejercer contra sus paisanos las represiones m�s feroces, es hoy una empleada a plena disposici�n tras vender al patr�n fingiendo confundir el chavismo criminal con un viejo error inestable. C�mo no despreciar modelos humanos as�, gente que trajina con aire de envenenadora.