惯性聚合 高效追踪和阅读你感兴趣的博客、新闻、科技资讯
阅读原文 在惯性聚合中打开

推荐订阅源

C
Check Point Blog
罗磊的独立博客
量子位
Microsoft Azure Blog
Microsoft Azure Blog
钛媒体:引领未来商业与生活新知
钛媒体:引领未来商业与生活新知
J
Java Code Geeks
M
MIT News - Artificial intelligence
月光博客
月光博客
IT之家
IT之家
D
DataBreaches.Net
A
About on SuperTechFans
博客园 - 三生石上(FineUI控件)
Cyber Security Advisories - MS-ISAC
Cyber Security Advisories - MS-ISAC
Last Week in AI
Last Week in AI
D
Docker
The GitHub Blog
The GitHub Blog
B
Blog
V
Visual Studio Blog
博客园 - Franky
N
Netflix TechBlog - Medium
博客园 - 【当耐特】
Martin Fowler
Martin Fowler
博客园 - 聂微东
U
Unit 42

Columnistas

Peque�as mitoman�as: la voz del actor Jos� Luis Gil Lo que podr�an haber hecho los espa�oles sin Espa�a El peque�o Albares El caso Quequ�: la era dorada del peloteo La crisis de la masculinidad Mutaciones ret�ricas El presidente Clooney tiene un plan A Machado no le esperaba un catering de Aldama "Prioridad nacional", s�, naturalmente El amor es el fin, la belleza es el medio Dos cocinas para un solo Gobierno Héroe de madrugada El progreso de sumar inmigrantes Racista, machista y clasista, quisá fue coinsidensia El icono S�nchez espera a Juanma Moreno Bonilla R�quiem por la socialdemocracia europea El regreso a la fe Alrededor de la poes�a Madrid, 'casa de la libertad'; y la 'narcocheca' de Barcelona Bienvenidos al Estado universal Inmigraci�n irregular: o deportas o regularizas Hungr�a como caso pr�ctico Le�n XIV, el rechazo vaticano a la vulgaridad de 'La Bestia' La semana de los forajidos Ca�da y resurrecci�n de la Internacional Socialista con la que S�nchez orquest� su macroevento Mar�a Corina desenmascara a S�nchez En guerra contra la Ilustraci�n Vous n'avez pas la priorit� Deseng��ate Bego�a, no te defienden a ti; defienden al puto amo Los esclavos felices
Consecuencias de Leire Díez
Alessandra Tarantino · 2026-06-14 · via Columnistas

Además de lavar con agua sucia la ropa sucia del poder, ha terminado escribiendo la novela negra del sanchismo

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en Arguineguín.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en Arguineguín.AP

Actualizado

Ni siquiera el más brillante de nuestros novelistas habría podido concebir semejante giro narrativo: además de lavar con agua sucia la ropa sucia del poder, Leire Díez ha terminado escribiendo la novela negra del sanchismo. Tal como ha señalado David Jiménez Torres, sus cuadernos demuestran que el sanchismo -un estilo político que combina la defensa retórica de la democracia con el vaciamiento de sus reglas y la captura partidista de sus instituciones- ha tenido lugar. Y no es que fuera un secreto: estaba a la vista. Sin embargo, el periodismo oficialista venía diciendo -parece que alguno colaboraba con la trama- que todo era una inventada. Ese debate ha terminado gracias a Leire Díez, señala Daniel Gascón: el perímetro del mundo común ha quedado fijado y quien siga negando la realidad de los hechos se verá retratado -hay quien lo lleva a gala- como un siervo del poder.

Pero eso no es lo único que ha cambiado estas semanas: en cuanto hemos pasado de la sospecha indemostrable al sumario judicial, la realidad política de los últimos años ha cobrado un sentido distinto. ¡Todo encaja! El uso de las tecnologías digitales deja tras de sí un largo rastro delator y la luz pública es letal para los implicados en la trama montada a la sombra del Gobierno. De ahí que los mensajes que se enviaron entre sí quienes interfirieron en la labor de policías y jueces sean ahora las piezas de un puzle que los investigadores intentan -con ayuda de otros elementos probatorios- completar. Ya lo decían en Magnolia, película sobre destinos entrelazados: crees que has terminado con tu pasado, pero tu pasado no ha terminado contigo.

Que las andanzas de las cloacas se hayan convertido en materia de instrucción judicial es asimismo una novedad significativa para Pedro Sánchez. El socialista ha tirado de repertorio y asegurado que no conoce de nada a Leire Díez; al fin y al cabo, se ha acostumbrado a mentir sin que eso tenga reflejo en las encuestas. Ahora bien: aquí no hablamos de posiciones políticas mudables, como el pacto con Bildu o la amnistía, sino de hechos susceptibles de verificación; si se probara que Sánchez ha faltado a la verdad y estaba al tanto de todo, esta vez no podría alegar que ha «cambiado de opinión». Si llega ese momento, claro, ese será el menor de sus problemas. Y lo mismo vale, por desgracia, para la democracia española: una hipotética imputación de Sánchez desencadenaría un apocalipsis populista que pondría en riego nuestra democracia. ¡Es lo que hay!