Para eso ha quedado la Ciudad de los Prodigios, hoy Refugios del Hampa: pasear imputadas e ir a una misa católica tras despreciar todos los funerales anteriores

El Papa reza ante la tumba de Gaudí, en Barcelona..EFE
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Unos 50 cantantes de los coros que actuaron en la Sagrada Familia pensaban montar el gran escándalo separatista para los cientos de millones de telespectadores que siguen la visita de León XIV. Escondidas en las partituras llevaban esteladas y detrás del Virolai, milagrosamente convertido en himno de paz entre españoles, cantarían Els Segadors, que unos, como Illa, secundarían y otros, como el Papa y el Rey, verían con espanto. De los 14 ministros, algunos cantarían y Sánchez disfrutaría. La escandalera hubiera deslucido todo el viaje, al menos en Cataluña: la vigilia juvenil, la subida a Montserrat y la inauguración del nuevo templo. Pero el boicot separatista habría llegado a todo el mundo y el nacionalismo catalán hubiera reforzado la imagen de matón aguafiestas que aquí tiene. En rigor, era justo que cosecharan el odio eterno de los catalanes de bien, pero ni el Papa ni ellos merecían ese final. Así que la Policía Nacional los detectó, los sacó por un lateral y con los mozos los encapsuló. Nadie se enteró de nada, salvo Cocomocho y los golpistas, que están que braman.
Antes había fracasado su abucheo al Papa a las puertas de la Sagrada Familia, porque las docenas de hijopitos con banderas separatistas fueron acallados con gritos de "¡Viva España!" y cientos de banderas nacionales. También en Montserrat, cuna del separatismo devenida sepultura. Y la pubilla Orriols, que iba de católica con la cruz al cuello contra el islam y se negó a ir al templo porque el Papa iba a hablar en español, lengua de la mayoría de los católicos y de los catalanes, a los que reconvertirá esta ayatolasa.
Pero el fracaso mayor, el que demuestra que el nacionalismo catalán es el último escondite de los canallas autóctonos, de las mafias balcánicas que asesinan en la calle Balmes a plena luz del día y de los políticos corruptos que buscan fuera de Madrid una ciudad sin ley en la que no les insulten, es que en la Sagrada Familia se presentó la Familia Impía, Lady Saunas con Mister 17 Prostíbulos, diputeros sociatas y asociadas de género, que llevaron el aroma del desinfectante venéreo, tan necesario en las saunas, a la sacristía del pastiche vagamente gaudiano. Para eso ha quedado la Ciudad de los Prodigios, hoy Refugios del Hampa: pasear imputadas, ir a una misa católica tras despreciar todos los funerales anteriores, profanar el Valle de los Caídos, ampliar el aborto y la eutanasia o que el necio Oscargután compare a Madrid con Barcelona. Y para que aprendiera a bendecir bebés, como el vicario de Cristo en la Tierra, ese sicario de Satán llamado Sánchez.























