Intemperie
Si hay un servicio p�blico que, literalmente, se cae a cachos en el medio rural es el que ata�e a la Guardia Civil

Fernando Grande-Marlaska, ministro del Interior, presenta el balance de dos golpes al narcotr�fico desarrolladas por la Guardia Civil.EFE
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De peque�o siempre escuch� en la aldea de mi padre, a caballo entre las dos Castillas, que lo �ltimo que cierra en un pueblo es la Iglesia. Pero parece ser que no. Seg�n el estudio Evoluci�n de la Percepci�n de los Avances en la Espa�a Rural 2025-2026, presentado recientemente en el Senado por la C�tedra Estrella Galicia de Desarrollo Rural de la escuela de negocios Next Educaci�n -que preside mi admirado Manuel Campo Vidal, con el que he coincidido en varios foros sobre la despoblaci�n-, los bares, las farmacias y la Guardia Civil encabezan los servicios �m�s firmes� del mundo rural. Lo de la hosteler�a no es extra�o. El coraz�n social de cualquier villorrio es la tasca: sin el botell�n no hay para�so. S� sorprende algo m�s lo de las boticas, sobre todo, teniendo en cuenta que desde 2012 han cerrado m�s de 300 farmacias rurales. Con todo, lo m�s llamativo es la valoraci�n sobre la seguridad. Porque si hay un servicio p�blico que, literalmente, se cae a cachos en las �reas menos pobladas es el que ata�e a la Guardia Civil. Ning�n otro ha sufrido tantos recortes, tan sostenidos durante d�cadas por los diferentes Gobiernos del PSOE y del PP, que adem�s no pueden pasarles la patata caliente a las comunidades porque la competencia es estatal. En ocasiones, ni siquiera han sido capaces de canalizar la mano tendida por las diputaciones para adecentar las casas cuartel, que son una estampa indisociable de muchas cabeceras de comarca, como los silos en desuso o el castillo sobre el alcor.
La tr�gica muerte de dos guardias civiles en Huelva ha vuelto a posar el foco sobre la alarmante falta de medios de las fuerzas de seguridad en su lucha contra el narco. S�lo Fernando Grande-Marlaska y Mar�a Jes�s Montero se atreven a negar una evidencia tan palmaria. Sin embargo, la desigualdad de medios no puede considerarse exclusiva del Estrecho de Gibraltar; en realidad, es prima hermana del tijeretazo a la Guardia Civil en casi todas las �reas rurales, especialmente, de las provincias de Burgos, Segovia, Soria, Guadalajara, Cuenca, Teruel, Zaragoza y La Rioja. Cuarteles cerrados, recorte de efectivos en los puestos, vaciamiento de las patrullas. Y la �ltima ocurrencia del ministro del Interior: movilizar unas telefurgos para suplir la falta de agentes, seg�n denuncia la Asociaci�n Espa�ola de Guardias Civiles. Podr�a pensarse que, a falta de pan, buenas son tortas. Pero ser�a conformarse con las migajas, que es justo lo que Marlaska reserva para los pueblos.























