






















Después de casi ocho años, los duques de Sussex regresan solos a Australia, pero en esta ocasión, no se trata de una visita oficial al no pertenecer a los Windsor. Durante cuatro días visitan Melbourne, Canberra y Sydney.
Este martes 14 de abril por la mañana, el príncipe Harry (41) y Meghan Markle (44) aterrizaron en Melbourne en un vuelo comercial procedentes de Los Ángeles. Hace ocho años, cuando aún eran miembros de la familia real británica, realizaron una visita oficial donde miles de ciudadanos salieron a las calles para vitorearles.
Pero en esta ocasión todo ha cambiado. Ni son altezas reales ni pertenecen a los Windsor, por lo que antes de recalar en las antípodas, la pareja dejó patente que se trataba de una visita financiada de manera privada.
Pero esta afirmación tiene truco, ya que independientemente de participar en diferentes actos sociales y benéficos también pretenden rentabilizar su visita con algunos eventos cuyas entradas han llegado a costar 2.400 dólares australianos en el caso de él y casi 4.200 dólares australianos en el de ella.
Cuando se publicó que los Sussex iban a emprender este viaje, se creó una petición en Change.org en la que se apoyaba la decisión de no financiar públicamente la visita y de no contar con protección oficial. Dicha iniciativa cuenta ya con algo más de 46.500 apoyos.
A pesar de que un portavoz de los Sussex comunicó que todo saldría de su bolsillo, resulta que no es cierto. Tal y como ha desvelado el Daily Mail, Harry y Meghan estarán escoltados por las fuerzas de seguridad de Victoria y Nueva Gales del Sur, por lo que los australianos asumirán estos gastos con sus impuestos.

Meghan Markle durante la visita de los duques de Sussex al Museo de los Veteranos de MelbourneGTRES
Sin apenas descansar y sin sufrir, de momento, el jet lag, la primera parada de los duques ha sido el Royal Children's Hospital de Melbourne, donde cientos de personas se congregaron en el vestíbulo y los pasillos para saludarles.
Durante al menos 10 minutos, Harry y Meghan hablaron con pacientes jóvenes, les dieron cálidos abrazos, se dejaron grabar en vídeo e incluso se hicieron selfies. Recibieron una cálida bienvenida donde les regalaron dibujos hechos a mano y flores tejidas.
Con esta asistencia hicieron un guiño a la reina Isabel II, que inauguró las instalaciones en 1963 y al entonces príncipe Carlos y lady Di, que visitaron el centro con un éxito atronador en 1985.

Harry y Meghan visitando una asociación australiana que ayuda a mujeres sin hogarGTRES
Se da la circunstancia que, en 1985, el entonces príncipe Carlos y Lady Di visitaron el mismo hospital durante su gira real por Australia. También la reina Isabel II estuvo en el mismo lugar. Durante su breve estancia participaron en una terapia en el jardín con varios pacientes adolescentes.
En su primera aparición pública, la duquesa ha querido hacer un guiño a la moda australiana ya que ha lucido un vestido sin mangas con falda acampanada en azul marino oscuro y botones dorados regimentales de la diseñadora Karen Gee.
Tras la visita, la duquesa de Sussex se fue a un refugio gestionado por McAuley Community Services for Women que atiende a mujeres y niños que sufren violencia familiar y a personas sin hogar a los que ofrecen programas de bienestar, independencia y recuperación.
Desinhibida, sencilla y con sentido del humor, la norteamericana se puso un delantal, sirvió su especialidad, una frittata, y preguntó: "¿Alguien más tiene hambre?"
Después, y nuevamente juntos, visitaron el Museo Nacional de Artes de Veteranos de Australia donde conocieron a veteranos de guerra y sus familias. Durante el tiempo que estuvieron participaron en varias actividades creativas enfocadas en usar la expresión artística con un fin sanador. Esto está relacionado con el trabajo que el hijo de Carlos III lleva realizando desde hace varias décadas en apoyo a los veteranos.
En esta ocasión, Meghan lucía una chaqueta a juego con falda de la marca australiana St. Agni.
Se desconoce dónde se alojarán ya que, en la vez anterior, al tratarse de una visita oficial, lo hicieron en Admiralty House, destinada para alojar a dignatarios y miembros de la realeza. Se rumorea que podrían haber reservado hoteles de lujo o como hicieron nada más llegar a California donde el productor Tyler Perry les ofreció su mansión, quedarse en casa de amigos.
El resto de días, la agenda de los duques de Sussex está repleta de eventos públicos y, sobre todo, privados, que están siendo observados con lupa porque es ahí donde hacen el negocio. Por ejemplo, el jueves, Harry será el ponente estelar en la conferencia en la InterEdge Summit de Melbourne donde hablará de liderazgo, seguridad psicosocial y conexión humana en el trabajo.
La entrada más barata cuesta 600 euros, mientras que la más cara vale algo más de 1.400 euros. Sin embargo, hay un precio intermedio para los que quieran verlo virtualmente ya que 'solo' cuesta 300 euros.
Para este miércoles solo está clara la agenda del duque ya que asistirá a un evento Movember en la sede del club Western Bulldogs de AFL donde se recaudan fondos para concienciar sobre la salud mental masculina, la prevención del suicidio, el cáncer de próstata y el cáncer testicular.
Unas horas después viajará hasta Canberra donde asistirá a varios eventos en el Australian War Memorial donde conocerá a indígenas veteranos y participará en la Ceremonia del Último Puesto.
El jueves, Harry y Meghan estarán nuevamente en Melbourne donde por la mañana participarán en la Scar Tree Walk, un tour aborigen a lo largo del río Yarra y después acudirán a un evento organizado por Batyr, una organización australiana de salud mental y, posteriormente, tendrá lugar el acto de InterEdge Summit.
El viernes viajarán a Sídney donde se unirán a Invictus Australia donde conocerán a antiguos competidores con los que navegarán por el emblemático puerto de la ciudad y después disfrutarán de un partido de rugby entre los NSW Waratahs con Moana Pasifika.
Y, por último, la duquesa será la única protagonista de otro evento que se celebra de viernes a domingo, una especie de retiro para mujeres organizado por la comunidad Her Best Life donde se reúnen para reconectar, recargar energías y divertirse. Está previsto que Meghan aparezca el sábado donde para tener el placer de verla el precio se sitúa entre los 1.630 euros y los 1.930 euros si se desea una entrada VIP.
Tras su periplo por Melbourne, Canberra y Sydney, los duques regresarán a Los Ángeles para reencontrarse con sus hijos, el príncipe Archie, de casi 7 años, y la princesa Lilibet Diana, de casi 5.
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