






















The Economist
A la hora de hacer alarde de masculinidad, pocos políticos pueden igualar a Donald Trump. Un día entra pavoneándose en un estadio de lucha en jaula al son de «American Badass» de Kid Rock. Otro día se encoge de hombros ante un tercer intento de ... asesinato con la observación de que solo los presidentes «más influyentes» atraen a los aspirantes a asesinos.
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