
























Tras el terremoto electoral que dejó al Partido Laborista al borde de una guerra interna, Keir Starmer intentó este lunes salvar su liderazgo con un discurso con el que pretende relanzar no solo a su formación, sino a su mandato. «Los resultados electorales de ... la pasada semana fueron duros. Muy duros», dijo, antes de añadir que «perdimos a representantes laboristas brillantes. Eso duele y debe doler. Lo entiendo. Lo siento y asumo la responsabilidad».
此内容由惯性聚合(RSS阅读器)自动聚合整理,仅供阅读参考。 原文来自 — 版权归原作者所有。