Para 6
1.4€/pers.
155kcal/100g
Ingredientes
- 200 g de arroz redondo o arroz blanco de grano corto
- 500 ml de agua
- 1,5 litros de leche entera
- 1 lata de leche condensada (370 g aproximadamente)
- 90 g de azúcar
- 2 cucharadas de mantequilla
- 2 cucharaditas de extracto de vainilla
- 2 ramas de canela
- 2 clavos de olor
- 1 pizca de sal
- 50 g de uvas pasas, opcionales
- Canela molida, para terminar
En cuanto una olla empieza a soltar ese perfume de leche caliente, canela y arroz, la cocina se vuelve otra cosa. Más tranquila, más golosa, más de cuchara lenta. El arroz con leche colombiano tiene justo ese efecto: entra por el olor, remata con una textura cremosa y deja ese fondo dulce que pide raspar el cuenco sin el menor disimulo.
En Colombia es uno de esos postres que aparecen una y otra vez en casa, no porque sea complicado ni vistoso, sino porque funciona de maravilla cuando se busca algo casero, rendidor y con sabor de verdad. Pero no sólo de postres viven en Colombia. Su gastronomía es tan rica como su país.
Lo bonito aquí es que no juega exactamente a lo mismo que el arroz con leche más español. En muchas versiones colombianas ganan peso la leche condensada, la vainilla, el clavo de olor o las pasas, y a menudo se deja fuera el perfil más cítrico del limón o la naranja. El resultado sale más redondo, más lácteo y con una golosidad muy marcada, de las que encajan tanto tibias como bien frías de nevera. Por eso, si te gustan los postres de cuchara con cuerpo, este va directo a la lista de favoritos.
Dentro del universo dulce de rechupete encaja además con bastante lógica junto a un arroz con leche cremoso tradicional, la versión de arroz con leche en olla exprés y una variante más tropical como el arroz con leche de coco y mango. Los tres se mueven en la misma familia de postres caseros, aunque el colombiano tiene ese sello suyo de cocina doméstica generosa, cremosa y sin complejos.
Receta casera de arroz con leche colombiano

Preparación paso a paso
- En un cazo pequeño calentamos el agua con las ramas de canela y los clavos de olor. Cuando rompa a hervir, dejamos que cueza unos 8 o 10 minutos para que se perfume bien.
- Colamos ese agua aromatizada y la pasamos a una olla amplia. Añadimos el arroz previamente lavado y lo ponemos a fuego medio. Cocinamos unos 8 minutos, removiendo de vez en cuando.
- Incorporamos la mitad de la leche entera, la pizca de sal, la mantequilla, la vainilla y el azúcar. Bajamos el fuego y empezamos la cocción lenta, sin tapa. Aquí ya conviene tener una cuchara de madera a mano y no despistarnos demasiado.
- Removemos cada pocos minutos, raspando bien el fondo y los laterales de la olla. Cuando veamos que el arroz va soltando almidón y la mezcla se vuelve más cremosa, añadimos el resto de la leche.
- Seguimos cocinando a fuego suave durante unos 30 o 35 minutos más. El grano debe quedar tierno, pero no deshecho del todo. Si vemos que espesa demasiado pronto, echamos un chorrito extra de leche caliente.
- Sumamos la leche condensada y mezclamos muy bien. En este punto el postre cambia de marcha: gana brillo, gana cuerpo y se vuelve mucho más goloso. Cocinamos otros 15 o 20 minutos, siempre a fuego bajo.
- Si nos gustan, añadimos las uvas pasas en los últimos 5 minutos para que se hidraten sin desaparecer dentro de la crema.
- Probamos y ajustamos. Si lo queremos más dulce, corregimos con una cucharada extra de azúcar o con un poco más de leche condensada. Si lo preferimos algo más suelto, apartamos antes del fuego, porque al enfriar espesa bastante.
- Retiramos la olla, dejamos templar unos minutos y repartimos el arroz con leche colombiano en cuencos o una fuente grande. Terminamos con canela molida por encima.
- Lo servimos templado o frío. En nevera queda estupendo, con la textura ya asentada y ese punto denso que hace que cada cucharada parezca más seria de lo que en realidad debería ser un postre tan humilde.








Consejos para un arroz con leche colombiano de rechupete
- Lavemos el arroz, pero sin ensañarnos. Quitamos impurezas, sí, aunque nos interesa que conserve parte del almidón para dar cremosidad.
- Fuego bajo de verdad. Si la leche hierve con alegría, se pega antes y el grano se cocina peor.
- Removamos con frecuencia, sobre todo desde que entra la leche. Ese gesto evita que se agarre y ayuda a espesar de forma natural.
- No lo dejemos seco en la olla. El punto correcto es algo más suelto de lo que parece ideal, porque al enfriar gana cuerpo.
- La leche entera funciona mejor si buscamos un resultado más untuoso.
- El azúcar conviene ajustarlo al final, porque la leche condensada ya aporta bastante dulzor.
- Las pasas son opcionales, pero muy comunes en muchas casas colombianas; si no te entusiasman, fuera y asunto resuelto.
Curiosidades de rechupete
En Colombia el arroz con leche no vive como un postre raro o de restaurante, sino como una preparación casera muy reconocible. Está tan metido en la rutina doméstica que forma parte de ese grupo de dulces que muchas familias siguen preparando una y otra vez cuando apetece algo sencillo y rendidor.
Cuando uno baja hacia Antioquia el asunto se pone aún más interesante. Allí aparece una versión con quesito suave, que acompaña o remata el postre y crea ese contraste entre dulce, lácteo y ligeramente salado que desconcierta al principio, pero tiene mucha lógica cuando lo pruebas.
La foto se amplía todavía más si miramos a Chocó, donde existe un arroz con leche de coco tradicional. Eso confirma algo bastante bonito de la cocina colombiana: un mismo postre puede mantener su alma mientras cambia de acento según la región, el producto cercano o la costumbre de cada casa.

Algunas dudas que os pueden surgir durante la receta. Contestando vuestros emails
La cuchara empieza a dejar camino en la olla y ahí suele entrar una preocupación bastante lógica: si el arroz con leche colombiano espesa demasiado al enfriarse, la respuesta es sí. Mucho. Por eso conviene apagar el fuego cuando todavía se nota cremoso y algo suelto. En frío gana cuerpo y se asienta bastante más de lo que parece en caliente.
En mitad de la cocción aparece otra cuestión muy práctica, porque cuándo añadir el azúcar o la leche condensada cambia bastante el resultado. La pauta más segura es dejar que el arroz avance primero con agua y leche, y rematar el dulzor más adelante. Así controlamos mejor el punto y evitamos que el fondo se agarre antes de tiempo.
Al día siguiente suele estar incluso mejor, pero conviene tener clara una cosa sobre cómo conservarlo para que no pierda la textura. Lo ideal es guardarlo en frío, bien tapado, y si al servirlo lo notamos demasiado compacto, basta con aflojarlo con una o dos cucharadas de leche y mezclar con suavidad. Esa pequeña maniobra le devuelve la cremosidad sin estropear el grano.
Última revisión: 11 abril 2026
Hemos trabajado 3 horas y 30 minutos para que disfrutes esta receta. ¿Cómo se calcula?
100 min. cocinando, 30 min. para hacer y editar las fotos, 45 min. para redactar y 35 min. para organizar y publicar todo en la web y en redes sociales.
😊 Sin contar lo que dedicamos a investigar cómo hacer la mejor receta, comprar los ingredientes, comerla (y repetirla si no ha salido de rechupete), leer vuestros comentarios y responder a las dudas.
5/52 votos
Categorías: Postres con arroz Recetario de cocina Recetas con arroz blanco Recetas de arroz Recetas de postres y dulces Recetas fáciles con arroz
Etiquetas: agua arroz azúcar canela clavos cocina colombiana esencia de vainilla leche mantequilla sal uvas pasas

























