
























Juan Guerrero tenía 18 años y vivía en Tárrega (Barcelona). Fue asesinado el año pasado presuntamente por un menor de 17 años. Le asestó dos puñaladas en el corazón. Una de ellas, le reventó el ventrículo derecho y le perforó el otro. Los médicos no ... pudieron salvar su vida. Su madre, Silvia Guerrero, ha contenido las lágrimas este mediodía para explicar que la ley vigente no responde adecuadamente a la gravedad de algunos delitos cometidos por menores que, según argumenta, actúan con más madurez de la que se les presume. «No hay discusión», dice esta madre, que relata así que el chaval que mató a su niño no tenía intención intimidatoria y sabía bien lo que hacía: «Si hubiera querido asustar, habría atacado a una pierna o a un brazo, pero la herida demuestra que iba a asesinar».
此内容由惯性聚合(RSS阅读器)自动聚合整理,仅供阅读参考。 原文来自 — 版权归原作者所有。