Después de lograr el apoyo del Ayuntamiento de Getxo, denuncian ante PNV y PSE-EE un "atropello administrativo" que solo favorece a los colegios concertados. Educación oculta el expediente

Madres de escolares del colegio de Larrañazubi posan junto a la pancarta situada en una las vallas del colegio público situado en Getxo.ARABA PRESS
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"Están ejecutando un atropello administrativo con una frialdad que asusta", ha advertido hoy en el Parlamento Vasco la presidenta de la asociación de madres del colegio Larrañazubi Ilse Saiz. Las madres del colegio público de Getxo que el Departamento de Educación ha decidido cerrar no se rinden. Casi dos meses después de que la consejera Begoña Pedrosa (PNV) sentenciara el cierre de este "colegio especial" que cuenta con un aula permanente para educar a niños con dificultades, Educación no ha facilitado ni un solo documento que justifique el cierre. El Ayuntamiento de Getxo con el apoyo de todos los partidos salvo el PNV ya ha exigido que se revoque la decisión de cerrarlo y tanto el Ararteko como el Defensor del Pueblo analizan la decisión arbitraria de Pedrosa que, como han confirmado docentes y representantes sindicales, ha impuesto el cierre sin explicación previa alguna.
Ilsa Sáez y Cristina Herrero en representación de las madres y padres de alumnos del colegio Larrañazubi han defendido su continuidad, propuesto una mejora sustancial de sus usos socioeducativos y denunciado la "indefensión jurídica" en la que se encuentran porque Educación ejecuta estos cierres sin abrir expediente administrativo alguno que pudiera ser recurrible. "Es un sabotaje institucional desde el propio gobierno", han denunciado las madres de Larrañazubi que comenzaron su protesta en las puertas del colegio público el pasado mes de febrero pero que van ganando apoyos a su causa de todos los sectores sociales, educativos, sindicales e institucionales. Hasta hoy, solo el Departamento de Educación -parapetado en el silencio- y el PNV en Getxo y en el Parlamento Vasco han defendido el cierre.
El cierre del único colegio de modelo A en todas las líneas desde el aula de 2 años hasta el final de la Educación Secundaria ha obligado a las familias a prematricular a sus hijos en el colegio San Ignacio y en otros centros concertados. Presionados por el ultimatum ejecutado por la consejera Pedrosa, los alumnos serán trasladados a un centro sin aula estable y se finiquitará un modelo de integración escolar ubicado en un espacio natural inigualable. Las dos madres de Larrañazubi que han acudido hoy al Parlamento Vasco en una iniciativa de Muriel Larrea (PP) han advertido que el colegio tiene ahora un alumno más que en los últimos cinco años pese a que Educación quiso estrangular las matriculaciones al cerrar el acceso al aula de dos años y al derivar a todos los solicitantes de la 'matrícula viva' -los que llegan con el curso empezado- a otros centros educativos.
Las madres de Larrañazubi niegan los datos utilizados por el PNV y en su comparecencia han aportado documentación sobre la singularidad del centro público. Además, han situado este cierre en la promoción de los centros concertados en el municipio ya que de los 511 alumnos matriculados en modelos A y B solo 50 pueden hacerlo en colegios públicos y el resto son derivados a los privados con financiación del Gobierno vasco.
La parlamentaria del PNV Lorea Bilbao, sin embargo, ha rechazado durante su intervención que se esté ejecutando un "desmantelamiento" para asegurar que se trata de "una transformación responsable". Además, como hiciera en su momento la consejera Pedrosa respecto a los cierres que pretende materializar, Bilbao ha subrayado que se garantizará la continuidad del modelo lingüístico, se pondrá en marcha un aula estable aunque sin concretar fecha pese al cierre inminente de Larrañazubi y que se reforzará la atención al alumnado con necesidades especiales.






















