Los criterios de evalución estrenados por la Universidad vasca dejan a criterio del corrector penalizar con un punto negativo fallos en los exámenes de idiomas y no valorar ejercicios. El 80% de las revisiones mantienen notas por debajo del 2.

Alumnos de la Universidad vasca celebran su graduación lanzando al aire sus txapelas en el estadio de San Mamés.EHU
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La Universidad Pública Vasca -ahora denominada solo en euskera Euskal Herriko Unibertsitatea (EHU)- retrasará la publicación de los resultados de la evaluación de una PAU marcada por los 'ceros' en el examen de euskera. El mismo día en el que se comunicaban los resultados de los 8.127 recursos a 4.223 alumnos, el rector Joxerramon Bengoetxea ha enfangado la explicación de los datos para justificar las "garantías" del procedimiento. De los 168 'zeros' en euskera reconocidos por la consejera Begoña Pedrosa no se sabe cuántos han sido ratificados en la revisión forzada por recursos y protestas. Pero sí que ha quedado claro que los criterios de corrección atribuyen a cada evaluador un amplio margen de subjetividad que puede utilizar cuando evalúa a alumnos de los que conoce sus centros dónde han sido formados.
"Ha sido un maquillaje", confesaba una de las madres de un alumno penalizado con un cero en euskera pasadas las 2 de la tarde. Ni la EHU ni Educación -que mantienen una batalla soterrada sobre su responsabilidad en la PAU- han aclarado cuántos de los 168 ceros siguen en pie. El rector Bengoetxea ha confirmado que de los 76 ceros impuestos por un corrector en el tribunal 11 de Bizkaia (hay 41 en Euskadi) se han corregido 65 y mantenido 11.
Según las estimaciones del rector, 52 de estas 65 correciones son notas por debajo del 2 y solo 13 superarían los dos puntos de diferencia que activa una segunda corrección. En la mayoría de los casos, los alumnos castellanoparlantes que salieron del examen pensando que sacarían notas por encima del 7 se quedarán con puntuaciones de unas décimas o, en el mejor de los casos, rozando el dos. Una alumna calificada con un 3 ha obtenido un 7 en la revisión lo que subraya la disparidad de criterios.
Y eso que el rector Bengoetxea ha recordado que estos criterios se recogen en un apartado específico titulado 'PAU 2026. Examen y criterios de corrección. El listado de criterios advierte de la penalización con un máximo de 2 puntos sobre 10 por errores en los exámenes de euskera, lengua castellana y euskera. En el caso de euskera, detalla que el primer fallo ortográfico no se penaliza; que el mismo fallo solo se penaliza una vez pero cada error rebaja en 0,25 puntos la nota.
Además, incorpora dos valoraciones muy subjetivas al permitir recortar en 1 punto "los errores de coherencia, cohesión, diccionario y gramática" y a no evaluar un ejercicio si el corrector entiende que tiene "carencias básicas". El rector Bengoetxea se ha referido a estas penalizaciones como una posible explicación pero ha evitado desarrollarla para hacer comprensible la reducción de 65 'ceros' en el tribunal 11. "La revisión forma parte del procedimiento", ha insistido ante la tormenta política, social y educativa que ha provocado una PAU con carencias de calado.
Problemas que personal docente vinculan con la decisión del rector Bengoetxea de relevar a todos los correctores no euskaldunes y su sustitución por jóvenes profesores e, incluso, investigadores sin carga docente. Bengoetxea ha confirmado en el Parlamento Vasco este relevo como un logro al garantizar con correctores bilingües los derechos lingüísticos de todo el alumnado. Un argumentario que encaja en el objetivo del actual equipo rectoral de lograr cuánto antes que la Universidad vasca imponga el euskera desde su denominación hasta el último de los correos corporativos a plantilla y alumnos.
Además de la alargada sombra de la imposición lingüística del euskera sobre los vascos castellanoparlantes, las carencias de la PAU han sido reconocidas por la consejera Begoña Pedrosa. Disfrazadas de propuestas, la titular de Educación ha desvelado en sede parlamentaria que la responsable de la comisión de la PAU Leire Legarreta no comunicó la oleada de 'zeros' en los exámenes de euskera por lo que plantea un nuevo "protocolo de comunicación interinstitucional" entre la EHU y el Gobierno vasco.
Tampoco Pedrosa debe estar muy de acuerdo en el anonimato de los evaluadores y presidentas y presidentes de tribunales a pesar de que Bengoetxea se ha esforzado en destacar la presencia de profesores de Instituto como correctores. El Gobierno vasco quiere que la identidad de los evaluadores sea pública como lo son otros tribunales. Esa desconfianza entre Educación y la EHU -envuelta en la disputa entre PNV y Bildu por controlar la enseñanza vasca- también queda clara al "proponer" Pedrosa un "reglamento más preciso" de la comisión organizadora de la PAU en la que Educación juega un papel muy secundario y alejado de la elaboración, corrección y revisión de los exámenes.
























