El lehendakari seguirá dando "la matraca" ante el Gobierno de Sánchez al constatar la lentitud en los traspasos de la Seguridad Social y de los puertos de Bilbao y Pasaia.

El presidente Pedro Sánchez y el lehendakari Imanol Pradales posan ante los fotógrafos a las puertas del Palacio de La Moncloa.EFE
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El lehendakari Imanol Pradales ha rebajado al mínimo las exigencias del PNV al presidente Pedro Sánchez cuando se multiplican las investigaciones judiciales sobre presuntos casos de corrupción en el PSOE y en su entorno familiar. A pesar de la "pinta horrorosa de los indicios", en palabras de Pradales, de los sumarios sobre Rodríguez Zapatero, José Luis Ábalos, Santos Cerdán y Leire Díez, el lehendakari ha enterrado ya la reclamación de elecciones generales que reclamó Aitor Esteban el 24 de mayo en Durango para limitarse a exigir "orden y sentido" con los que agotar la legislatura. Pradales ha advertido -en una entrevista en EiTB- de la lentitud en el proceso de transferencias de la Seguridad Social y de los puertos vascos que quiere atar con Sánchez en una cita aún sin fecha el próximo mes de julio.
El PNV se parapetó detrás de la exigencia de unas elecciones generales en 2026 para justificar que no apoyaría una moción de censura cuando los indicios de corrupción apuntaban ya a la sede socialista de Ferraz. En vísperas de la declaración de José Luis Rodríguez Zapatero como imputado ante la Audiencia Nacional -cuestión obviada en la entrevista de ETB2-, Pradales se ha escudado en la prudencia y en la responsabilidad para no abordar la trascendencia política de los casos de corrupción que acechan al presidente socialista. Además, navegando en la ambigüedad, el lehendakari no ha alimentado la tesis de la "operación política" contra Sánchez que alimenta Arnaldo Otegi (EH Bildu) para a renglón seguido generar la duda sobre la independencia de los jueces al reclamar "contrapesos" para el Poder Judicial.
El lehendakari ha sido el encargado de reposicionar al PNV después de que por dos veces el presidente Aitor Esteban reclamara un adelanto electoral y diera por agotada la legislatura. Casi un mes después, Pradales no ha dudado en resucitar el mandato de Sánchez cuya continuidad es imprescindible para que se culmine el proceso de transferencias con el régimen económico de la Seguridad Social y la propiedad del puerto de Pasaia y una mayor cogestión del de Bilbao como objetivos nacionalistas.
Pradales confía en que Sánchez "despeje dudas y le dé orden y sentido" a la legislatura en su comparecencia en el Congreso el próximo 24 de junio. "Está en su mano", ha recalcado para advertir que de no hacerlo corre el "riesgo de que la legislatura entre en descomposición".
Paradójicamente, al lehendakari le preocupan menos los casos de corrupción que han penetrado hasta al cocina de la sede del PSOE de Ferraz que la gestión de la ministra de Sanidad Mónica García. Pradales no solo descalifica la gestión que ha realizado la ministra de Sumar del Estatuto Médico sino que le ha planteado la necesidad de "empezar de cero" ofreciendo la ayuda del Gobierno vasco para ello. Un brindis al sol de Pradales con el que, al igual que su consejero de Salud Alberto Martínez, pretende focalizar en García toda la responsabilidad del conflicto laboral abierto con los médicos que en esta semana llevan a cabo su quinta huelga. El lehendakari ha reconocido que los paros de los facultativos han provocado que la sanidad vasca vuelva a los mismos problemas que tenía cuando hace 2 años asumió la presidencia del Gobierno vasco con la sanidad como el principal problema para la inmensa mayoría de los ciudadanos.
























