La Policía vasca blinda el acceso a la fábrica de los críticos con el paro en la empresa en concurso de acreedores. Un numeroso piquete les recibe con aplausos y gritos irónicos de "compañeros"

Empleados de Tubos Reunidos acceden al interior de la fábrica de Amurrio mientras son aplaudidos por sus compañeros partidarios de continuar con la huelga indefinida.ARABA PRESS
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232 trabajadores de Tubos Reunidos de Amurrio convocados en una controvertida asamblea han decidido volver a incorporarse a sus puestos de trabajo frente a la estrategia del comité de empresa de mantener la huelga indefinida. Solo uno de los operarios que ha participado en el encuentro ha votado en contra y otro se ha abstenido. La planta de Tubos Reunidos en la localidad alavesa tiene paralizada su actividad desde el pasado 15 de marzo cuando la mayoría sindical en el comité de empresa representada por ELA, LAB y ESK decidió convocar una huelga ante el anuncio de la dirección de un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) en el que inicialmente estaba previsto la pérdida de 300 empleos. Casi dos meses después, Tubos Reunidos ha solicitado el concurso de acreedores ante la imposibilidad de afrontar sus pagos.
Un centenar de agentes de la Policía vasca han blindado el acceso a la planta de Tubos Reunidos de Amurrio a los 234 trabajadores críticos con la continuidad de la huelga indefinida impulsada por la mayoría del comité de empresa. Los empleados que cuestionan la continuidad de los paros en una empresa que se ha declarado en concurso de acreedores han iniciado a las 10.00 horas una asamblea en el interior de las instalaciones. Los trabajadores críticos con el paro han accedido en una decena de grupos ante un pasillo de sus compañeros que irónicamente les han aplaudido y animado con gritos de "compañeros" en un clima de tensión pero sin que se produjera ni un solo incidente.
La Ertzaintza ha acompañado desde Amurrio hasta la entrada a Tubos Reunidos a los trabajadores que han convocado una asamblea que puede marcar un punto de inflexión en la crisis de Tubos Reunidos. La dirección de la empresa se ha acogido al concurso de acreedores ante la imposibilidad de hacer frente a los pagos de los salarios a los casi 900 trabajadores de su planta de Amurrio. Con una deuda superior a los 260 millones de euros, la dirección de la planta mantiene "suspendido" el Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que supondría la pérdida de casi 250 empleos y en el que se habrían apuntado los trabajadores necesarios para evitar los despidos. Según la empresa, la huelga iniciada el pasado 15 de marzo con el impulso de los sindicatos ELA, LAB y ESK con mayoría en el comité de empresa.
Los representantes de los trabajadores rechazan que la dirección de la empresa mantenga el ERE y reclaman que cualquier proyecto de viabilidad incluya mantener la acería y los puestos de trabajo vinculados a las tareas logísticas que Tubos Reunidos pretendía amortizar. "Todos queremos trabajar y por eso estamos aquí; para defender todos los puestos de trabajo", ha señalado Joseba Ruano, delegado sindical de ELA en los momentos previos a la llegada de los trabajadores de Tubos Reunidos críticos con la huelga. Los miembros del comité se han mostrado muy críticos con el amplio despliegue policial en las puertas de la factoría. "Parece que somos delincuentes", han advertido mientras garantizaban que cualquier trabajador puede acceder al interior de la fábrica. Sin embargo, la tensión ha envuelto el acceso en grupos de entre 15 y 20 personas de los críticos que eran conducidos encapsulados por ertzainas hasta el interior de la fábrica.
"El ERE es una amenaza y exigimos que se elimine para iniciar un diálogo sin coacciones", sostiene Ruano en una posición compartida por la mayoría del comité que está ahora a la espera de que se nombre a un administrador concursal. Un proceso que se prolongará durante las próximas semanas sin que se vislumbren soluciones viables para garantizar la continuidad de las plantas de Amurrio y de Trapagarán del fabricante de tubos vascos. El comité de empresa achaca a la dirección de la planta y a accionistas como BBVA la generación de la deuda y presiona a la SEPI y a las instituciones vascas para que garanticen la continuidad de Tubos Reunidos con el mantenimiento de todos los puestos de trabajo.
El vicelehendakari segundo y consejero de Economía, Trabajo y Empleo, Mikel Torres, ha afirmado que parte del futuro de Tubos Reunidos "se juega" este jueves en la asamblea prevista en la planta de Amurrio (Álava), y ha llamado a "remar todos juntos".
En declaraciones a la entrada del Parlamento vasco, Torres se ha referido, de esta manera, a la situación de Tubos Reunidos y a la asamblea convocada para este jueves por un grupo de trabajadores de la planta de Amurrio en Álava para decidir sobre la huelga indefinida y a la que no asistirán ELA, LAB y ESK que rechazan que la plantilla se pronuncie sobre el paro.
Torres ha señalado que es un "día complicado" y cree que parte del futuro de la empresa "se puede jugar también hoy con la situación que salga de allí", informa Efe.
El vicelehendakari ha asegurado que todos deben ser conscientes de la situación que se está atravesando y de que "la solución a largo plazo, a medio y a corto tiene que ser la supervivencia de la empresa". "Y para eso, todos tenemos que remar juntos, por supuesto, la empresa la primera, pero también los trabajadores", ha agregado.























