La consejera Amaia Barredo acudió a la inauguración de la piscifactoría de El Musel en septiembre de 2025. La empresa acuícola del grupo Atitlan pretende superar las 10.000 toneladas anuales en un ambicioso plan de expansión

El lehendakari Pradales posa con la infografía que recrea la reconversión de la central en una piscifactoría en la que destaca la ikurriña pintada sobre uno de los reactores nuclearos construidos por Iberduero.ARABA PRESS
Josean Izarra Lemoiz (Bizkaia)
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El Gobierno vasco sigue la estela de los ejecutivos autonómicos de Galicia (PP) y de Asturias (PSOE) en el respaldo financiero al ambicioso objetivo de la empresa acuícola Sea Eight para convertirse en el líder mundial en la cría de lenguados. El paso adelante del lehendakari Imanol Pradales y de la consejera Amaia Barredo para anunciar una inversión total y en fases de 170 millones de euros se ha sustanciado en la apertura de la central nuclear a los medios, una infografía de su reconversión en una extraña piscifactoría y las intervenciones de los dos representantes institucionales junto a los directivos del fondo Atitlan y de su empresa acuícola. Gobierno y Atitlan firmarán en breve un acuerdo de intenciones y deberán abordar la compleja transformación de las herrumbosas instalaciones que deben facilitar la cría de millones de lenguados a través de una tecnología denominada Recicurlating Aquaculture System (RAS) con la que compiten tres grandes piscifactorías españolas.
El Gobierno vasco se ha decantado finalmente por la cría de lenguados de la mano de Sea Eight pese a que la primera propuesta de los técnicos de Azti pasaba por un modelo acuícola más diversificado y con especies como el rodaballo o los langostinos con mayor valor de mercado. Ni Pradales, ni Barredo ni los representantes del socio industrial del proyecto concretaron aspectos claves de una inversión que sigue los mismos parámetros ya utilizados en experiencias previas en Galicia y en Gijón salvo por la complejidad arquitectónica y el valor simbólico que conlleva la central nuclear de Lemoiz.
Sea Eight ya tiene en marcha dos piscifactorías de lenguados en funcionamiento en Cambados (Galicia) y en Musel (Gijón) que aprovechan su cercanía al mar para garantizar el suministro de agua salada a las diferentes etapas de crecimiento de los lenguados que son criados desde que son alevines hasta que engordan para su venta al mercado. El lenguado se ha convertido en una de las especies con mayor rendimiento comercial con precios que ya rondan los 30 euros por kilo en España. Un precio que incluso puede ser más alto en otros mercados tanto de Europa como de Estados Unidos; lo que ha provocado una ambiciosa carrera por la producción de lenguados en la que compiten Sea Eight, Cupimar y Stolt Sea Farm. La empresa acuícola del grupo Atitlan comienza a destacarse de sus competidoras después de los acuerdos alcanzados para poner en marcha la piscifactoría de Cambados pero especialmente tras el pacto con el Gobierno de Barbón en Asturias y de Pradales en Euskadi.
Sea Eight pretende producir unas 8.000 toneladas de lenguados sumando los objetivos en Cambados y en Gijón. En la capital asturiana desembarcó con inversiones de unos 12 millones de euros habilitando un centenar de tanques de engorde de lenguados. En Lemoiz, los responsables institucionales y del grupo Atitlan se limitaron a hacer una previsión de 3.000 toneladas de lenguado al año con la única referencia de que el primer pescado con label vasco saldrá de Lemoiz en 2030, según el lehendakari Pradales. Una previsión que mostró más las urgencias del presidente vasco por reafirmarse en el proyecto de la gran piscifactoría frente a otras alternativas que sobre un cronograma serio con el que afrontar un reto mayúsculo en un entorno de ruinas industriales con una enorme complejidad arquitectónica.





















