La Comunidad foral asegura casi 80 millones en ayudas y no impuso un "socio industrial" quiso imponer Euskadi a Hithium. Chivite multiplicó sus contactos en China mientras Pradales llevaba su política "internacional" en Bruselas y a Davos

La presidenta María Chivite sonríe ante Pradales mientras el lehendakari intenta ordenar sus notas en la comparecencia conjunta celebrada en el palacio de Ajuria Enea en Vitoria.ARABA PRESS
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La presidenta de Navarra María Chivite (PSOE) ha resumido en una frase la clave el abismo de la implicación política en la batalla con Euskadi para captar la gran factoría china de fabricación de baterías eléctricas. "Navarra ha hecho su trabajo", ha afirmado en Pamplona antes de trasladarse hasta Vitoria para pasarle al lehendakari Imanol Pradales la vara de mando de la presidencia de la Eurorregión que completa Nueva Aquitania. En una guerra industrial entre el David navarro contra el Goliat vasco, la presidenta foral ha logrado que la china Hithium Energy Storage primara los 80 millones de euros en subvenciones en Navarra -frente a los 60 que recibiría de Euskadi- pero sobre todo la libertad para marcar la estrategia de crecimiento frente a la imposición de un "socio industrial" elegido por el PNV que, como en las operaciones de Talgo y de Ayesa, se establecía como condición 'sine qua non' por el Gobierno de Imanol Pradales.
María Chivite forjó su relación con Jeff Wu y Janson Wang -los dueños de Hithium- en la tercera semana de noviembre de 2025. Durante cinco días, la presidenta de Navarra viajó a China para mantener cada día una apretadísima agenda de encuentros con autoridades locales y empresarios al rebufo institucional de la visita cursada por los Reyes de España Felipe VI y Letizia los días 11 y 13 de noviembre. La visita real se produjo 18 años después del último viaje del emérito Juan Carlos I y puso en valor de la cooperación bilateral con España ante las importantes autoridades locales chinas. En Euskadi, mientras tanto, el lehendakari Pradales preparaba su tercer viaje a Bruselas y la primera presencia de un lehendakari en el Foro Económico de Davos. Una agenda política prioritaria para Pradales desde su investidura en el verano de 2024 con la que pretende reforzar la condición de "país" de Euskadi en el ámbito comunitario, lo que motiva desplegar séquitos de hasta una quincena de asesores, fotógrafos y miembros de seguridad cuando cruza la frontera española.
La presencia de Chivite en China terminó por convencer a los dueños de Hithium que en el mes de enero viajaron a Pamplona para dar el penúltimo paso en su decisión de activar una factoría de sistemas de almacenamiento de energía en baterías estacionarias (BESS), que incluye tanto la fabricación de celdas como el ensamblaje de BESS. Además, de Navarra y de Euskadi, la empresa china barajó al menos otros tres emplazamientos en Europa hasta el inicio de 2026. En la discreta negociación final intervino directamente el Ministerio de Industria de Jordi Hereu. Los últimos contactos entre los industriales chinos y el Gobierno foral se produjeron mientras el lehendakari Imanol Pradales viajaba a Davos en un viaje que ha dejado para al opinión pública la foto del presidente vasco con la cantante y actriz estadounidense Katy Perry. Los 110.000 euros gastados en los tres días de ida y vuelta a las montañas suizas por la comitiva presidencial de 15 personas -sin la presencia del consejero de Industria Mikel Jauregi- engrosan el amplio capítulo de gastos de Pradales con dos viajes a Estados Unidos en 2025 y los tres realizados ya a la capital comunitaria.
La decisión de Hithium cuestiona tanto la agenda internacional del lehendakari Pradales como la fórmula de la "cuadrilla" vasca; la expresión utilizada por el consejero Jauregi para definir operaciones como la compra de Talgo y de Ayesa Tecnología impulsadas por el PNV. Jauregi ha liderado ambos procesos y fue el encargado de anunciar el 9 de mayo de 2025 el acuerdo con Hithium para que ubicara en Euskadi su única fabrica de almacenamiento de energía verde en baterías en Europa. Ante las críticas del parlamentario del PP vasco Álvaro Gotxi de la caída de la producción industrial vasca, Jauregi sacó de su chistera el anuncio de un acuerdo que se había producido dos días antes en Münich entre directivos de la compañía china y representantes de la SPRI. Diez meses después, y con una sonriente María Chivite en el palacio de Ajuria Enea, el lehendakari Pradales ha reconocido que el Gobierno vasco solo había firmado un memorándum de entendimiento (MoU) sin dar ninguna explicación sobre su papel en esta batalla institucional. Al contrario, Pradales se ha limitado a felicitar a Chivite y a tender su mano para que también las empresas vascas se aprovechen de este proyecto estratégico para España. "Si es bueno para Navarra, lo es para nuestro país", ha manifestado Pradales en las primeras explicaciones que deberá por este fiasco.























