El presidente de la compañía ferroviaria defiende "la estructura ultraligera y el diseño de su sistema de rodadura" de sus convoyes frente a los de la competencia. Pretende duplicar su producción antes de 2028 y flexibilizarla a los "caprichos' del cliente

El presidente de Talgo José Antonio Jainaga flanqueado por el lehendakari Imanol Pradales y por el presidente de la Vital Jon Urresti en la fábrica de Rivabellosa (Álava).ARABA PRESS
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El presidente de Talgo José Antonio Jainaga ha emplazado directamente al Gobierno de Pedro Sánchez para que aumente los contratos de compra de convoyes como una apuesta por la "seguridad" y por la "pervivencia de la red ferroviaria" después del accidente de Adamuz. Jainaga, que desde diciembre de 2025 preside la compañía controlada por un consorcio vasco, defiende que tanto "la estructura ultraligera y el diseño del sistema de rodadura" de los trenes fabricados por Talgo constituyen una ventaja diferencial frente a sus competidores. Talgo cuenta con una cartera de pedidos de 6.307 millones y Jainaga pretende duplicar su capacidad de producción en 2028 para contrarrestar los retrasos en la entrega de sus ventas.
"Los ciudadanos no entenderían que el regulador, el operador, y en última instancia el Gobierno, no consideren las soluciones tecnológicas de Talgo como las mejor adaptadas a las prioridades de la sociedad española", ha advertido Jainaga en su primera comparecencia ante la Junta General de Accionistas que se celebra en Vitoria. El presidente de Talgo ha lanzado el guante hacia el Gobierno de Sánchez después de reconocer que negocia con Renfe por la multa de 116 millones de euros por el retraso del contrato por los trenes Avril. Renfe mantiene retenidos pagos por valor de 22 millones a Talgo por esta multa que constituye la única "incertidumbre financiera" que arrastra el fabricante ferroviario.
Jainaga ha destacado ante sus accionistas el "fortalecimiento de la capacidad financiera" de Talgo después de la adquisición por el Gobierno vasco, su fondo familiar Clerbil, las fundaciones BBK y Vital y la Sepi del 30% de las acciones. Una compra complementada con la aportación de 150 millones en bonos convertibles, la refinanciación de otros 770 millones de euros y la apertura de una línea sindicada de avales de otros 500 millones con los que afrontar proyectos internacionales.
Sobre esa base financiera, Jainaga pretende duplicar en menos de dos años la producción de Talgo para acortar los plazos de entrega de sus pedidos. Están previstas nuevas inversiones en las plantas de Rivabellosa (Álava) y de Las Matas (Madrid) y la ampliación de plantilla. Talgo lleva a cabo la incorporación de 200 trabajadores pero, como ha reconocido Jainaga, tiene dificultades para contratar tanto a pintores y soldadores como ingenieros. El presidente de Talgo pretende contar con un plan estratégico el próximo otoño en el que se definirán los productos de la próxima década, se definirán los mercados preferentes con el centro y el este Europa como objetivo y se analizarán las capacidades industriales con "alianzas puntuales" para aumentar el mercado.
"Los trenes de Talgo son extraordinariamente accesibles porque son los únicos de su tipo, en los segmentos de larga distancia y alta velocidad, capaces de ofrecer a los usuarios la mínima altura de embarque sin recurrir a rampas o escalones interiores", ha subrayado Jainaga que ha destacado el "confort excepcional" de sus convoyes.




















