PA�S VASCO
La portavoz Ubarretxena se limita a recordar que la consejera de Justicia ya ha explicado el procedimiento para conceder la semilibertad a ex jefes de ETA. El Ejecutivo vasco ha concedido a una veintena de etarras la semilibertad en el �ltimo a�o

La presidenta de Covite Consuelo Ord��ez se enfrenta con un cartel a un grupo de simpatizantes de la izquierda 'abertzale'.ARABA PRESS
Actualizado
El Gobierno vasco se mantiene firme en su estrategia de acelerar la puesta en libertad de los presos de ETA a su cargo y, a la vez, trasladar su comprensi�n por el "malestar de las v�ctimas" que denuncian la aplicaci�n "fraudulenta" de los beneficios penitenciarios. Mientras la consejera de Justicia Mar�a Jes�s San Jos� evita dar explicaciones, su compa�era y portavoz Mar�a Ubarretxena ha advertido hoy que la concesi�n de la semilibertad a condenados por graves delitos debe ser avalada por los jueces. "La �ltima palabra la tiene un juez o una jueza", ha afirmado Ubarretxena despu�s de la denuncia p�blica realizada por el Colectivo de V�ctimas del Terrorismo (Covite) por el tercer grado otorgado ayer a Jon Bienzobas, el asesino de Francisco Tom�s y Valiente y de Rafael San Sebasti�n.
La consejera Mar�a Ubarretxena ha utilizado como respuesta a las cr�ticas de Covite el manido argumentario de que los beneficios penitenciarios a los etarras son promovidos por "criterios t�cnicos" y que, tras su concesi�n por el Departamento de Justicia, pueden ser paralizados por la "intervenci�n de la Fiscal�a" y por los jueces de Vigilancia Penitenciaria de la Audiencia Nacional.
Ubarretxena ha manifestado su "empat�a" con las v�ctimas del terrorismo sin hacer referencia alguna a las acusaciones de Covite que califica de "fraudulentos" los 100.2 y los terceros grados que aceleran la puesta en libertad de etarras con elevadas condenas como responsables de asesinatos m�ltiples. En el �ltimo a�o, el Departamento de Justicia ha premiado a una veintena de etarras con la aplicaci�n del 100.2 que facilita la salida diaria de prisi�n y que constituye la antesala del fin del encarcelamiento. El Departamento de Justicia de la socialista Mar�a Jes�s San Jos� envuelve en la legalidad la concesi�n de la semilibertad a decenas de etarras al sumar su presunta buena conducta carcelaria con ofertas de trabajo, el apoyo familiar y una actitud del etarra hacia las v�ctimas que se concreta en escuetas cartas.
El �ltimo etarra en beneficiarse de esta estrategia pol�tica del Gobierno vasco ha sido Jon Bienzobas que desde el d�a de ayer cuenta con un tercer grado que inicialmente le obligar� a dormir en prisi�n pero que en las pr�ximas semanas se modificar� para que termine de cumplir su condena en su propia casa. Su localizaci�n se llevar� a cabo a trav�s de una pulsera telem�tica.


















