Los acusados son jugadores del mismo club, también menores de edad, que "acosaban" a la víctima mientras acudía a sus entrenamientos, "agravando la situación que la menor soportaba"

Niños y niñas jugando al fútbol.
Actualizado
Asociaciones feministas de Arrigorriaga (Vizcaya) han denunciado un caso de violencia sexual y acoso contra una jugadora menor de edad del club de fútbol del municipio por parte de varios jóvenes, también menores y miembros del club.
En un comunicado en redes sociales, las asociaciones Bidaure (Asociación Vasca para la Protección de la Infancia Victima de Violencia Machista) y Urruma (Grupo Feminista de Arrigorriaga) han revelado un caso de "violencia sexual" ejercida por jugadores menores de edad y miembros del Club Deportivo Padura contra una jugadora, también menor, del equipo femenino.
Estos jugadores "acosaban" a la víctima mientras acudía a sus entrenamientos, "agravando la situación que la menor soportaba", han denunciado desde Bidaure y Urruma.
Según han recordado, en las últimas temporadas el club de Arrigorriaga ha creado nuevos equipos de fútbol femenino y ha anunciado su "compromiso" para elaborar un nuevo protocolo contra la violencia machista, "reconociendo incluso la existencia de conductas contrarias a los valores que dice defender".
Sin embargo, ambas asociaciones han calificado de "insuficiente" la reacción por parte de los responsables del club, quienes "siendo conocedores de esta situación, no han ofrecido la respuesta que cabría esperar en base a los protocolos contra violencia machista y principios que parece querer promover".
El club "no se ha posicionado" a favor de la víctima, y las medidas adoptadas "han sido insuficientes para garantizar el bienestar y protección de la menor acosada", han lamentado en el comunicado.
En este sentido, han tachado de "intolerable y humillante" para todas las mujeres, y para la sociedad en general, "dar la espalda a la víctima" en lugar de activar "de manera firme" todas las medidas disponibles.
Por ello, han exigido "una disculpa pública clara y directa a la víctima y a sus compañeras", la adopción de medidas "disciplinarias" hacia los agresores, así como la implementación "urgente y efectiva" de un protocolo contra la violencia machista, con mecanismos "reales" de prevención, detección y actuación que aseguren que "ninguna niña o mujer vuelva a vivir una situación similar".
"La protección de la infancia y la erradicación de la violencia machista no son campañas de imagen" sino "una responsabilidad ética, social y legal", han defendido las asociaciones denunciantes.























