El Deustobarómetro deja en entredicho la decisión de Aitor Esteban de aceptar el marco fijado por la izquierda abertzale y sus organizaciones afines. Los dos partidos nacionalistas, a punto de fijar una reforma provisional sin PSE-EE, PP y Sumar

Aitor Esteban y Arnaldo Otegi flanquean a la presidenta del ABB Jone Berriozabal en la tribuna de invitados del Parlamento Vasco.ARABA PRESS
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El 18 de diciembre de 2013 el entonces rector de la Universidad de Deusto José María Guibert (fallecido el pasado mes de abril) advirtió que el Deustobarómetro tenía como objetivo aportar "un conocimiento útil y aplicado (desde las ciencias sociales) sobre la situación social, económica y política del País Vasco". Trece años más tarde, y ya consolidado como un estudio demoscópico imprescindible en Euskadi, el equipo de María Silvestre, Braulio López y Laura Cabezas ha desnudado en su último informe el argumentario utilizado por PNV y EH Bildu para elevar la imposición del euskera para ser funcionario en Euskadi. Según este informe, el 47,6% de los vascos cree que ya ha "demasiadas exigencias" de conocimiento y acreditación del euskera para ser funcionario. Además, el 50,0% de los vascos rechazan que exista una "ofensiva judicial" contra el euskera.
La demoscopia deja en evidencia las argucias utilizadas durante el último año por EH Bildu y el PNV -en este orden cronológico- para impulsar una reforma de la Ley de Función Pública vasca con la que pretenden facilitar la euskaldunización obligatoria de todo el funcionariado vasco. Un objetivo que desde hace años postulan sin ambages sindicatos como ELA y LAB pero que PNV y Bildu han edulcorado con el presunto objetivo de incorporar al PSE-EE a un acuerdo de consenso sobre la exigencia del euskera en la administración vasca.
El estudio presentado hoy por el equipo de María Silvestre refleja en cinco preguntas la división social que ha generado una reforma legal que la izquierda abertzale cebó elevando el tono de sus críticas a las sentencias del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco (TSJPV) favorables a funcionarios y trabajadores excluidos de ofertas de empleo público. Una "ofensiva judicial" a la que se sumó el PNV con su presencia en una marcha en Bilbao y con sus alcaldes y concejales junto a los de EH Bildu en desafiantes convocatorias ante el Palacio de Justicia de la capital vizcaína.
El Deustobarómetro muesta que solo el 13,1% de los vascos está muy de acuerdo en que existe esta "ofensiva judicial" y otro 20,2% estaría bastante de acuerdo. Un exiguo 33,3% de los vascos respaldaría a partidos que cuentan con el 72% de los escaños del Parlamento Vasco. La mayoría social (50,0%) no acepta la excusa utilizada para la reforma que puede ejecutarse el próximo jueves 25 de junio con el exiguo respaldo de los 27 parlamentarios del PNV junto a la abstención de los 27 representantes de Bildu, sus socios coyunturales en esta reforma.
El Deustobarómetro también deja en entredicho el objetivo nacionalista de incrementar la exigencia del euskera para ser funcionario. PNV y Bildu comparten la meta aunque sus propuestas para reformar la Ley de la Administración Pública vasca presentan disfraces diferentes. Pero el estudio de la Universidad de Deusto constata que solo el 18,9% de los vascos avalarían los cambios en los que se ha empeñado el PNV siguiendo la estela de la izquierda abertzale.
La mayoría de los encuestados (47,6%) considera que ya hay "demasiadas exigencias" en los requisitos lingüísticos para ser funcionarios y otro 33,6% defiende la situación actual. "Un 80% de los vascos cree que no es necesario dar todavía más preferencia al euskera en el acceso al empleo público", ha advertido el secretario general del PSE-EE Eneko Andueza en referencia a estos datos.
El mensaje de Andueza en las redes sociales certifica que los socialistas se sienten respaldados socialmente para mantenerse en su rechazo a la estrategia del PNV, sus socios de gobierno en la mayoría de las instituciones vascas. EH Bildu -en otro giro de guión- parece ahora dispuesta a aceptar las condiciones establecidas por el PNV para acelerar una reforma provisional y en minoría ya que solo contará con el voto afirmativo de sus parlamentarios. Cerrado el "marco político" entre ambos partidos, el portavoz de EH Bildu Pello Otxandiano ha afirmado hoy que recurrirá al lehendakari Pradales si antes del jueves no se terminan de concretar las condiciones del acuerdo a dos. La clave pasa por establecer bajo qué criterios se mide si la "reforma quirúrgica" auspiciada por el PNV de Gipuzkoa es considerada un éxito o un fracaso por ambos partidos como clave para aceptar su sustitución por la que defendió Bildu durante meses con vehemencia para, en el último momento, aceptar su retirada.






















