El Ministerio sostiene que se trata de la única irregularidad detectada en el examen en plena polémica por las notas más altas

Una candidata revisa las listas del MIR.
Juan B. Cañellas Santiago de Compostela
Actualizado
El Ministerio de Sanidad ha asegurado este martes que se calificó con un cero a un aspirante del examen MIR 2026 al que sorprendieron con gafas y un reloj inteligentes durante la realización de la prueba el pasado 24 de enero en la Universidad de Santiago de Compostela, según han confirmado a EL MUNDO fuentes del departamento que dirige Mónica García.
De acuerdo con el relato del Ministerio, el opositor fue detectado en plena prueba por los interventores encargados de vigilar el aula mientras portaba ambos dispositivos. Al ser requerido, aseguró que "las gafas estaban apagadas" y que no estaba utilizando el reloj. Siguiendo el procedimiento, los responsables le retiraron ambos dispositivos y dejaron constancia de la incidencia. Aunque le permitieron terminar la prueba escrita, su examen fue finalmente calificado con un 0, lo que en la práctica le deja fuera del proceso selectivo en esta convocatoria.
Las mismas fuentes subrayan que se trata del único caso de irregularidad detectado entre las 25 sedes repartidas por todo el país en las que se celebró la prueba de Formación Sanitaria Especializada (FSE). El departamento defiende que el sistema de control "funciona" y que cualquier incidencia se tramita conforme a lo previsto en la normativa. Además, recuerdan que la vigilancia en las aulas es estricta: cada sala cuenta con vocales responsables de la supervisión, se levantan actas ante cualquier anomalía y se controla incluso el tiempo que los aspirantes permanecen fuera del aula, incluidas las salidas al baño.
Desde Sanidad destacan asimismo que el MIR es una prueba que exige años de estudio —la mayoría de aspirantes acumulan seis cursos de carrera— y que, desde hace dos convocatorias, la puntuación mínima exigida es cero. Es decir, basta con superar esa puntuación mínima para optar a plaza, que después se adjudica según la calificación final. "La gente no suele jugarse el MIR", señalan en el departamento, en referencia al riesgo que implica la anulación de la prueba y eventuales sanciones.
En convocatorias anteriores también se han detectado intentos aislados de fraude, incluidos métodos tradicionales. El Ministerio sostiene que cuando se produce una irregularidad, como en el caso de Santiago, se actúa de inmediato y conforme a la normativa.
SE REAVIVA LA POLÉMICA
Este episodio sale a la luz en medio de las sospechas y acusaciones vertidas en los últimos días sobre el examen de la número 1 del MIR, Bianca Ciobanu, que obtuvo 119,37 puntos de puntuación total. La polémica ha sido alimentada por mensajes en redes sociales y por la petición de una auditoría externa por parte de la Asociación MIR España (AME).
La AME mantiene que existen aspectos del proceso que deben revisarse y ha solicitado una reunión con el director general de Ordenación Profesional, Miguel Ángel Máñez, aún pendiente de fecha definitiva. En ese encuentro, la asociación prevé trasladar "la necesidad de mejoras en el proceso MIR, tanto en los aspectos administrativos como en el refuerzo de las garantías de equidad, transparencia y seguridad del examen", así como presentar un informe técnico elaborado a partir de testimonios recibidos, según recoge Diario Médico.
No obstante, la propia asociación ha señalado públicamente que no entra a valorar de forma individual el resultado de ningún aspirante y que se opone a cualquier personalización en ausencia de pruebas y fuera de los cauces administrativos establecidos. También ha subrayado que no solicita la repetición del examen, al considerar que ello generaría un perjuicio mayor para el conjunto de candidatos. Mientras tanto, el Ministerio revisa los baremos correspondientes a la prueba del 24 de enero antes de publicar los listados definitivos de clasificación.


























